ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

En pocas ocasiones un director de cine y su camarógrafo predilec­to han sido tan disparejos como la du­pla que durante décadas inte­gra­ron Santiago Álvarez e Iván Ná­poles.

Aquellos que tuvieron la opor­tunidad de verlos trabajar pudieran dar fe de que, a veces, situados am­bos en “el lugar de los hechos”, pa­re­cía como si no se entendieran bien: Santiago, un puro nervio in­mer­so en el trance creativo; Iván, la calma hecha sensibilidad.

Luego, el resultado de la obra ven­dría a demostrar que los dos ha­bían nacido para complementarse mediante el arte. Quizá por ello, en una parte del documental Viaje al país que ya no existe (2014), al ha­blar del compañero de faena, ya de­sa­parecido, Iván Nápoles se emo­­cio­­na y no tiene reparos en darle la es­palda a la cámara y echar a andar para que no le vean el rostro.

Cuarenta años después de haber filmado esa dupla de oro varios clásicos sobre la lucha del pueblo vietnamita contra los agresores norteamericanos, la actriz Isabel Santos, en su segundo rol como documentalista, se va a Vietnam en compañía de Iván Nápoles y lo hace recorrer los mismos escenarios de don­de el camarógrafo extrajera sus re­ve­la­do­ras imágenes.

Y tiene el mérito la directora, ade­más de poner a hablar a Ná­po­les (po­cas veces un cineasta ha sido tan silencioso), de convertirlo en conductor de una crónica del país conocido en numerosas visitas, y que ya no existe, porque la fuerza dominante en el Vietnam de hoy es el es­plendor, aunado al desarrollo económico y social.

Conmueve reencontrarse con es­cenas en blanco y negro de Abril de Vietnam en el año del gato, o de 79 primaveras, ver a los niños de entonces corriendo debajo de las bombas, o sonriendo, a pesar de las bombas, y ser testigo del fruto de aquella lucha.

El protagonista recuerda hechos, personajes, y hasta ángulos fotográficos como si fueran hojas del almanaque arrancadas ayer, y el espectador agradece que, próximo a cumplir los 80 años, sonriente y en­tu­sias­mado como un niño, el maes­tro se encuentre nuevamente en Viet­nam, no para filmar, sino pa­ra que lo filmen.

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Vicmanroet dijo:

1

29 de septiembre de 2014

10:15:47


Está super bueno el documental. Es realmente increíble la forma en la que se han logrado desarrollar las fuerzas productivas vietnamitas. Arriba la Tierra de Ho Chi Min, ojalá pudieramos ver a Cuba así también. Además, es un justo homenaje a los protagonistas de dicha historia. Saludos

Teresa dijo:

2

1 de octubre de 2014

06:38:33


cuando el redactor dice que Isabel Santos en su rol de documentalista se va a Vietnam en compañia de Napoles,da la impresion que ellla se paga el viaje de su bolsillo como si fuera Sharon Stone.¿Podría saberse quien sufragó eso? ¿En general cuánto costó el documental y quien lo pagó? gracias