ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

En el mundillo cinematográfico, el verano suele extenderse a casi tres meses de estrenos constantes de producciones comerciales, principalmente surgidas de la gran in­dustria estadounidense.

Las pantallas se llenan de monstruos intergalácticos, héroes de una sola pieza y efectos especiales capaces de dejar sin aliento al mismísimo Georges Méliès.

Si se sabe que el objetivo supremo del cine comercial no es contar una historia desde presupuestos crea­tivos, sino forrarse de billetes, entonces hay que entender por qué la etapa estival —con vacaciones para muchos— se convierte en la gran fiesta para sus productores.

Como es cuantioso el dinero in­vertido en esos llamados “blockbusters”, los riesgos en la  realización se evitan bajo pena de muerte empresarial para los que incurran en ellos. La expresión “ir al seguro” se convierte así en un empeño in­violable. De ahí que la totalidad de las producciones transiten el camino de las historias digeribles, ligeritas, que no necesiten activar neuronas por parte del espectador para “entender” lo que está viendo, y de paso sentirse muy bien con lo que le  ofrecen.

Refritos de emociones asentadas hace décadas y que en los guiones modernos —no obstante los barnices a los que se recurre— no difieren en sus esencias.

Sin embargo, hay otro tipo de es­pectador que luego de darse cuenta que una y otra vez le repiten las mismas recetas dramáticas, las mismas escenas y situaciones aderezadas por los efectos visuales, pues se pregunta: ¿es el cine solo esto?

Y a partir de ese cansancio, y has­ta aburrimiento, ante  lo que es­tá concebido para entretenerlo, co­mienza a dar el salto hacia empeños artísticos mayores.

Son los que descubren que el ci­ne puede tener un impacto emocional verdadero, provocado no por los efectos especiales, ni los murmullos de falsas reacciones masivas, tan há­bilmente fabricadas por la gran in­dustria del entretenimiento.

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Marité dijo:

1

11 de septiembre de 2015

10:37:32


Cierto Rolando, por suerte tenemos espacios como La Séptima Puerta y Espectador Crítico. Sugerencias: Alguien en la televisión debería revisar la programación cinematográfica, pues ha ocurrido ya muchas veces que el mismo filme lo pasan diferentes canales en la misma semana. También la mayoría de las veces no se promociona un filme que vale la pena ver. Gracias.

Milka dijo:

2

11 de septiembre de 2015

14:21:19


Realmente el problema de ver una buena pelicula en la television es dificil, los tan esperados estrtenos de la pelicula del sabado se han convertido en una pesadilla por tanta programacion hasta llegar a la pelicula y ud mantiene la calidad en su programa la septima puerta, pero tengo que reconocer que multivision acerto con la programacion del domingo aunque sugiero que organicen un ciclo por genero

Choi Hyo Ra dijo:

3

11 de septiembre de 2015

15:18:15


Marité: muy de acuerdo contigo, yo creo que este verano si estrenaron 5 fue mucho, porque dieron las misma, estan acabando con el publico, por estas y otras razones se ven obligados si quieren ver algo de calidad, acudir a la TV extranjera, pienso que debe ser un tema a tratar con mas enfasis, pues solo disfrute de los filmes de Cuadro a Cuadro, pues eran los unicos que se podian ver, y algun que otro titulo asiatico que daban por cualquiera de los canales, ya que soy fiel amante de la cultura asiatica. pienso que si no mejoramos en este tema, la tv cubana esta condenada al olvido y sera transmitir por transmitir...

Joc dijo:

4

16 de septiembre de 2015

09:30:13


Todos los años es igual... siempre se promocionan estrenos y transformaciones que hacen pensar a uno que va a presenciar una programación distinta... al final es lo mismo siempre... nada de espectacular.