Discurso en la inauguración del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes
La Habana, 28 de julio de 1978
Distinguidos invitados de honor;
Personalidades de partidos y Gobiernos que nos honran con su presencia;
Jóvenes amigos de todo el mundo:
A nombre del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, de nuestro Estado y Gobierno, de la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones de estudiantes y pioneros, de todas las organizaciones sociales y de masa de nuestro país, a nombre, en suma, de todo el pueblo cubano, me honro en dar a ustedes, queridos huéspedes, la más calurosa bienvenida.
Con profunda alegría, renovada decisión de lucha y fundado optimismo saludamos a los jóvenes llegados de todos los confines del planeta para compartir sus ideas, anhelos y esperanzas en este XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.
Damos nuestro fraternal saludo a la joven generación de los países socialistas, precursora junto a sus pueblos de un futuro universal, del mundo del mañana; a la juventud combatiente de África y Medio Oriente que se levanta victoriosa contra el imperialismo, el colonialismo, el neocolonialismo, el apartheid y el sionismo, a los jóvenes de Asia, que bajo el influjo de la histórica victoria de Vietnam acrecientan sus luchas; a la juventud latinoamericana, que comparte el júbilo de celebrar el XI Festival en Nuestra América, como la llamó José Martí, y nos evoca las heroicas batallas por el fin del dominio imperialista y por la liquidación de los regímenes dictatoriales y fascistas; a los jóvenes de Europa Occidental, de Estados Unidos, Canadá y otros países capitalistas que promueven numerosas y profundas transformaciones sociales, por los derechos de la juventud y contra el poder de los monopolios.
A todos, trasmito la simpatía, el afecto y el respeto que abriga nuestro pueblo por cada uno de ustedes.
Este XI Festival patentiza de modo irrefutable los profundos y positivos cambios en la situación internacional, donde cada día se amplía la lucha de las fuerzas amantes de la paz y el progreso, cada día los verdaderos enemigos de la libertad y la independencia de los pueblos quedan más al descubierto, y tienden a prevalecer los principios de la coexistencia pacífica y la política de distensión.
La hermosa iniciativa de los Festivales, concebida hace ya más de treinta años por la prestigiosa Federación Mundial de la Juventud Democrática se afirma, consolida y resulta constantemente enriquecida por la historia.
Con la consigna que cruzó el orbe como bandera de amistad: «Joven del mundo, Cuba es tu casa», nuestro pueblo abre sus puertas para recibir esta representativa y unitaria concentración de solidaridad antimperialista, de paz y amistad, que tiene en ustedes, jóvenes de las más diversas convicciones filosóficas y políticas, a esforzados defensores.
Con sincera hospitalidad les brindamos foro y tribuna para expresar los grandes y nobles ideales que los animan a darse cita en La Habana.
La juventud constituye casi la mitad de la población del planeta. Es por naturaleza renovadora, combativa y audaz. Cuando esas cualidades admirables se ponen sin reservas al servicio de la humanidad y de sus pueblos, cuando esa fuerza se levanta en lucha, se revitalizan las esperanzas y se acrecientan las fuerzas empeñadas en conquistar un futuro mejor para todos los hombres.
Permítanme asegurarles que daremos nuestra mayor contribución para que se cumpla a plenitud vuestro deseo, que es también el nuestro, de aunar voluntades en la lucha contra el imperialismo, el colonialismo, el neocolonialismo y toda forma de racismo, discriminación y opresión de hombres y pueblos y por alcanzar un mundo de paz, independencia nacional y progreso social.
Reiteramos a ustedes que el pueblo cubano y, como parte de él sus jóvenes, constituye un destacamento modesto pero firme y seguro de la humanidad progresista en sus aspiraciones de paz y amistad y que practica sencilla, firme y honrosamente el principio de la solidaridad antimperialista.
Somos fruto de la heroica y centenaria lucha de generaciones de cubanos y también de la solidaridad y ayuda de muchos pueblos. Tenemos plena conciencia y no olvidamos ni por un instante esa deuda con todos y cada uno de los que en las coyunturas más adversas y difíciles nos tendieron su mano generosa o se batieron por Cuba en inolvidables jornadas de solidaridad.
Quiero decirles por ello amigos, hermanos, jóvenes, ¡están ustedes en su propia casa! Cuba, La Habana, les ofrece de todo corazón un nuevo hogar para todos ustedes.
Con gran honor para nosotros, y ante ustedes, 18 500 representantes de 145 países, declaro, en nombre del Comité Nacional Preparatorio Cubano este 28 de julio de 1978, inaugurado el XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes y les deseo en nombre de todo nuestro pueblo y su juventud los mayores éxitos.
Momentos inolvidables nos esperan y pienso que los disfrutaremos intensamente para que cada hora, que cada día vivido por ustedes en nuestra patria constituya una experiencia tan feliz como fecunda.
¡Viva la juventud del mundo!
¡Viva la amistad!
¡Viva la solidaridad antimperialista!
¡Viva la paz! (Ovación).
(Raúl Castro Ruz, Obras Escogidas, Tomo 5, pp 616-618)











COMENTAR
Responder comentario