ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Consuelito era dueña de un talento abarcador y una natural simpatía. Foto: Liborio Noval

El acto de recordar a una personalidad que ha sido honrada con la admiración y el respeto de un pueblo constituye un gesto de amor. Basta mencionar el nombre de Consuelo Vidal Regal, y el cubano sabe a qué nivel de jerarquía artística estamos haciendo referencia.

Y no se trata solamente de rendirle perenne tributo a esta figura raigal de los medios, sino también de la necesidad de promover su legado como una fuente de inspiración profesional de la cual debemos de beber.

Se afirma que a Consuelito –como le llamaban cariñosamente sus seguidores– solo le faltó leer un boletín de noticias y ser narradora deportiva, porque se desempeñó en todo lo demás que se puede hacer delante de las cámaras.

Es cierto que tenía el don de la simpatía, que le caía bien a todo el mundo, pero conocía perfectamente de los exigentes requisitos propios de cada una de las múltiples manifestaciones artísticas en las cuales nos dejó su huella.

Dueña de un talento abarcador, este le permitió destacarse como actriz en la interpretación de complejas obras del Teatro icr, del mismo modo que asumió la impronta de personajes inolvidables tanto en la película Los pájaros tirándole a la escopeta como en el serial Julito, el pescador, este último actualmente en reposición en la pequeña pantalla.

Pero más allá de sus condiciones innatas como persona, supo tomar lo mejor de aquellos que la rodearon con la finalidad de consolidar su formación profesional. Por ejemplo, de Germán Pinelli –acreedor también de los mayores elogios– aprende cuál es el momento adecuado para hacer una animación festiva y cuándo es necesario moderar el tono si la situación lo requiere.

Consuelito es la amorosa y tierna voz de dos clásicos de la programación infantil en la televisión, Tía Tata cuenta cuentos y Amigo y sus amiguitos; sin embargo, con el que consiguió que todos dejáramos momentáneamente nuestras obligaciones para disfrutar de sus ocurrencias fue en Detrás de la fachada.

Si bien el memorable espacio televisivo contaba con actores de una notable vis cómica, como Enrique Arredondo en su personaje de Bernabé, Consuelito, en el papel de contrafigura de José Antonio Cepero Brito, se hizo el centro del programa, por la autenticidad de una jovial animación que la convirtió en un símbolo de cubanidad imperecedero.

A 20 años de su de­sa­parición física, hemos escogido un fragmento de una publicación de Amaury Pérez Vidal, para darle el más cálido homenaje a su memoria: «dicen que falleció un 7 de octubre de 2004, pero eso es mentira porque yo la veo todos los días. ¡La gente se monta cada historias, Mamá!...Ya nosotros sabemos. Besos y hasta mañana».

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yoyo dijo:

1

7 de octubre de 2024

08:36:56


GRANDE Y UNICA DOÑA CONSUELO VIDAL

IDALMIS dijo:

2

7 de octubre de 2024

19:35:06


ARTISTA INTEGRAL REALMENTE ESPECTACULAR!

vv dijo:

3

8 de octubre de 2024

14:41:29


Excelente artista.