
Dos jóvenes: la periodista Leidys Hernández y el poeta Alex Díaz, llegaron a la Asociación Hermanos Saíz (AHS) con un proyecto escrito y un montón de ideas plasmadas en un papel, que, gracias a la organización, se hicieron realidad. Así, Oralitura Habana, con Alexis Díaz Pimienta como Presidente de Honor, tuvo su I Encuentro en 2019. Luego, en septiembre de 2021, realizaron la segunda edición.
Por la magnitud de un festival de este tipo, cuenta Leidys, «decidimos hacerlo de forma bienal. Somos un pequeño comité organizador, en el cual la mayoría es joven y tiene como premisa nunca bajar la parada: si en una edición llegamos a cien artistas participantes, en la próxima no podemos tener 99, tienen que ser 101 como mínimo».
Siguiendo esa pauta se desarrolló el II encuentro, dedicado a la Cátedra Experimental de Poesía Improvisada, al Indio Naborí y al Aniversario 35 de la AHS. Correspondía hacer una edición presencial, pero a causa de la pandemia, y después de más de un año de experiencias online, la cita se mudó a las plataformas digitales. «Decidimos hacer un festival no que se viera en redes sociales, sino pensado para ellas. Concebimos actividades para el público habitual, los más de 8 000 seguidores en Facebook, lo que nos complace mucho, porque nuestra temática no es netamente popular, ni somos comerciales».
«También repasamos contenido para el público al que queremos llegar: los jóvenes, quienes son los que pueden cambiar la visión que se tiene del punto cubano, de la tradición campesina, de la oralidad, y creo que eso lo hemos logrado. Además, reunimos a muchos consagrados de la vanguardia, pilares del verso improvisado que nos enorgullecen».
Desde la primera edición del festival el plato fuerte fue el choque de improvisadores entre freestyler (estilo libre) y repentistas. Al respecto comenta Alex Díaz: «La expectativa se superó cuando en 2019 reunimos en el Pabellón Cuba a muchísimos jóvenes. Este año el choque se transmitió por el canal Clave. Es muy rico ver cómo ambas manifestaciones se han retroalimentado. Los freestyler en 2021 demostraron un nivel poético superior, se pusieron en la piel de los poetas, y los repentistas aprendieron de ellos cómo hacer un punshline, cómo ser más directos en el lenguaje, la agresividad verbal, cómo salir de los momentos con rapidez. Todos se nutrieron de técnicas, porque la improvisación poética es parecida al boxeo: cuando estás en el escenario tienes que plantearte estrategias en cuestiones de segundos, desarrollarlas, resolverlas y lograr enganchar al público. Al mismo tiempo se vio un abrazo donde ganan la improvisación, Oralitura Habana, la tradición y el punto cubano, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Una de las diferencias entre el festival de 2019 y el de 2021 es tener un videoclip que representa al encuentro y mezcla diversos géneros. Este proyecto defiende el concepto del neorrepentismo, que es enlazar la décima con otras manifestaciones artísticas. Y este tema lo logra. Vinculamos –continúa Alex- a Barbarito Torres, un maestro del laúd, con máquinas y sonidos urbanos, donde tuvimos a Alexis Díaz Pimienta y a jóvenes freestyler. La vida es improvisá’ fue una fiesta de la oralidad que estuvo a cargo de Daniel Arévalos y La Tiza Films».
Sin embargo, Oralitura Habana es más que el festival, es un espacio que promociona y defiende la décima, la improvisación poética oral y a sus representantes. Es un proyecto que no se detiene durante todo el año. Cibercontroversias, talleres, conferencias, dvds, conciertos, espacios fijos en la revista Alma Mater, Decimalex –transmitido por Cubavisión–, presencia constante en las redes… conforman el día a día de esta nueva generación de creadores que viven en un uniVerso improvisado. «Trabajo, trabajo y trabajo es lo que nos queda, lo que nos toca y lo que vamos a hacer», concluyó Alex Díaz.











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Armando López Rondón dijo:
1
7 de noviembre de 2021
05:15:45
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