Caracas, Venezuela.– Frente al micrófono, Adalay Sofía, de solo 12 años, no siente miedo. Acordes, ritmos, escenarios, público la han acompañado desde que puede recordar.
Sin embargo, hace algunos días «una cosquilla nueva» se mueve allá donde los artistas saben que su obra será querida. A ella no le emociona que gente de todo el mundo la vaya a escuchar; su mayor anhelo es conocer a los pequeños con los que comparte la melodía de Para juntos poder soñar.
No podía creerlo cuando su papá le dio la noticia: «iba a cantar con Gattusinha, la niña de Angola, y Lincom Jefferson, el niño de Cuba». Nada de tiempo le tomó prepararse y comenzar a grabar en la Casona Cultural Aquiles Nazoa, con sus compañeritos de la Colmenita Bolivariana de Fuerte Tiuna.
«Es una canción muy alegre, viva», dice. «Se trata del amor, de la paz, de la libertad». El tema fue compuesto por el poeta Abel Guerrero, y cuenta con los arreglos del maestro Omar Pupo. La producción final está a cargo de Videos Crisol, pues forma parte de los festejos por el aniversario 510 de la ciudad de Bayamo.
La música ha sido nuevamente el punto de encuentro para que tres pequeños de tres naciones hermanas lleven, desde cada uno de sus países, sus juegos y sueños a la pantalla. En la Mayor de las Antillas se ha gestado este proyecto que se empeña en mostrar la necesidad de una infancia feliz.
Suena el tambor venezolano y Adalay Sofía canta. Lleva en su traje el tricolor de la tierra morocha y en el corazón la firme voluntad de que su voz, junto a las de Gattusinha y Lincom Jefferson, sirvan de esperanza a los niños, y puedan hacer de este, un mundo mejor.











COMENTAR
Responder comentario