Y del pelo nos saldrán mariposas
Desandando una de las carpas veraniegas que promueven la lectura como forma de convertir el ocio en alimento para el alma, una portada fuera de lo común me atrajo
Desandando una de las carpas veraniegas que promueven la lectura como forma de convertir el ocio en alimento para el alma, una portada fuera de lo común me atrajo
No podría citar la cifra de alumnos que estudiaron en becas al menos por tres décadas, pero sí asegurar que en cada uno de ellos viven para siempre manojos de historias que hicieron mella en sus vidas, y guardan con especial recaudo, entre muchas otras, palabras como literas
El Ogro, el flaco Lennon, Camila, Almudena, Raúl, Laura, son algunos entre una multitud de personajes, todos con sus diversas fisuras y enfrentados a la decepción, la muerte, la emigración, la enfermedad, el engaño, la bebida...
Una antología de poesía de amor latinoamericana, a cargo de Mario Benedetti, me permitió descubrír a la poeta uruguaya Idea Vilariño
Los cuentos de Fernando Martínez Heredia tienen el sabor de la Isla y de su torbellino revolucionario, y descubren una sensibilidad artística aguda para describir la poética de la realidad, que no a todos les es dado advertir
Una librería de libros viejos me permitió adquirirlo unos años después de haberme acercado por vez primera al clásico de Honoré de Balzac, que forma parte de La comedia humana, proyecto literario del insigne narrador
A sus pies encontró consuelo el amante contrariado, la trovadora extrañada de sí misma, el borracho melancólico, y los niños despreocupados de todo, que pronto aprenden a reconocer en ese hombre menudo hecho estatua a Milanés, el poeta del alma que llora
Fue la edición cubana de Lo Real (2001) la que me presentó a Belén Gopegui, abogada española devenida escritora
La edición cubana de Madame Bovary (Editorial Arte y Literatura, 2016) nos pone de frente a una pieza maestra. No por gusto se considera como la novela moderna más importante y reveladora de la sociedad francesa del siglo XIX
Hay textos que, una vez obtenidos, no se pueden dejar regados ni prestar, porque desaparecen para siempre. Eso sucede en Cuba con los textos del uruguayo Eduardo Galeano