La obra La luz de la emancipación, del destacado artista de la plástica granmense Amaury De Jesús Palacio Puebla, fue develada en la sala de abogacía del Museo Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, donde pasa a formar parte de la colección permanente de la institución.
El acto, que tuvo lugar en el contexto de las jornadas por el aniversario 207 del natalicio del Padre de la Patria, contó con la presencia de intelectuales, autoridades culturales y políticas de la provincia, así como un nutrido grupo de admiradores del arte y la historia cubana.
La pieza, un óleo de corte académico que destaca por su precisión dibujística y una paleta cromática que transita del marrón al rojo intenso, ha sido calificada por el escritor Alex Pausides como una verdadera «obra maestra».
Pausides ofreció una semblanza cargada de emotividad y agudeza crítica, imaginando el beneplácito que la pintura hubiera provocado en el eterno Historiador de La Habana, Eusebio Leal.
«Esta es una batalla formidable del héroe entre la luz y la sombra», expresó Pausides, ponderando la capacidad del artista para centrar el discurso pictórico «no solamente en el germen de la épica, sino instalándolo en la serenidad como fuerza y en la reflexión como guía».
EL HÉROE EN LA SOLEDAD FECUNDA
A diferencia de otras representaciones que acentúan la acción militar, Palacio Puebla nos devuelve en esta ocasión, la imagen de un Céspedes contenido, poderoso en su introspección.
«Un Céspedes sereno que viene de regreso de todos los caminos, de todos los destierros, de todas las postergaciones y silenciamientos», añadió Pausides.
En el lienzo, el Padre de la Patria aparece en el momento previo a la acción, solo ante sus pensamientos, hallando en la soledad «una forma de fuerza y resistencia para reelaborar su destino e interpretar el entorno».
La obra se enriquece con un lenguaje simbólico de gran potencia. Sobre el escritorio, el reposo de la luz, una tortuga que evoca la sabiduría y un tintero que trasunta la fuerza de la palabra.
El propio Pausides sugirió otras lecturas: en la manga izquierda del traje se dibuja una especie de cabeza de león, y al lado, la silueta de un joven de resonancias shakespearianas, que dialoga con la actitud reflexiva de un Céspedes que, como Hamlet, se hace la gran pregunta existencial: «Ser o no ser».
«Carlos Manuel de Céspedes ha encontrado en Amaury De Jesús Palacio Puebla a su gran retratista, a su gran intérprete», sentenció Pausides, convencido de que la pieza se incorpora con grandísimo acierto y excepcional excelencia al repertorio iconográfico del Padre de la Patria.
EL ARTE QUE FUNDA
Por su parte, Yudelkis Ortiz Barceló, Primera Secretaria del Partido en la provincia, recordó la primera vez que supo del talento de Palacio Puebla, cuando el artista donó una obra por el aniversario 130 de la caída en combate de José Martí en Dos Ríos. «upe que estábamos en presencia de un artista extraordinario. Hoy una vez más lo demuestras —expresó Ortiz Barceló dirigiéndose al creador— regalándonos para esta sala una obra que la enaltece».
La dirigente política subrayó el valor de que desde el arte pueda fundarse en el amor y en la unidad, ese sentimiento colectivo de defensa de la Patria.
«A Amaury, gracias una vez más por esa actitud asumida desde el amor, el compromiso y su pincel, que realmente es brillante», concluyó.
UN ARTISTA EN LA SENDA DE LA HISTORIA
La reciente obra donada por Palacio Puebla, no solo enriquece la colección del museo casa natal, sino que dialoga de manera excepcional con la sala de abogacía, un espacio que muestra la faceta profesional de Céspedes, a veces menos reconocida.
«Es el hombre que está a punto de escribir la patria —señaló—, que sabía que la patria le reclamaba una profesión mayor: entregarse por entero a la causa revolucionaria», apuntó Javier Vega Leyva, director de la institución museológica.
El montaje de La luz de la emancipación, junto al mobiliario original de la época, incluyendo la mesa de escritorio donde el abogado bayamés ejerció su profesión, crea una experiencia museográfica única que traslada al visitante en el tiempo.
CÉSPEDES EN LA PIEL DEL ARTISTA
Visiblemente emocionado, Amaury De Jesús Palacio Puebla, graduado de las escuelas de arte Carlos Enríquez (Manzanillo) y José Joaquín Tejada (Santiago de Cuba), confesó su devoción por la figura histórica. «Los que me conocen saben que soy cespediano hasta los tuétanos. A pesar de que he abordado la figura del 'Padrazo' en otras ocasiones, no deja de ser una experiencia única. Aquí tienen una vez más un intento por mi parte de atrapar la figura y el espíritu del Padre de la Patria».
Con esta nueva incorporación, la obra del artista granmense, que ya forma parte de colecciones institucionales como el Museo Nacional de la Danza, la Casa de la Nacionalidad Cubana o la del propio Eusebio Leal, alcanza un sitial de honor en la cuna del Padre de la Patria, confirmando que las artes plásticas son, como afirmara Pausides, «la mejor herramienta para acercar a la gente común la figura de un héroe casi siempre míticamente abordado».











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