Con el nombre de Criterio Compartido ha salido al aire un tiempo de radio con el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. El espacio busca construir consensos, aportar desde la participación ciudadana y ser parte del análisis sobre temas de profundo impacto en la vida nacional.
La periodista Bárbara Betancourt, Premio Nacional de Radio 2026 y conductora del espacio –que se desarrolla en la cabina central de Radio Rebelde, los miércoles alternos, a las 7:15 a.m.–, conversó con Granma a propósito del programa que ya cuenta con tres ediciones.
«Reto y necesidad se combinaron para provocar el nacimiento del programa Criterio Compartido, con el Presidente de la República», nos dice cuando le preguntamos cómo nació la idea, y relata:
«En un encuentro con profesionales del sector, a propósito del Día de la Prensa Cubana, la doctora Zenaida Costales, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y periodista de Radio Rebelde, invitó al Presidente a aprovechar las potencialidades del medio para comunicarse directamente con el pueblo y él aceptó. "Preséntenme un proyecto, y lo hacemos", dijo entonces».
«Otros factores obraron a favor, entre ellos, la propia pasión de Díaz-Canel y su participación en experiencias similares durante su desempeño como dirigente partidista en Villa Clara y Holguín, y la posibilidad que el programa le ofrecía de conversar con la gente, lo que se redujo considerablemente al verse obstaculizados sus habituales recorridos por las provincias del país, debido a la escasez de combustible. Abrir un canal para rescatar, de algún modo, el intercambio con la población fue también un factor decisivo».
Sobre la organización del proyecto, nos explica que «durante varios meses un grupo de compañeros de Radio Rebelde, liderados por Zenaida, fueron moldeando la idea de un programa que debía garantizar, por encima de todo, la participación popular más allá del indiscutible protagonismo que aporta el propio Díaz-Canel».
La idea, comentó, «siempre ha sido que la gente se sienta con entera libertad de hablar, de plantear sus preocupaciones, sus quejas, sus necesidades, sus dudas y que, igual, sientan que son escuchados, atendidos y respondidos por el mismísimo Presidente del país y por quien le corresponda. "Es como si los abrazara", al decir de la doctora Zenaida».
Sobre la selección de los tópicos a abordar, la periodista explica que «las 176 transformaciones económicas y sociales, aprobadas en julio último por la Asamblea Nacional del Poder Popular, y el inicio de su implementación en un contexto de grandes dificultades y carencias, ofrecieron suficientes temas para concretar la salida al aire de Criterio Compartido, un nombre con el que el propio Díaz-Canel había denominado el programa que hacía en Holguín».
Baby nos habla de la acogida que ha tenido la propuesta y nos asegura que «ha sido sorprendente. El miércoles 16 de septiembre acudimos a la emisora a anunciar el programa y sus características, y a decir que su primera emisión sería el 23, y aun sin promoción previa, ya comenzamos a recibir llamadas que, en su inmensa mayoría, le daban la bienvenida al nuevo espacio y agradecían las posibilidades que brindaba a la audiencia para hacer saber sus opiniones y necesidades».
Con enormes expectativas hicimos el primero, nos cuenta, «y ya esa vez se recibieron más de una veintena de llamadas. Algunas las respondió el Presidente durante la emisión, otras eran problemas puntuales que requerían la participación institucional. Sobrevino entonces la necesidad de crear un mecanismo para transcribir cada llamada, clasificarla por temas o necesidades y encomendar su respuesta y eventual solución a estructuras partidistas y gubernamentales a niveles nacional, provincial y municipal, según el caso».
La indicación, explica la moderadora, «era presentar en el siguiente programa qué tratamiento se había dado a cada llamada. Y así fue, apenas dos personas no habían podido ser localizadas, pero los demás fueron visitados, encaminados en su gestión, e incluso, resueltos sus problemas, como fue el caso de Natalia, una maestra que llevaba diez años reclamando una tierra que ya se le había asignado, pero no entregado, con lo que se frenaba un proyecto de desarrollo local para la producción de alimentos y la educación ecológica».
Las vivencias de la segunda edición también fueron referidas: «el programa recibió más de medio centenar de llamadas y otros casos significativos que también tuvieron atención y hasta solución; muchos de ellos, asociados al tema de la atención a las personas y familias en situación de vulnerabilidad. En función del espacio radial, se fue articulando un mecanismo para garantizar que ninguna llamada quede sin respuesta, pero; sin dudas, tendrá que fortalecerse como estructura auxiliar porque la demanda ha crecido. Debemos decir también que en redes sociales el programa se ha movido bastante. Se han preparado decenas de cápsulas que suman miles y hasta decenas de miles de vistas».
La periodista considera que es muy pronto para dar una valoración conclusiva, «pero sentimos que el programa va por buen camino y se acerca a lo que todos queremos, que se legitime como un canal de participación y de comunicación entre el pueblo y la máxima dirección del país, en momentos en que la construcción de consensos consolida la unidad, que sigue siendo nuestra mayor fortaleza».
Hacia el final de la conversación, la periodista, tan cercana a Fidel, nos confiesa que mientras se trabaja para el programa recuerda mucho al Comandante. «Fidel concedió gran importancia a la comunicación, y a la comunicación política en particular. En su tiempo, no se había teorizado tanto al respecto, pero él siempre intuyó cuán importante era informar, analizar con el pueblo los problemas, las metas, los riesgos, y lo hacía en sus memorables discursos y hacia el final de su vida, a través de sus Reflexiones.
«Tenía el don de la palabra, de la oratoria, y eso multiplicó sus dotes como comunicador. Por razones obvias no pudo disfrutar ni apropiarse de todas las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías, pero fue un apasionado de todos los adelantos en todas las materias. Sé que hoy sería un entusiasta de todas las plataformas más novedosas para desarrollar la comunicación política, con énfasis en aquellas que son de la preferencia de los jóvenes.
«Me gusta pensar que sería un seguidor de Criterio Compartido. Él siempre reconoció el papel de la radio y su cercanía con los públicos, y aspiraba a que toda la radio cubana fuera una Radio Rebelde», añadió.
«Con este programa aspiramos a conseguir serlo, y no solo porque se emite en cadena nacional y se atienden o priorizan por igual reclamos de capitalinos, como de cualquier otra provincia; sino, y sobre todo, porque en su corta existencia va contra las muchas cosas que todavía no se hacen bien y comprometen el legado que nos toca defender. Y en esa misión, como decimos en el programa, todas las voces importan».











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