«Diecisiete jóvenes artistas cubanos toman este septiembre la Galería Galiano, para dar inicio a la segunda década de Post-it. Como en años anteriores, nuestros noveles creadores persisten en la voluntad de comunicar sus universos y visiones más personales con relación a las realidades que los moldean y condicionan; asumiendo el arte y la creatividad como acto de resistencia y forma de vida».
Así reza el texto que acompaña la muestra concurso Post-it, cuya oncena edición quedó inaugurada el viernes último. Más de 90 proyectos de casi todo el país aspiraron esta vez a incluirse en la que es reconocida como plataforma fundamental para visibilizar la creación joven dentro del arte cubano contemporáneo.
Organizado por la Dirección de Galerías de Arte Collage Habana, del Fondo Cubano de Bienes Culturales, desde 2013, Post- it tiene como primer objetivo apoyar la creación de los jóvenes artistas –menores de 35 años–, a través de la visibilización, promoción, comercialización y socialización de sus creaciones en el mundo del arte de la capital.
Sobre sus propósitos y alcances, Granma dialogó con la curadora de arte Ariadna Cabrera Figueredo, miembro del equipo organizador.
–¿Cuáles son las características distintivas de Post-it?
–La inclusividad en cuanto a los temas abordados y los intereses conceptuales. También la pluralidad y la heterogeneidad de propuestas, lenguajes y medios artísticos; o sea, está abierto al video, a la pintura, la escultura…, tanto las manifestaciones tradicionales como las más experimentales, o las de naturaleza híbrida.
«Además, ha tenido siempre una amplia representatividad en cuanto a la participación. Incluso, en algún momento fue requisito que los participantes tuvieran el registro de creador; al eliminarse, ya pueden participar artistas con otras formaciones, o autodidactas».
–¿Qué responsabilidades se derivan de ser una plataforma referencial.
–El concurso demanda de su equipo una constante investigación del arte emergente. Asimismo, implica el impulso a quienes encuentran en él el espacio para iniciar una carrera profesional, para hacer currículo; teniendo en cuenta que posee dos filtros: la selección primera que se expone, depurada por un jurado, y luego los premios.
«Hacemos estudio de mercado, y diferentes aproximaciones a la creación de esos artistas, que nos permiten luego trabajar con ellos en otros proyectos, nacionales o internacionales. Y se suma el apoyo que podamos dar en términos de producción, de ayuda material o económica a la creación, con medios tecnológicos o de otro tipo».
Debido a su trayectoria sólida, Post-it es un concurso muy seguido y con éxito de público, que tiene entre sus méritos hacer accesibles para especialistas, curadores, críticos de arte, otras galerías e instituciones, a artistas jóvenes con propuestas sólidas.
«En 11 ediciones han participado cerca de mil artistas, un número que se multiplica si se tienen en cuenta los que han enviado obras que finalmente no fueron escogidas. Muchos artistas salidos de esas muestras han marcado pautas en el arte del país y tenido excelentes resultados».
Según la nota de la exposición, esta vez el concurso ofrece pluralidad de lenguajes y medios, de recursos comunicativos, tonos y posturas.
Según la curadora, se mezclan poéticas y visiones diferentes: «Vemos cómo las circunstancias marcan a los artistas, y estos, con su ansias de comunicar, se apoyan mucho en ellas para dialogar; en una muestra en la que siempre, por supuesto, el diálogo entre las propuestas y los espectadores está presente».











COMENTAR
Responder comentario