ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Erislandy impulsó el buque insignia. Foto: Ricardo López Hevia

París.– «Dije que lo haría, que esta vez sería distinto», aseguró, eufórico, Erislandy Álvarez, quien anoche, en el mítico estadio Roland Garros, un templo del deporte mundial y del tenis en particular, se proclamó campeón olímpico en la división de los 63,5 kilogramos del boxeo.

Era la misma final del Mundial pasado, en Taskent, hace año y medio. Allí, el francés Sofiane Oumiha le ganó a Álvarez en un cerrado pleito. Pero los entendidos presagiaron lo que vimos anoche aquí y en Cuba: un combate sin tregua, los dos golpeándose, como si se tratara de subsistir.

«Estoy muy emocionado, porque cumplí con mi abuelita». La voz se le ahogó, porque el corazón también habla. «Ella falleció el mismo día 31 de mayo en que yo clasifiqué para estos Juegos. Es como si hubiera querido regalarme tanta alegría antes de irse. Por eso trabajé fuerte, tenía que quedar bien con ella».

Cira, dondequiera que esté, ha de estar muy feliz. Su nieto es medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, y eso que por momentos estuvo desorientado.

«Sí, porque yo había entendido que me habían dicho que había perdido el primer asalto, y que el segundo estuvo parejo. Esa es la razón por la que salgo a comérmelo en el tercero, sin dejar de tirar golpes».

Para colmo, en el mismo instante en que van a dar el veredicto, por decisión dividida, se va el audio de la instalación. «Me pregunté si había perdido, por la confusión que comentaba; cuando me levantaron el brazo grité, salté, y creo que lo seguiré haciendo, es inmensa la alegría».

Arlen López, quien recibió su premio de bronce, nos dijo que el muchacho hizo una gran pelea. «Pegó más y mejor, se defendió como los grandes, atacando», y poco a poco fue rebajando el aval de tres coronas mundiales y una de Europa.

«Se lo merecía, ha trabajado y se ha esforzado muchísimo. Fue el último en clasificar y el primero y único en ganar», precisó López.

El Vikingo tomó París, le dije. ¿Qué estaría pasando en Cienfuegos?, le pregunté.

–El Vikingo cienfueguero estaba listo para dar la batalla y cumplir la misión. En Cienfuegos, que disfruten este triunfo, que también es de su gente linda. Nos vemos pronto.

El triunfo de Erislandy catapultó a la delegación cubana hasta ubicarla en el lugar 21 del medallero de los Juegos.

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Anais castro dijo:

1

8 de agosto de 2024

17:05:21


Gran actuacion.un verdadero gladiador.disfrutamos ese combate a gran manitud una verdadera asaña.me encantò si alegria y naturalidad sus pasos de baile un verdadero cubano.darà muchas mas victorias.Felicidades y gracias por regalarnos tan lindo espectaculo.