ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Archivo

Bajo la premisa de ser menos activa de lo normal con respecto al promedio de 14 organismos para la serie de años 1991-2020, la temporada ciclónica 2026 comienza el primero de junio en la cuenca del Atlántico norte, que comprende también al golfo de México y el mar Caribe.

Consultado por Granma, el Máster en Ciencias Armando Caymares Ortiz, especialista principal del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, aseveró que ciclón tropical (CT) es un término genérico utilizado para designar los centros de bajas presiones surgidos en las aguas oceánicas de la zona tropical y subtropical, alrededor de los cuales el viento gira en sentido contrario a las manecillas del reloj en el hemisferio norte.

Suelen estar acompañados por una extensa área de nublados con chubascos, lluvias, tormentas eléctricas y hasta tornados, capaz de abarcar un diámetro de 600 kilómetros o más. Por eso, el área de influencia de los efectos no queda restringida al punto de localización de la región central del sistema.

De acuerdo con la velocidad de los vientos máximos sostenidos promediados en un minuto, los CT se clasifican como depresión tropical, cuando son inferiores a los 63 kilómetros por hora; tormenta tropical, de 63 a 118 km/h, y huracanes si igualan o superan los 119 km/h.

Para catalogar la fuerza de los huracanes, enfatizó el experto, es utilizada la llamada escala Saffir-Simpson, que los divide en cinco categorías. Son de categoría 1 aquellos con vientos máximos sostenidos entre 119 y 153 km/h; 2, de 154 a 177; 3, entre 178 y 208; cuatro, de 209 a 251; y categoría 5 a partir de los 252 km/h. De la tres en adelante son considerados intensos.

En la relación de los factores más peligrosos de estos eventos meteorológicos, aparece en primer lugar la llamada marea de tormenta o surgencia, que ocurre sobre todo en los huracanes de gran intensidad.

Consiste en una abrupta elevación del nivel del mar, la cual sucede hasta unos 180 kilómetros a la derecha del punto de entrada a tierra firme del ojo o centro del organismo ciclónico.

Según los datos aportados por el profesor Luis Enrique Ramos Guadalupe, coordinador de la comisión de Historia de la Sociedad Meteorológica de Cuba (SometCuba), la surgencia provocada por el célebre huracán del 9 de noviembre de 1932 en Santa Curz del Sur, Camaguey, alcanzó una altura de 6,5 metros. Literalmente, sepultó bajo las aguas a ese poblado costero y causó la muerte allí de unas dos mil personas.

Los otros elementos sumamente dañinos son las lluvias intensas, que, en dependencia de la velocidad de traslación del sistema, las características geográficas del territorio por donde transiten y otros factores, pueden superar los 500 milímetros en 24 horas, y la magnitud de la fuerza de los vientos.

Vale recordar que los CT reciben nombre una vez alcanzada la fase de tormenta tropical. Para ello, el Comité de Huracanes de la IV Región de la Organización Meteorológica Mundial, a la cual Cuba pertenece, utiliza una lista de 21 nombres, confeccionada en orden alfabético con antelación en los idiomas inglés, francés y español, que se repite cada seis años.

Antes del inicio de cada temporada ciclónica, la referida instancia se reúne y, por acuerdo de sus miembros, retira las denominaciones de los ciclones tropicales causantes de grandes daños materiales y pérdidas humanas.

Como resaltó el especialista Armando Caymares, en junio la principal zona de formación de los CT se localiza en el mar Caribe occidental, en particular el golfo de Honduras. En menor medida, pueden surgir también en el golfo de México y Las Bahamas.

Los que tienen su origen en el mar Caribe occidental tienden a moverse en trayectorias próximas al norte nordeste, de ahí, que las provincias occidentales y el municipio especial Isla de la Juventud sean las más expuestos a sufrir los impactos directos o indirectos de los ciclones tropicales en el sexto mes del calendario, sobre todo en la primera y la segunda decena.

Uno de los más significativos que afectó a Cuba fue el huracán Alma, que procedente del golfo de Honduras cruzó como categoría 2 sobre la entonces Isla de Pinos y La Habana, el 8 de junio de 1966, hace justamente 60 años.

Y si bien no pasaron de manera directa por el territorio nacional, están los casos de los huracanes Agnes en junio de 1972 y Alberto en junio de 1982, que ocasionaron intensas lluvias en el occidente cubano.

          Precisiones

. El pronóstico estacional emitido por el Instituto de Meteorología proyecta la formación de once ciclones tropicales con nombre en toda la cuenca del Atlántico.

. Cinco podrían alcanzar la categoría de huracán y dos de ellos ser de gran intensidad.

. El peligro de que el país sea afectado por al menos un huracán es moderado con un 40 % de probabilidad, valor ligeramente superior al peligro climatológico (35 %). Para el caso de las tormentas tropicales, esa probabilidad aumenta a un 75 %.

. Los nombres de los ciclones tropicales para la temporada 2026 son Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred

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Rafael dijo:

1

29 de mayo de 2026

15:12:15


Muy bueno el artículo del profesor Orfilio, gracias al periódico por publicarlo

Osvaldo Cuesta dijo:

2

29 de mayo de 2026

15:37:45


Excelente artículo. Gracias Orfilio

Karla dijo:

3

29 de mayo de 2026

15:45:58


Interesante y oportuno trabajo antes del comienzo de la temporada ciclónica