Los grandes artistas nunca dejan de dialogar con los demás; eso quizá sea trascender: poder seguir comunicando a la naturaleza humana, aun pasado el tiempo de haber creado y vivido. De ahí que sean tan interesantes las nuevas miradas que artistas y diseñadores cubanos han ofrecido sobre diez piezas icónicas de la cinematografía de Luis Buñuel (España, 1900-México, 1983).
En el marco del Festival, quedó inaugurada –en el lobby del cine 23 y 12– la exposición Luis Buñuel 125 Aniversario; en la cual, junto a los carteles originales, se exhiben interpretaciones contemporáneas, desde la cartelística, de títulos como El discreto encanto de la burguesía, Diario de una camarera, Los olvidados, El ángel exterminador, Ese oscuro objeto del deseo y Nazarín.
En la apertura, Luciano Castillo, director de la Cinemateca de Cuba, recordó los vínculos de Buñuel con Cuba, pues su padre amasó su fortuna aquí, y también el contacto del cineasta con Alfredo Guevara.
El 27 de diciembre de 1959, le escribía desde México al Presidente del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos: «Gracias por su carta tan llena de entusiasmo y tan prometedora para el cine de la nueva Cuba. No puede imaginarse cómo les deseo un triunfo total pues se encuentran en magníficas condiciones para hacer un buen cine (…) Ganen todo el camino que puedan antes de que comience a levantar el vuelo el “siniestro buitre” comercial».
En la ocasión, Eduardo Sánchez, en representación de la Consejería Cultural de la Embajada de España en Cuba –promotora de la muestra, junto a la Cinemateca y CartelON– dijo que Luis Buñuel ofreció una mirada nueva, crítica y transgresora de lo que era la España de su tiempo, «que estaba ante nuestras narices y no veíamos»
Comentó, asimismo, que, pese a que el país lo echó fuera, y que él tuvo una relación entrañable con Francia y se nacionalizó mexicano, su presentación crítica de la burguesía «nos permitió ver la nuestra, rancia y conservadora». Es una de las principales figuras del cine mundial, valoró.
La exposición implicó además un concurso, del que fueron ganadoras Yanaisy Puntes, por su cartel del aniversario 125; y Michele Miyares Hollands, por su reinterpretación de Viridiana.
Según comentó esta última diseñadora a Granma, su proceso creativo no partió precisamente de una inspiración, sino de sacar conclusiones y buscar metáforas: «La idea se basó en jugar con la contramirada entre la religiosidad y la caridad. Encontrar los símbolos fue lo que más trabajo me costó; la parte de la monja era fácil, pero lo otro, no tanto».
Como se explicita en la nota del programa de mano, esta iniciativa pone de manifiesto la interacción del cine español con la rica tradición artística de la Isla, «los artistas cubanos han sabido captar en sus carteles el espíritu y el genio creativo de Buñuel, participando así del homenaje que se le está realizando este año en varios países del mundo».
Es, además, según declararon sus organizadores, un homenaje al cartel cubano de cine. Próximamente, se exhibirán en la capital algunos de los filmes más sobresalientes de Buñuel.











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