Mientras, posiblemente, algunos se preguntan a lo largo del calendario cómo hallar formas concretas –e impostergables– para llevar a los cimientos sociales literatura, arte, danza, teatro, expresiones en fin de una cultura que entre todos debemos robustecer, arraigar y salvar, Sancti Spíritus volvió a emerger por estos días de abril con una propuesta que abre espacio para todo eso, y más.
Se trata de la Feria del Libro en la montaña, o lo que es igual: el modo muy espirituano de aterrizar en intrincadas comunidades de la serranía lo que en esencia pretende el Plan Turquino, conforme al derecho que tienen los habitantes de esas zonas a ampliar su cultura, intercambiar y ser protagonistas de ella.
Saylí Alba Álvarez, directora del Centro de Promoción Literaria Raúl Ferrer, ha explicado que el programa no solo ha concebido el habitual contacto con escritores, la venta o presentación de libros, muchos de ellos llegados directamente desde la Editorial Letras Cubanas, sino también la inserción de otras manifestaciones.
Así, parajes como Topes de Collantes, en Trinidad; Las Llanadas, en Yaguajay; El Pedrero, en Fomento, y El Cacahual, asentado en la geografía del municipio cabecera provincial, devienen confirmación concreta de cómo, loma arriba, es posible llevar luz eléctrica, pero también luz de conocimiento.
La cruzada integró en fraternal ambiente a escritores de la capital provincial y de los municipios, a miembros de proyectos como el taller de repentismo, con niñas y niños que incursionan en la improvisación dentro del apasionante mundo de la décima, a muchachas y muchachos de la Brigada de instructores de arte José Martí y a otros espirituanos, sin distinción de edad o de manifestación artística, empeñados en dar, recibir, reverenciar a gente humilde y hacerles a niños, adolescentes, jóvenes e incluso adultos de la montaña, el obsequio del arte.











COMENTAR
Responder comentario