El pianista, compositor y gestor cultural Orlando Vistel Columbié falleció hoy 10 de mayo a causa de una enfermedad, informó el Instituto Cubano de la Música.
Vistel nació el 24 de abril del 1954, en Santiago de Cuba, en el seno de una familia de una larga tradición musical.
Inició sus estudios de música en el Conservatorio Esteban Salas de su ciudad natal, en la especialidad de piano con la profesora Melba Pascual. A los 15 años comenzó a estudiar en la Escuela Nacional de Música.
Culminó su formación en el Instituto Superior de Arte, donde alcanzó la Licenciatura en Composición bajo la tutoría de Carlos Fariñas. También recibió clases de prestigiosos músicos como Roberto Valera, José Loyola, Frank Emilio Flyn y Armando Romeu, entre otros.
A lo largo de su vida como docente integró los claustros de la Escuela de Instructores de Artes del Caney de las Mercedes; del Conservatorio de la ciudad de Manzanillo, del que fue su director; de la Escuela Nacional de Música y del Instituto Superior de Arte.
Su versatilidad artística fue el fruto de la combinación de todo el talento heredado y la sólida formación académica. Integró la Orquesta Típica Alborada, el Grupo Estudio 2, el Grupo Cinquillo Cubano, el Conjunto Saratoga y finalmente, en el año 1994, fundó su agrupación Calor Cubano interpretando obras de su propia autoría y versiones del repertorio tradicional.
Poseyó un vasto catálogo autoral, con boleros, sones, canciones, merengues, entre otras, que han sido interpretadas por diferentes solistas y agrupaciones del ámbito nacional e internacional.
«Vistel Columbié dejó una huella imborrable en el panorama cultural de la nación, no solo como un músico de virtuosismo indiscutible, sino como un incansable artífice de las políticas culturales musicales en Cuba», refiere la nota dada a conocer este domingo.
«Nacido con una vocación temprana por la música, su carrera artística se entrelazó con una profunda labor institucional. Fue fundador del Instituto Cubano de la Música, institución que llegó a presidir, donde su visión impulsó el desarrollo y la proyección internacional de la música cubana»
Simultáneamente, mantuvo vínculo con la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, donde militó activamente en la Sección de Música, y colaboró en la defensa de la creación artística y el patrimonio sonoro del país.
Por su quehacer sostenido y su contribución al desarrollo de la cultura artística y literaria, fue merecedor de la Orden Juan Marinello en el 2021, uno de los más altos honores otorgados a intelectuales cubanos, recibida en reconocimiento a su impronta y permanencia fecunda en la cultura.











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