Rosa La Bayamesa: de esclava a Capitana del Ejército Libertador cubano
Con el mayor cariño lavaba las heridas y las úlceras con las lociones vegetales, que son sin cuento, experimentándolas al antojo del enfermo desesperado por el dolor, y ella cosía, cocinaba, remendaba y zurcía las escasas y raídas ropas, manteniendo vivo el espíritu de todos








