ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

SANTO DOMINGO, República Domini­ca­na.— “Nuestro béisbol tiene que hacer mu­cho para participar en lides como la Serie del Caribe. Tenemos buenos peloteros, pero debemos ver más esta pelota, a lanzadores con una carta de pitcheo que contiene lanzamientos y maneras de conducirse en el montículo, que no vemos en las temporadas en Cuba”.

Esa es la opinión de Roger Machado, mentor del equipo de los Tigres de Ciego de Ávila y de Cuba, que alcanzaron las semifinales de la 58 edición del certamen caribeño de campeones, celebrado en esta ciudad, instancia en la cual cayó ante México 7-2. El estratega, además, afirmó que “esa es la razón por la cual nos cuesta tanto hacer carreras. Nos pasa en este contexto y en cualquier otro, los bateadores se ven indefensos, incapaces de producir”.

A Guillermo Avilés se le vio resolutivo en el home, haciendo buenos contactos. Foto: Ricardo López Hevia, enviado especial

Y así ocurrió, como dice Machado, una vez más. En esta lid, el bateo colectivo fue por mucho el más deteriorado. En cinco desafíos, compiló solo 203 en una justa cuya media se fijó en 263. Fue el que pegó menos jits (36), el de menos extrabases (5), el único que no tuvo cuadrangulares, el de menor por ciento de embasado (OBP), con 276, el que más se ponchó (35) y en consecuencia el que menos anotó, 11 carreras.

Solo un hombre escapó de los números rojos en la selección de la Mayor de las An­tillas. Yulieski Gurriel le tapó la boca a quienes dicen que solo produce para 500 frente a la nobleza de las lomitas de la Serie Na­cio­nal. Aquí  lo hizo como en los estadios del patio: en 20 turnos conectó nueve imparables, un doble incluido, anotó dos y solo empujó una, en buena medida porque primero y segundo en el orden al bate promediaron pálidamente para 217 y 214, respectivamente, sin llegar ese 1-2 ni siquiera a la suma de incogibles del tercer bate.

Gurriel fue uno de los siete jugadores con 500 o más de OBP en esta Serie y también uno de los siete que alcanzó 1 000 o más de OPS (índice que combina el OBP y la fuerza al bate). Solo ocho bateadores sobrepasaron los 500 de slugging, él fue uno de ellos. Esa obra le dio el aval para ser el único cubano presente en el Todos Estrellas de la reunión beisbolera. Y a pesar de que no cuento con el dato en la mano, tengo la impresión de que sus mejores actuaciones son cuando alinea en la segunda base.

Aunque no fue un jugador regular en las alineaciones avileñas, Guillermo Avilés no solo merece mención, sino que desde ahora los técnicos han de evaluar mejor las posibilidades de este muchacho, que cada vez que se paró en el home se le vio resolutivo, ha­ciendo muy buenos contactos y con acertada selección de lanzamientos.

Sobre el cuerpo de lanzadores siempre di­jimos que sería el talón de Aquiles, no solo de esta escuadra, creo que de cualquiera que integremos en la actualidad. Esta es el área en que más ha de trabajarse para que el béisbol crezca de cara a los niveles que enfrenta internacionalmente. Resolviéndola, la ofensiva también se vería favorecida.

En la batalla de Santo Domingo, los lanzadores de los Tigres avileños y de Cuba concluyeron con anémica efectividad de 6,40 carreras limpias por juego de nueve entradas. Para tener una idea de cuán negativo fue ese parámetro, vale consignar que tres de sus cuatro adversarios no rebasaron las 3,00 y solo uno, Puerto Rico, con 3,56, se acercó a las 4,00.

Ni uno solo de los cuatro rivales otorgó más de 15 boletos, en cambio los serpentineros que representaron al béisbol de la Mayor de las Antillas, concedieron 29. Todos los integrantes de la cuarteta oponente poncharon a más de 30, mas la nómina de serpentineros cubanos apenas llegó a 25. Sumé­mosle a todo esto el ataque soportado de 48 imparables, casi a diez por encuentro, aunque no fue el que más incogibles recibió, pues a los boricuas les dieron 51.

Un elemento esencial que define la labor de los monticulistas es el WHIP (boletos y jits por cada inning lanzado). Los nuestros aquí llevaron por ese indicador, a casi dos hom­­bres por entradas, exactamente 1,76, cuan­­do el resto de sus contrarios no pasó de 1,40.

Y llegamos al punto sobre el que venimos insistiendo hace tres años, cuando entramos a este circuito. Mejorar esos valores requiere de una lid competitiva en casa, además del recurso de las contrataciones en el exterior. Si no tenemos alta demanda a domicilio, si el torneo no incentiva una constante preparación y una convocatoria a las mejores cualidades de los buenos peloteros que poseemos, el resultado puede que un día sea el de campeón, porque no hay dudas que reservas tenemos, pero sostenerlo sería prácticamente imposible.

Ya se ha hablado de un nuevo formato en la venidera temporada nacional, realizando un playoff entre el cinco y el ocho y el seis y el siete de la primera vuelta de 16 plantillas, integrándose los ganadores a los cuatro primeros para desarrollar la segunda etapa con seis equipos y dos oportunidades de adquirir refuerzos. Si bien incrementa los requerimientos competitivos y alcanza un ganador bien pegado a la Serie del Caribe y al Clásico Mundial, cada cuatro años, creo que le sigue faltando la cantidad de partidos al máximo nivel. Por ejemplo, la mayoría de los contrarios que vieron ahora, juegan ligas de 60 y 68 encuentros a esa altura.

Solo así se logra fijar en el pelotero, y lógicamente en los conductores de ellos, los fundamentos del béisbol, los cuales en no pocos pasajes de la Serie fueron quebrados por la representación cubana en esta Serie del Caribe.

Aun así, Ciego de Ávila, sus tigres y refuerzos, dejaron admiración en la fanaticada dominicana por la manera en que vinieron de menos a más, aunque a Roger Machado y sus muchachos no les bastó: “Luchamos, pero estamos insatisfechos, podíamos dar  más.  Las cosas no se hicieron bien y el béisbol no entiende de errores”, dijo el directivo al despedirse de Santo Domingo, agradeciéndole a la afición el cariño por su equipo.

México, campeón de la Serie del Caribe

Los Venados de Mazatlán mexicanos ga­naron el título de la 58 Serie del Caribe. En el estadio Quis­queya Juan Marichal de San­to Domingo, los aztecas derrotaron 5-4 a los Tigres de Ara­gua en la final, con jonrón de­cisivo en el noveno de Jorge Vázquez.

El batazo dejó tendidos a los venezolanos, que tenían ventaja de dos anotaciones al entrar en el último tercio, gracias a vuelacercas de Hernán Pérez y sendos remolques de Teodoro Martínez y Alex Romero. Pero en el séptimo episodio, con dos outs en la pizarra, Félix Pérez, inicialista de los felinos, cometió un costoso error que cambió los destinos del choque.

Su marfilada mantuvo con vida a los mexi­canos en un inning que era para cero, y después lo aprovechó el oportuno receptor Sebastián Valle, quien impulsó dos carreras y empató el encuentro. Ya en el noveno Jor­ge Vázquez abrió el episodio con largo cuadrangular por el izquierdo, el cual vale para el noveno título de México en Series del Caribe, y el segundo de los Venados de Ma­zatlán tras el alcanzado en el 2005.

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Roberto dijo:

61

8 de febrero de 2016

21:14:11


Interesantes analisis todos, pero no estamos dejando de lado lo fundamental. Cuando se hará una reforma efectiva de la serie nacional, esto es urgente. Cúando se llegará aun acuerdo, o se tomará un madeida que permita que nuestros jugadores puedan ganar lo que merecen.El reloj camina señores...... y e mundo sigue girando. Somos nostros lo interesados. Igual podemos dejar la pelota de la lado y concentrarnos en el nada cincronizado. Dejemos el tiempo de higino velez atras, y seamos objetivos y valientes, decidamos que se debe. Como es posible que a muchosle vaya tambien allá? Yulisky está lejos de ser mi pelotero favorito, pero el hombre vale oro, hemos perdido mcuhas oportunidades, y nadie puede exigirle a estos muchos que las pierdas las oportundiades que se han ganado

Juan dijo:

62

8 de febrero de 2016

23:42:12


Con el mayor respeto a los entendidos en este tema, considero que a la Serie del Caribe debe ir el equipo ganador de la Serie Nacional íntegramente o con un número reducido de refuerzos como lo hacen los demás equipos, de esta forma nuestros atletas participantes en la Serie Nacional tendrían un estimulo por su esfuerzo defendiendo la camiseta de su terruño, pues el equipo de Ciego de Ávila siempre ha demostrado ser un equipo luchador y en esta ocasión titulares de este equipo tuvieron pocas oportunidades de juego lo que les pudiera crear desinterés en venideras campañas. Por otra parte ir a este evento con un equipo nacional representando al campeón de Cuba para enfrentarse a Clubes ganadores de sus respectivos países, si por una casualidad les llegáramos a ganar no sería ningún mérito.

Juan jose dijo:

63

9 de febrero de 2016

14:55:01


Urquiola supo ganar con los mismos problemas y hoy ya nadie habla de eso.. Que paso?

Arturo dijo:

64

9 de febrero de 2016

22:45:23


muy lindo esto sobre yulieski pero aquí no se habla que tuvo muy buen average en errores (875) , fue el que más errores hiso con 3 de 6 que cometio el Cuba en toda la serie . Esto lo debería saber Oscar Sánchez el autor de este comentario del Granma.

Yulian dijo:

65

10 de febrero de 2016

03:55:30


Sobre la serie nacional. ¿Hasta cuando van a estar cambiando el formato? ¿Por qué no la dejan como estaba? Recuerdo aquellas SNB de finales de los 90 principios de los 2000 con 90 juegos y playa off regionales en los que había rivalidad y emoción en los partidos. Hablo solo de la estructura de la SNB, no digo ya, infraestructuras, implementos, equipaciones etc... Se han cargado la SNB, la gente prefiere mirar el fútbol antes que la pelota. Da pena. Saludos.