camagüey.–«Antes yo era tímida, muy callada, me daba terror pararme frente a un público. Ahora todo eso quedó atrás y se lo debo a los profes del conjunto artístico Arlequín», reconoce con un dejo de satisfacción la pequeña Ana Carla Lezcano Monfort.
Ella asiste desde primer grado al taller de narración oral que imparte la maestra Zaida Montels: «Este trabajo de creación a partir de edades tempranas, además de aleccionar vocaciones y encaminar talentos, posibilita moldear voluntades para, al final, entregarle a la sociedad individuos integralmente plenos».
Así ha sucedido en los 20 años de existencia de un proyecto auspiciado por la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC), que acoge a niños y adolescentes para educarlos en la apreciación de las artes y en el respeto del patrimonio cultural.
A la hora del recuento, José Rodríguez Barreras, director de la institución, resalta «el amor con que mucha gente se ha dedicado para que un proyecto tan noble salga adelante y la gente lo disfrute, se conozca en el pueblo y sea reconocido por la sociedad».
Con sede para los talleres y los ensayos en el Centro de Gestión Cultural, Arlequín deviene escuela de formación en manifestaciones de la danza, el teatro, la música, la literatura y las artes plásticas, bajo la máxima de «Estudiar, triunfar y ser felices».
«Después de dos décadas –afirma Mabel Aladro Ruiz, especialista de la ohcc– este proyecto no ha perdido su esencia, continúa siendo ese remanso de paz donde los niños llegan, aprenden, se divierten y salen con una huella que los distingue».
Mucho ha contribuido a ese propósito el instructor de danza Osmary Fustiel: «Con esta pequeña tropa de duendes he sido padre, hermano, amigo… Hay que ser también un poco niño para comprenderlos. Cada día me sorprenden con su talento».
Todos coinciden en afirmar que el conjunto artístico Arlequín ha sido su segunda casa, pero no una cualquiera, sino un oasis de felicidad donde los conocimientos y las habilidades artísticas van en estrecha comunión con la bondad, la sencillez y la decencia.











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Eduardo Raúl BURATTINI dijo:
1
6 de octubre de 2019
13:17:58
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