Algunos no lo creen y otros aplauden: Regresa Rambo a las pantallas en una quinta entrega, que será estrenada este mes de septiembre.
Del exsoldado fílmico se recordará que fue capaz de ganar él solo una guerra en Vietnam (segunda parte, 1985), lo que hizo declarar al presidente Ronald Reagan: «I love Rambo». Y como remate: «Rambo es republicano», trampolín sin par para convertir al personaje en mito espiritual de una época.
Al paso del tiempo, acusado de la carga de violencia e ideología revanchista emanada de aquel Rambo (y de otros que vendrían), Sylvester Stallone trató de evadir responsabilidades y dijo que había sido James Cameron quien, mandado a buscar para darle mayor intrepidez al guion, lo había llenado de mensajes políticos, acusación frente a la cual el director de Titanic y Avatar respondió que él solo había salpicado de acción la trama y «lo otro», lo político, era cosecha del actor.
La tercera parte de Rambo (1988) luchando en Afganistán contra los rusos vendría a sellar la connotación oficial del héroe, apto, junto a su personaje paralelo en el tiempo, el boxeador Rocky Balboa, para erigir un monumento al nacionalismo estadounidense, el mismo que con tintes recalcitrantes bajo el eslogan de «American First» impulsa el presidente Trump desde sus primeros días.
Años 80 de aquel Rambo II en que sus imágenes eran desayuno diario en los medios, mientras en Estados Unidos se efectuaban concursos para elegir a los jóvenes que se le parecieran y más de un tirador solitario, provocador de horrendas masacres, declaraba haber sido influido por el héroe a la hora de apretar el disparador.
Rambo I, Acorralado (1982), fue un buen filme armado a partir de la novela de David Morrell, Primera sangre, dada a conocer en 1972. En ella se habla del estrés sufrido por un soldado norteamericano a su regreso de la invasión a Vietnam y de las dificultades que debe afrontar para incorporarse a la sociedad. En la novela, aquel Rambo moría al final luchando contra el sheriff de una localidad que le había hecho la vida imposible. Pero tanto los productores, como el mismo Stallone, olieron lo que podía ser un filón de oro y dejaron al soldado con vida.

Ahora, a los 73 años de edad, el actor no puede exhibir los mismos músculos y habilidades físicas, pero sí convertir en letales sus viejas mañas para matar, otra vez por venganza. El mismo Stallone se encargó de ofrecer detalles en las redes sociales a medida que avanzaba la filmación de Rambo, última sangre, título de esta quinta entrega que, a partir de su sinopsis, hace predecir poca imaginación: el exsoldado Rambo trabaja en un rancho fronterizo con México, la hija de un gran amigo es secuestrada por un poderoso cartel mexicano de la droga, y aunque el viejo combatiente no quiere saber nada de pólvora y violencia, se verá precisado a tensar músculos y cruzar la frontera.
El filme fue rodado en Bulgaria, quizá tratando de abaratar costos, quizá por aquello de qué podrán decir los mexicanos en momentos en que el muro de Donald Trump sigue siendo noticia de cada día y medidor político de cuantos se refieran a él.
En el tráiler se ve a Stallone, en medio de un monólogo existencial que habla de desquites, afilando su gran cuchillo dentado y disparando con todo tipo de armas, incluyendo una ametralladora montada sobre un vehículo.
También es posible que si no se precisa bien la información que se busca en internet, le aparezca al usuario una propuesta de última moda: camisetas, a buen precio, con la imagen de Donald Trump o convertido en John Rambo.











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KingChaca dijo:
1
6 de septiembre de 2019
12:58:23
Luis Eloy Suarez Escobar dijo:
2
6 de septiembre de 2019
15:54:18
Abdala Respondió:
6 de septiembre de 2019
20:06:00
Jose Ricabal Valladares dijo:
3
7 de septiembre de 2019
05:52:55
Eglysh Graciela dijo:
4
7 de septiembre de 2019
06:08:14
Eglysh Graciela dijo:
5
7 de septiembre de 2019
06:09:04
Eniel dijo:
6
8 de septiembre de 2019
00:32:13
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