ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Aire libre clasifica entre lo más estimulante hasta ahora visto en el 36 Festival. La afirmación puede sor­­prender a un tipo de espectador forjado en los clásicos dramas ma­tri­moniales que nos vienen con­mo­viendo desde el tiempo de nuestros abuelos; colección de sepa­ra­cio­­­nes a partir del surgimiento de “la otra” (o “el otro”), sollozos, ame­­­na­zas de sui­cidio y no pocos finales trá­gi­cos.

Nada de ello aparecerá en el fil­me de la argentina Anahí Berneri y, sin embargo, su historia resulta tan reveladora como luminosa y bien estructurada a partir del concepto de que el arte es también, y quizá fundamentalmente, un riesgo expresivo.

De entrada se nos presenta a un joven matrimonio con un hijo de unos siete años.  Son profesionales y están envueltos en el proyecto de arreglar una casa, lo que los hace mudarse al hogar de la madre de ella e iniciar un modo de vida algo anómalo. Ya desde antes, la sombra de lo que no está bien ha comen­zado a planear sobre la pareja y em­pieza así un proceso de desintegración amorosa, narrado desde las fra­gilidades, heridas y los pequeños detalles que irán madurando el de­sastre.

Al final, la esposa propiciará un encuentro pasional en lecho de se­da, pero lo que saldrá del pretendido  lan­ce será un acto violento mo­tivado por la incomunicación que los ha ido consumiendo.

Excelente retrato acerca de un hombre y una mujer que acaso terminen separándose, no obstante flotar en el aire la sensación de que el amor de siempre no les anda le­jos.

¿Que la directora, al establecer egoís­mos y otras pequeñas miserias deja un poco peor parado al hombre? Pudiera ser. Pero es de pensar que no lo hace tanto por solidaridad femenina como por el hecho de que en los conflictos del matrimonio  ja­más el equilibro de las culpas puede ser exacto.

Ícono en América Latina, es difícil que el público no corra a ver el Can­tinflas (2014) que se presenta co­mo parte de la muestra inter­na­cional del 36 Festival. En México el filme ha tenido una enorme taquilla, pero también levantó controversias más allá de su discutible calidad técnica. La primera, el hecho de que el personaje fuera interpretado por un actor español, Oscar Jae­na­da, pero lo cierto es que su desempeño no tiene fisuras y lejos de imitar al cómico le impregna una vitalidad decisiva en el realce de una historia contada, por demás, de una forma bastante convencional y has­ta almibarada.

La otra controversia se apoya en el hecho de que el filme de Se­bas­tián del Amo —claramente dirigi­do a un público masivo que no de­sea enredarse en confusas estruc­turas narrativas ni sugerencias de “cor­te intelectual”— está lleno de imprecisiones y, comoquiera que se trata de una biografía, no debería haber de­jado afuera aspectos muy discutibles relacionados con la vida del actor.

Pero insisto, la actuación de Os­car Jaenada es un buen pretexto pa­ra reencontrarse con Cantinflas.

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yane dijo:

1

9 de diciembre de 2014

08:43:35


Cantinflas, ecxelente actuación de Oscar Janeada, inmejorable, un acento ecxelente. buena película.