Un productor lechero “de cantinas tomar”
Desde pequeño le apasionó el campo, amanecer mojado por el rocío junto al arroyo, escuchando el lamento noble de las tojosas encima de los mamoncillos. A esa hora su padre ordeñaba las vacas, y tal liturgia diaria le fascinaba. Decididamente, lo suyo iba a ser el potrero y los animales









