Sierra Maestra, 1.o de abril de 1957
Querida Norma:
Son tantas las cosas oficiales que tengo que plantearte que pensé hacerte una amplia exposición agotando todos los temas, esperando tener un momento libre, triste esperanza, ya que debí escribirte a ratos. Ahora, de improviso, se envía un hombre urgente por motivos que él te explicará y a grandes rasgos, exponiéndote solo lo que a la mente me venga ahora en forma desordenada ya que solo dispongo de minutos, te hago estas líneas.
1. Infórmale a Jacinto que no he tenido nada que informarle, con la excepción, que después de la entrevista estuvimos en la triste y peligrosa tarea de provocar al adversario, de varias maneras, bien pasándoles cerca de sus campamentos, o dejándonos ver de sus chivatos para que se cansaran de corretear detrás de nosotros; todo esto por el perímetro cercano al lugar de la entrevista. Peinaron infinidad de cayos de montes y todos los días teníamos una sinfonía de tiros y morterazos. Solo una vez estuvieron bastante cerca, pero rehuimos el combate. Agrégale que para la segunda campaña tengo grandes cosas que informarle; por lo menos esperamos eso… y que espere. Le enviaré amplia información sobre el tema que te tratará el portador de esta.
2. Aquí te envío mi diario desde la salida de México hasta el día de ayer inclusive. Creo que debes guardarlo en la misma forma en que te lo entregan, ya que está un poco desordenado y no tuve nunca una buena libreta donde pasarlo en limpio. Aunque será difícil entenderlo, con la ayuda de nuestro médico (Guevara) que también ha hecho algunas anotaciones podrá «traducirse». En caso de que yo muera, que el Movimiento disponga de él, en caso contrario solo debes entregármelo a mí. Esto no encierra ningún secreto. Es solo que para mí, esas anotaciones escuetas, que me permitan recordar en el futuro todos los detalles de esta vida en la Sierra, tienen un valor que no podrá compararse con el tesoro más fabuloso del mundo. En el futuro iré enviándote copias (ya que de esta parte no dejo ninguna y eso me preocupa) de las nuevas anotaciones. Por favor, mándame libreticas que se presten para el caso.
3. Entre los muchachos tenemos un fotógrafo profesional y algunas cámaras. Trata de conseguir la cámara que tengo en Pilón y que el compañero Guillermo García le entregó para que la arreglara, al fotógrafo… (no recuerdo el nombre ahora y en estos precisos momentos, Guillermo no está aquí). Ocúpate también de que tengamos una buena provisión de rollos. Si te puedes comunicar con René (el Flaco) que fue uno de los que vino a la entrevista, dile de parte mía, que se consiga una cámara de cine de 16 milímetros, ya que la de 35 es muy grande y él sabe que ya en México, por ese motivo, tuvimos que dejar una; además de una buena cantidad de rollos. Él tiene medios y amigos para conseguírsela.
4. Debido a la deficiente alimentación que tenemos aquí, carente casi toda de calcio, se le están cariando las piezas dentales a muchos compañeros; a algunos se les están aflojando los dientes. Creo que deben mandar la mayor cantidad posible de vitaminas, sobre todo calcio; en cuanto a Fidel, lo notamos muy delgado, mándale algo especial para el caso. A mí se me cayó un empaste… pero tengo los dientes duros porque como hasta pezuñas de puerco.
5. Trata de conseguirnos algunos brazaletes más del «26 de Julio», es muy importante la uniformidad de la tropa, sobre todo, ante la vista de los extraños. ¿No se podrán conseguir algunos uniformes como los que trajeron los muchachos últimos?
6. Por lo que más quieras, consígueme el tomo primero de francés, (texto para aprender el idioma) de la Alianza Francesa, tengo el número dos. Que manden toda la cantidad posible de libros, pero sean buenos e instructivos, no novelitas del oeste americano.
7. Al portador, le encargué tres buenos pedazos de nailon, aunque sé que me mandarás el poncho, pero quiero hacer una casita de campaña donde quepa una escuadra completa, porque ya se avecina la época de las grandes lluvias.
8. La correspondencia que va de los muchachos, no ha habido tiempo de censurarla, ocúpate de eso. (se suprimió a última hora) Y sinceramente, no me acuerdo de más nada en estos precisos momentos; después vendrán apareciendo las demás cosas. Dile a Estrellita que no le escribo porque por motivos del servicio, que ha de ser exclusivamente oficial, no nos han autorizado hoy, que recibí el retrato, los abrigos y sus dos cartas… y finalmente que es muy bonita. Le escribiré ampliamente en el próximo correo.
A ti, solo me resta pedirte que me perdones por atosigarte con tanto trabajo, ¿pero a quién podría dirigirme? Abrazos para todo el mundo y tú recibes uno fuerte y cariñoso de tu hermano,
Raúl
(Raúl Castro Ruz, Obras Escogidas, Tomo 1, pp 193-195)











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