Cuba cerró con metales de plata y bronce su incursión en la segunda parada de la Copa del Mundo de Canotaje de Velocidad. En las exigentes aguas de Brandeburgo, Alemania, la guantanamera Yarisleidis Cirilo volvió a ratificar su estatus de estrella mundial, mientras la joven Yinnoly López confirmó un ascenso meteórico que ilusiona de cara al futuro.
Este domingo, durante la jornada de clausura, Cirilo se colgó la medalla de bronce en el C1 a 200 metros, la prueba más explosiva del calendario. En una regata marcada por tiempos discretos —posiblemente condicionados por el viento en contra en la pista germana—, la cubana frenó el cronómetro en 48,70 segundos.
La corona fue para la gran favorita y actual referente de la especialidad, la ucraniana Liudmyla Luzan (47,70), seguida por la canadiense Sophia Jensen (48,45).
Con este resultado, Cirilo no solo suma otro metal a su vitrina, sino que demuestra una estabilidad competitiva envidiable al mantenerse en la élite absoluta de una disciplina donde la diferencia entre el color de cada presea se mide en milésimas.
El éxito del domingo se suma a la destacada actuación del sábado, donde el tándem integrado por ella y Yinnoly López conquistó la presea de plata en el C2 a 200 metros. Con un tiempo de 43,03 segundos, las antillanas solo fueron superadas por la potente embarcación de China (42,88) en una definición de fotofinish.
Este segundo lugar en territorio alemán, sumado al oro obtenido la semana pasada en Szeged, Hungría, consolida a la dupla caribeña como una de las más fuertes del ranking mundial, garantizando puntos valiosos para el escalafón global en este inicio de ciclo olímpico, aunque es válido destacar que el C2-200 actualmente no pertenece al programa olímpico.
EL CRECIMIENTO DE YINNOLY
Más allá de las medallas, la nota más alta en cuanto a progresión individual la puso Yinnoly López Lamadrid. La villaclareña finalizó en la quinta posición de la Final B en el C1-200 con un registro de 50,04 segundos.
Aunque no disputó las medallas directas, su mérito es extraordinario: compitió en una final intermedia de altísimo nivel, superada únicamente por figuras de la talla de la campeona olímpica canadiense Katie Vincent.
Si se compara con su actuación en Hungría, donde ganó la Final C, en Alemania evidencia una maduración competitiva acelerada frente a lo que más vale y brilla del canotaje internacional.
Con un total de dos medallas en Brandeburgo (plata y bronce), la delegación cubana regresa con la satisfacción del deber cumplido. En un evento que reunió a más de 840 deportistas de 88 naciones, ellas no solo participaron, sino que fueron protagonistas, reafirmando que ambas exponentes navegan con rumbo firme hacia planos estelares del panorama mundial.






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