| Nada ni nadie podrán hacer desaparecer el ejemplo y el pensamiento de Arafat
Compañero Raúl Castro Ruz, Segundo
Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y
Primer Vicepresidente del Consejo de Estado y del Consejo de
Ministros,
Compañeros de la Presidencia,
Compañero Imad Jada'a, Embajador del
Estado de Palestina en Cuba,
Embajadores y miembros del Cuerpo
Diplomático acreditado en nuestro país,
Compañeras y compañeros:
En
todo el mundo se esperaba la noticia. Se le sabía gravemente
enfermo, allá en Ramallah, sitiado y acosado por un agresor que no
cesó de atacarlo un solo instante y al que enfrentó siempre con el
mismo valor y gallardía con que encaró la muerte. En todas partes
quienes buscan alcanzar un mundo mejor inclinan sus banderas ante
Yasser Arafat, el admirable guerrero que entregó su vida a la causa
de la libertad y la justicia. Su agonía y su muerte causan
consternación, dolor y tristeza a su pueblo y a centenares de
millones de personas y han servido también para mostrar en toda su
desnudez la crueldad y la mezquindad de los opresores de su Patria y
de quienes los sostienen desde Washington.
Junto a la imagen y el recuerdo de
José Martí, nos congregamos para rendir tributo al incansable,
heroico y abnegado combatiente que llegó a ser la voz más alta y
el símbolo irreductible de la causa del pueblo palestino por sus
derechos nacionales inalienables que deben expresarse en la
creación de un Estado plenamente independiente, con Jerusalén
Oriental como capital, y en el retorno de todos los refugiados a sus
lugares de origen, de los cuales fueron expulsados como consecuencia
de un genocidio que se practica de manera impune y con la
complicidad total de Estados Unidos, desde hace más de 46 años.
Arafat comenzó su lucha siendo
prácticamente un adolescente, destacándose siempre por sus
posiciones de principio, la disposición al sacrificio y la
capacidad para guiar, que sustentaron el respeto, la admiración y
el apoyo de su pueblo.
En el año 1949, ingresó en la Liga
de Estudiantes Palestinos. Ya en 1952, se había convertido en el
líder de la Liga de Estudiantes Palestinos de la Universidad de El
Cairo y un año más tarde fundaba la Unión General de Estudiantes
palestinos. En 1957, creó el movimiento Al Fatah, que 11 años
después integró la Organización para la Liberación de Palestina.
En 1969, resultó electo Presidente
del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de
Palestina, cargo en el que fue, posteriormente ratificado en 1984 y
1987. En este período, fue particularmente importante su papel al
frente de la resistencia contra el agresor israelí que invadió al
Líbano en 1982. Allí, a esa trinchera, llegó la diplomacia cubana
para hacer entrega de los mensajes de solidaridad del Comandante en
Jefe Fidel Castro.
En 1988, anunció la Declaración de
Independencia y el establecimiento del Estado palestino
independiente. Su pueblo lo eligió Presidente de ese Estado y de la
Autoridad Nacional Palestina, en tres ocasiones sucesivas (1989,
1993 y 1996), de manera abrumadora.
A partir del estallido de la actual
Intifada, en septiembre del 2000, volvió a encabezar la lucha de su
pueblo contra el invasor sionista. Por esta razón, desde el mes de
diciembre del 2001 el ejército israelí lo confinó a vivir los
últimos años de su vida sitiado en su Cuartel General en la ciudad
de Ramallah. Este trato cruel e inhumano, que contó nuevamente con
el respaldo cómplice del Gobierno de los Estados Unidos, no le
impidió, sin embargo, continuar dirigiendo activamente su última
batalla contra el ocupante. Fueron estos tres últimos años de su
vida, un verdadero ejemplo de resistencia y una demostración tenaz
de estoicismo ante las más fuertes presiones físicas y morales a
las que fue sometido por el régimen de Tel Aviv.
A lo largo de su fructífera vida,
recibió innumerables condecoraciones y distinciones internacionales
como reconocimiento a su entrega incondicional a una difícil y
heroica lucha. La Orden Playa Girón la recibió en 1974, durante su
primera visita oficial a nuestro país, adonde llegó desde New York
en un viaje guerrillero en medio de los riesgos y la hostilidad que
no nos permitió anunciar su llegada hasta que nos aproximábamos al
espacio aéreo cubano; pero al pie del avión lo esperaba orgulloso
y feliz Fidel Castro.
Arafat fue un fiel amigo de Cuba,
especialmente de nuestro Comandante en Jefe, y varias veces
encontró espacio para visitar nuestra Patria e intercambiar
criterios con nuestra máxima dirección. Consecuente con su
pensamiento y con su vida, dio innumerables muestras de solidaridad
y amistad al pueblo cubano y a su Revolución.
Cuba, siempre ha apoyado y
continuará apoyando, de manera irrestricta, la causa de los pueblos
árabes y, en particular, los justos reclamos de independencia del
pueblo palestino. Las principales tribunas internacionales han sido
testigos de la firme condena de nuestro país al genocidio que lleva
a cabo Israel, el cual se ha visto recrudecido durante el mandato de
Ariel Sharon, quien ha contado con el total y sistemático apoyo de
su pareja inseparable, el señor George W. Bush.
Compañeras y compañeros:
La desaparición física del
compañero Arafat tiene lugar en una coyuntura internacional
extremadamente compleja, particularmente en el Medio Oriente, donde,
además, Estados Unidos se empeña en una brutal guerra de conquista
en Iraq, inspirada en un fascismo que pretende otra vez someter al
mundo.
La construcción del muro racista que
el régimen de Tel Aviv erige alrededor de Cisjordania y Jerusalén,
así como el incremento ilegal de los asentamientos y las brutales
acciones del ejército israelí contra la población civil, que
incluyen masacres indiscriminadas y asesinatos selectivos, con la
completa anuencia del Gobierno de Washington, constituyen un nuevo e
inútil intento por liquidar la causa a la que Arafat dedicó toda
su vida.
El muro sionista, hasta el momento,
ha dejado a más de 20 000 palestinos sin medios de vida y
patrimonio. Ha arrasado con miles de hectáreas de terrenos y pozos
de agua en Cisjordania, lo que significará, de facto, la
confiscación de cerca del 60% del territorio, incluyendo el Este de
Jerusalén. Localidades palestinas completas se han visto privadas
del acceso a servicios primarios vitales como la educación, la
salud y el empleo.
Cálculos conservadores estiman que
alrededor de 3 500 palestinos, incluidas destacadas personalidades,
han perdido la vida en los últimos tres años, y decenas de miles
han resultado heridos. Además de ello, el ejército sionista ha
continuado con la inhumana política de demolición de viviendas,
que priva de un techo a ancianos, mujeres y niños.
La Asamblea General de la ONU, en
rechazo a tan fascista método colonizador, con el apoyo de 150
países miembros, y sobre la base de la opinión consultiva brindada
por la Corte Internacional de Justicia el pasado 9 de julio, aprobó
una resolución en la que se expresa literalmente: "La construcción
del muro que está elevando Israel, la potencia ocupante, en el
territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental y sus
alrededores, y su régimen conexo, son contrarios al derecho
internacional". Este documento, que se suma a decenas de
resoluciones anteriores, además, exige a Israel, entre otros
aspectos, detener de inmediato las obras de construcción,
desmantelar los tramos ya erigidos y reparar todos los daños y
perjuicios causados.
Sin embargo, Estados Unidos e Israel
ignoran la voluntad de la Comunidad Internacional y continúan su
apuesta desenfrenada por liquidar totalmente la heroica resistencia
del pueblo palestino. Estados Unidos tiene como vergonzoso récord,
la cifra de 29 vetos a resoluciones que ha tratado de aprobar el
Consejo de Seguridad de la ONU, para intentar poner fin al
exterminio de una Nación entera. Significativamente, casi la cuarta
parte de estos vetos ha tenido lugar durante los cuatro años de la
administración Bush, coincidentes con el recrudecimiento de la
represión y el acoso contra el pueblo palestino.
Cuba, sometida por más de 45 años a
un férreo bloqueo por parte de Estados Unidos, está convencida de
que ningún muro, ningún cerco, ni tampoco las más violentas,
crueles e inhumanas atrocidades podrán quebrar las aspiraciones de
soberanía e independencia para Palestina.
Nada ni nadie podrán hacer
desaparecer el ejemplo y el pensamiento de Arafat, que pervivirá en
ese mismo pueblo que no vaciló en elegirlo su máximo líder y que,
en los últimos tres años de su existencia se concentró y lo
acompañó alrededor de su cuartel general, exponiéndose incluso a
la muerte, cada vez que Israel amenazó con asesinarlo.
Hoy, más que nunca, el legado de
Arafat debe ser preservado por su noble pueblo. Estamos convencidos
de que solo la unidad de los palestinos los conducirá a la victoria
final y estamos, además, firmemente seguros de que el pueblo y la
dirigencia palestina convertirán en realidad el sueño, por el que
luchó Arafat hasta el último día de su fecunda existencia: la
dignidad y la independencia de Palestina.
Compañeras y compañeros:
El deceso del presidente Yasser
Arafat, ejemplo de combatiente infatigable, constituye una
irreparable pérdida para los palestinos, así como para el mundo
árabe y para todos los que aman la paz y la libertad.
Ante la dolorosa pérdida del
entrañable amigo, el Gobierno y el pueblo cubanos expresan su más
profundo pesar a sus familiares, a sus compañeros de lucha y a todo
el pueblo palestino. En este momento de profunda tristeza y dolor,
Cuba, una vez más, proclama su apoyo y solidaridad incondicionales
a la justa causa de ese pueblo heroico y la firme decisión de
continuar fortaleciendo nuestros vínculos fraternales.
Arafat unió su vida entera a la de
su Nación. Palestina y él eran y son una y lo mismo. Palestina y
él vivirán y lucharán sin descanso. Nadie los podrá matar.
Algún día reposarás hermano
querido. Será allá en Jerusalén finalmente liberada.
Hasta la victoria siempre, compañero
Arafat.
Muchas gracias.
Apoyo solidario de Cuba al pueblo palestino
Condolencias
en Santiago
El
camino hacia el futuro andará con su cofia blanca y negra
Efectúan sepelio de Arafat
en medio del dolor de su pueblo
La
Mukata, de fuerte británico a cuartel general de Arafat
Firma Fidel libro de condolencias por la muerte de Arafat
Sensible pérdida para la batalla que libran los pueblos árabes
Decretan duelo oficial por fallecimiento de Arafat
Abierto
libro de condolencias en la Embajada del Estado de Palestina
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