ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Donald Trump, cuadragésimo séptimo presidente de Estados Unidos, dijo el pasado lunes, en la ceremonia de toma del poder: «Quiero ser un pacificador y unificador».

¿Será creíble en su país, le creerán, por ejemplo, tres de las divas más sobresalientes del espectáculo musical mundial, la afirmación del misógino personaje? Sus habituales mentiras lo enredan en el reiterado empleo de su cuenta de internet.

En su campaña por llegar a la Oficina Oval les echó mano a imágenes generadas por Inteligencia Artificial y, según la cnn, posteó un breve anuncio: «Acepto». La farsa venía apoyada por fotos de la estrella Taylor Swift, con fans de la cantante luciendo camisetas que mostraban el supuesto respaldo de la estrella a Trump.

Swift declaró a la revista v, en el primer periodo del magnate en la Casa Blanca, que «el cambio más necesitado es elegir a un presidente que reconozca que las personas de color merecen sentirse seguras y representadas, que las mujeres merecen el derecho a elegir lo que sucede con sus cuerpos, y que la comunidad Lgbtqia + merece ser reconocida e incluida».

Taylor negó su apoyo al casi octogenario señor, a lo que este reaccionó, otra vez por internet, con un ¡La Odio!, en letras mayúsculas, prueba de que ni la tecnología de punta le sirvió para hacer valer el engaño, asesorado por la maquinaria de Elon Musk quien, junto al también multimillonario Vivek Ramaswamy, hijo de emigrantes de la India, codirigirá el Departamento de Eficiencia Gubernamental.

El ataque de Trump a otra de las más destacadas mundialmente, Beyoncé, fue respondido por la artista, en Texas: «No estoy aquí como una celebridad ni como una política. Estoy acá como una madre. Soy una madre que se preocupa profundamente por el mundo en el que viven mis hijos y todos nuestros niños, un mundo en el que tengamos la libertad para controlar nuestros cuerpos. Un mundo en el que no estemos divididos».

Ariana Grande, también en la mirilla del gobernante desde el periodo 2017-2021, avivó una fuerte crítica a su gestión durante aquel tiempo: «La violencia y agitación política total que fue producto del mandato de Donald Trump todavía se enconan en esta nación. No necesitamos otros cuatro años de caos intencional que este hombre siembra para beneficio personal».

En la investidura, el Presidente, sin hablar directamente de racismo y de la brutalidad policial en su anterior mandato, se arriesgó a prometer: «Pondré fin a la política gubernamental de tratar de imponer la raza y el género en todos los aspectos de la vida social y privada, forjaremos una sociedad basada en el mérito. Solo hay dos géneros, masculino y femenino». (Ni blancos, ni comunidades negras ni hispanas).

¿Cómo logrará que su prepotencia no sobrepase ese propósito? No olvidamos cuando enfrentó a baloncestistas negros sobresalientes de la nba, como LeBron James y Stephen Curry, por solo citar a dos. Al soplar su trompeta frente al trío de luminarias de la música, Trump desafinó.

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