Dos horas y media de Beethoven en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional (16 de mayo) de La Habana explicaron nuevamente porque el gran pianista cubano Frank Fernández afirma que “la música depura el alma”, mientras el director finés Osmo Vanska declara que “ella, la música, no tiene fronteras y hace la vida más bella”.
La Orquesta Sinfónica de Minnesota, dirigida por Vanska, volvió a la isla luego de 85 años de su debut aquí y lo hizo, para rememorar, con tres piezas del extraordinario músico alemán Ludwig van Beethoven.
Abrió la gala inaugural del Cubadisco 2015, como carta de presentación, con la Obertura Egmont, Opus 84, y la interpretación de esa obra, potente y expresiva, auguraba otras cotas.
Como segunda propuesta el programa señala casi como sin querer: Fantasía para piano, coro y orquesta en Do menor, Opus 80, que como los melómanos conocen es una de las obras más singulares de Beethoven.
Salió a escena el maestro Frank Fernández acogido por una primera ovación que le merece el recuerdo de sus virtuosas interpretaciones, y la emoción desprendida de su entrega en la introducción, lenta y virtuosa, fue mágica para la Orquesta y luego el coro (unidos el Nacional y el Vocal Leo de las maestras Digna Guerra y Corina Campos), en acople casi sorprendente si se sabe que solo hubo un ensayo entre ellos.
Al finalizar, la abarrotada Avellaneda literalmente estalló en aplausos y bravos, pero aún no sería todo, pues luego de un brevísimo intermedio, saldría la Sinfónica de Minnesota para otro tour de force: la Sinfonía número 3 en Mi bemol mayor, Opus 55, conocida como Eroica, una pieza muy poderosa, que lleva además la leyenda de que el gran compositor la dedicó a
Napoleón Bonaparte, pero luego al éste declararse emperador Beethoven bruscamente la borró.
Los magníficos instrumentistas norteamericanos no defraudaron y la respuesta del público fue: cinco llamadas a escena para el director, quien finalmente desde el podio dijo tener un regalo especial, fuera de programa, una polca de Finlandia, su país natal.
Fue un concierto de toda una noche verdaderamente allegro con brio, tal como habían comentado para estas páginas el reconocido pianista cubano y el director finés al finalizar un encuentro con la prensa en el Havana Café del hotel Cohíba.
Para el maestro Frank Fernández resultaba “una alegría que el Cubadisco inaugure con un concierto de música clásica, que habitualmente en el mundo del disco no está priorizada”.
Con el conocimiento que tiene de la obra de Bethoven se extendió en la Fantasía, “la única que escribió para piano, coro y orquesta. Escribió mucho para piano, puedo citar sus cinco conciertos de piano y orquesta, 32 sonatas para piano solo, sin embargo el coro lo utilizó en algunas obras corales y en esa cumbre que es la Novena sinfonía, que le hubiese bastado para pasar a la historia”.
Para el maestro tocar la Fantasía “tiene una connotación extraordinariamente espiritual. La estrené en Cuba en 1963, cuando tenía 19 años y ahora 71. Es hermoso, siento una emoción igual por eso digo que el arte trasciende las edades, las distancias, las etapas, es algo extraordinario que depura el alma y para mí, la única opción que tenemos para lograr la paz que tanto se necesita”.
Acoplar una sinfónica con un pianista invitado y un coro recién escuchado, más de cien músicos en escena, para una obra con la Fantasía no resulta sencillo, pero el director finés dijo a Granma Internacional, que “el punto en común es precisamente el amor por Beethoven, y entregar al público ese sentimiento”.
Explicó Vanska como estudiaron el segundo programa pues “no queríamos que fuera uno típico de la Orquesta, sino algo que nos acercara más al público. Escogimos de Leonard Bernstein selecciones de West Side Story, y de Sergei Prokofiev, Romeo y Julieta, porque sabemos que el ballet es muy importante en Cuba. También buscamos una pieza cubana y ha sido un da danzón, de Alejandro Garcia Caturla, una pieza relevante”.
Quiso destacar que para ellos “es un honor haber sido invitados, y consideramos oportuno venir después de las conversaciones entre los dos presidentes. Es un orgullo estar de vuelta en Cuba. Mucho ha cambiado desde la primera visita pero algo que no ha cambiado es la relación con el amistoso público cubano y con los artistas. Nos une el poder de la música que no tiene fronteras y hace la vida más bella”.
CUBADISCO Y EL SENTIDO DE LOS PREMIOS
Como hemos comentado antes, los premios de la feria internacional no significan venta de discos, sino cualidades, es un premio académico y este año, se ha dedicado a la música sinfónica y la coral. Algunos críticos han considerado, con razón, un exceso de categorías y subcategorías y por eso la lista de premiados es considerable.
En esta ocasión, más de 200 producciones fonográficas fueron presentadas al certamen, aunque no todos resultaron seleccionados para la competencia. Los discos premiados fueron anunciados en un prolongado y anárquico encuentro a en el salón Arcos de cristal del cabaret Tropicana.
Dos fonogramas fueron merecedores del Gran Premio Cubadisco 2015: Oh, yes!(Producciones Colibrí), de la maestra Digna Guerra y el coro Entrevoces (también ganó en el apartado de música coral) y La vuelta al mundo (Sello Unicornio), de Alexander Abreu y Havana D’ Primera ( al que sumó el de la categoría Bailable).
Digna Guerra dijo a esta publicación que se trata del primer disco grabado en Cuba dedicado al género afroamericano denominado Spiritual y Gospel y reúne once temas. Finalmente fue presentado en la feria en un concierto en el Oratorio San Felipe Neri.
En Cancionística, el premio fue para Palabras, Haydee Milanés canta a Marta Valdés (Bis Music y el video clip de uno de los temas, Canción fácil, dirigido por el Premio Nacional de Cine Fernando Pérez, obtuvo el lauro es esa categoría.
Valdés, una de las compositoras mas importantes de Cuba, nos comentó que “en el caso de Haydee no son versiones. Las interpretaciones fueron hechas a mi lado. Ella fue muy respetuosa, y manutuvo una gran fidelidad a mi musica. Para mi es un premio ese trabajo”, mientras la cantante aseguró estar “muy feliz que a la gente le guste. Fue un trabajo muy fuerte y son canciones muy bellas que merecen ser escuchadas, canciones muy exitosas cantadas por muchos grandes. Es un disco hecho muy sinceramente”.
Liana Fernández se alzó con el Premio de Solista concertante con su primer disco en solitario Intermezzo al sur (Producciones Colibrí) y apuntó que en sus 19 temas se recogen “tres siglos de musica cubana, Cervantes, Lecuona, José Maria Vitier y Frank Fernández, y compositores sudamericanos como Carlos Guastavino y Ginestera”.
En Pop el premio fue para Diana Fuentes con Planeta planetario (Egrem) y con ella sostuvimos una mas extensa conversaciones reducida aquí por falta de espacio: “Siempre es motivo de mucha alegría y satisfacción alcanzar un premio. Admiro y respeto mucho la música de mi país, para mi el tesoro más grandes que tenemos los cubanos, esa música que nos acompaña y que es la banda sonora de nuestras vidas. Este disco marca un punto de giro en mi música, es un Pop más alternativo y tiene fusión de géneros y ritmos latinoamericanos y caribeños, hay un poco de bomba y plena puertorriqueña pero también hay pinceladas de conga santiaguera, un poco de Folk, de géneros más urbanos como puede ser hip hop. Eso se lo debo en gran parte al productor del disco que es Eduardo Cabras que todos lo conocen como visitante de Calle 13. Además me da muchísimo gusto que este disco haya servido de puente entre Sony Music Latin — la disquera que me respalda en otros territorios como Estados Unidos, Europa, Latinoamérica— y Egrem mi disquera para el territorio cubano.Es el primer álbum firmado bajo una multinacional como Sony… que se licencia en Cuba”.
Los otros discos laureados los incluimos por sus disqueras. De la EGREM: Bailable (novedades) El Niño y La Verdad con Llegó la verdad; Fusión, Luis Barbería feat Sexto Sentido, A full; Son tradicional, Septeto Santiaguero y el Canario, No quiero llanto. Tributo a Los Compadres y Música afrocubana, Team Cuba de la Rumba, La solución.
ProduccionesColibrí fue la más premiada comenzando con el Premio a la Excelencia Artística a Omara Portuondo por Magia negra; Trova tradicional, Santiago Feliú con Senderos; Nueva trova Augusto Blanca con Poblinas Vol. 1 y 2; Música vocal y vocal instrumental Ars Longa, Bolero vs. Fandango; Música instrumental, Alejandro Falcón, Cuba now danzón; Música de cámara, Varios intérpretes Mitología de las aguas. Obras del Maestro Leo Brouwer (con Espiral Eterna);Rock, Zeus, La verdad prohibida; Música de concierto, César López y Orquesta del ISA, Entre cuerdas; Tradicional variado, Orquesta América, 70 Américas; Jazz cubano, Ernán López Nussa, Invención Lekszycki y Jazz, Ruly Herrera, Mal Tiempo.
La disquera Bis Music tuvo este año una pobre cosecha con solo tres fonogramas: Trova pop rock, Adrián Berazaín, Si te hago canción; Rap Hip-Hop, La Cruzada Estudios, Pedazo de cielo y Música para niños, Omara Portuondo, Acuarela.
Unicornio ganó en Compilación, Amaury Pérez, Gratitudes y Planet Record en Ópera prima, Laritza Bacallao, Solo se vive una vez.











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