LAS TUNAS.—Grata y muy sensible huella dejó entre niños, jóvenes, personas adultas y de la tercera edad, la gala Tras la huella del Amigo: homenaje bien cubano al Comandante Hugo Rafael Chávez, con auténticos ritmos de la música y de la cultura venezolanas.
Pequeños aficionados convertidos en "grandes artistas" y consagradas figuras del territorio entrelazaron sus manos con el talento de jóvenes instructores de arte y miembros de la brigada cultural José Martí que trabajaron en la tierra de Bolívar, para elevar al mundo, desde el Teatro Tunas, un mensaje cultural de respeto hacia la grandeza humana y política de Chávez.
Bajo el guión y la dirección de Anais Ray Haynes, el espectáculo marcó pautas mediante el acertado debut del Grupo Araucanos (con música del hermano país), el Coro Euterpe, la presentación de niños repentistas, la congruente cadencia de grupos danzarios como Emovere, Orígenes, Ruptura, Equizo, Nuevo Futuro y Nueva creación, fruto en varios casos de los talleres y de la labor realizada a pie de escuela, de comunidad y en casas de cultura por jóvenes que cooperaron en la República Bolivariana de Venezuela.

Complementaron el repertorio propuestas al estilo del actor Luis Paz Carbonell (con textos de Maisanta), Anais Ray en calidad de actriz, la trovadora Iraida William Egües y la agrupación Son del barrio.
El espectáculo, de aproximadamente una hora, se inserta entre las múltiples formas en que el pueblo de Cuba le rinde homenaje al extinto presidente venezolano, un año después de aquel 5 de marzo, cuando el deceso físico lo llevó al glorioso pedestal de quienes nunca mueren.











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