ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El trabajo del sonidista no admite improvisaciones Foto: blog musicaysonido

Entre las figuras responsables del apoyo de la tecnología para el óptimo desenvolvimiento de un concierto, se encuentra un especialista que si una vez concluido, todo se escuchó como debía ser, el aplauso va dirigido al músico en cuestión debido al alto rango de su propuesta artística.

Pero si hubo problemas con el audio, evidentemente todos los índices acusan al sonidista. Por lo tanto, nunca es tarde para avalar a quienes se han conformado un nombre por el magnífico desempeño de su labor durante años, al mismo tiempo que pretendo llamar la atención sobre quienes no asumen con el rigor profesional adecuado su responsabilidad ante el sonido de un espectáculo. Antes que todo, en este trabajo no se admiten improvisados, pues como los deportes de alto riesgo, hay niveles en los que el error de este ser humano, se permite solo una vez. Por eso es tan importante hablar de pruebas de audiometría para comprobar sus condiciones auditivas, y hasta de dominar conocimientos sobre la teoría musical que le permitan enfrentar cualquier problemática con un saldo favorable.

Claro, no son las mismas condiciones a las que se enfrenta un técnico de sonido en el proceso de grabación de un disco en el estudio, a el que tiene el deber de dominar el conjunto de variables de un espectáculo en vivo. Pero del mismo modo que, entre las categorías de los diferentes premios discográficos se destaca el relevante trabajo de un sonidista, también se debiera de reconocer aquellos que en los conciertos en vivo conocen perfectamente que subir la potencia del audio no implica mayor calidad, sino que se propician las condiciones para una desagradable distorsión alejada de cualquier parámetro aceptable.

A veces, la responsabilidad es del propio músico que, en el caso de ser un intérprete de rock, afirma que dicho género se toca alto y por lo tanto reclama más volumen. En realidad, el hacer referencia a la intensidad típica de esa música, no implica que esta se consiga subiendo el volumen hasta un nivel ensordecedor, pues los pasajes forte de Beethoven o de Wagner, son francamente apasionados y para nada distorsionados. Además, dicho técnico tiene que manejar una adecuada distribución del sonido del área a sonorizar, entre otros tantos requisitos a tener en cuenta.

Valga esta breve reseña sobre el papel del sonidista en vivo para recordar que estamos frente a una profesión que implica algo mucho más complejo que hacer sonar los bafles que tenemos frente a nosotros, sino hacerlos sonar bien.

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René brito miranda dijo:

1

28 de noviembre de 2020

12:09:33


Gracias al Guille Vilar, no solo por recordar y dirigirse a los Sonidista de los cuales formó humilde parte, sino por esclarecer que más volumen ni es calidad ni más voz, muy importante que se conozca, saludos

Aidita dijo:

2

28 de noviembre de 2020

12:36:43


Muy de acuerdo con lo que plantea Guille.Solo acotar que, con independencia de los niveles de conocimientos que tengan músicos y sonidistas de su oficio a veces lo más que falla es la comunicación que se establece entre ambos. Este es un pilar que hay que lograr que sea mejor, siempre con la vista puesta en el resultado final y en la calidad del mismo.

Héctor dijo:

3

28 de noviembre de 2020

12:39:58


Gracias Guille por este comentario muy acertado, nunca nadie se había dedicado a escribir algo sobre estos personajes muy necesarios pero q al final todos olvidan, ojalá siempre se acordarán de ellos, solo así podremos cantar o tararear las canciones a gusto.

Jose dijo:

4

28 de noviembre de 2020

17:57:18


La gente se fija cuando el sonidista es un inesperto cuando sus errores sabotean el resultado pero cuando tiene tanto talento que todo sale como debe ser ni se nota su presencia lo peor es que lo hace ver muy fasil y todos quieren jugar con los controles.

Daniel dijo:

5

28 de noviembre de 2020

18:13:03


Fui sonidista muchos años en un lugar donde se trabaja hasta 7 veces a la semana largos ensallos y muchos requisitos todos ningún musico profesional garantisando un sonido estable agradable bajo en ruido con equipos muy pocos profesionales y defectuosos a los que le daba mantenimiento y cientos de reparaciones acomodando y fijando todo por las normas con excelentes resultados lo interesante es como fueron apareciendo gente opuestas a mi trabajo. El pianista no me quería porque quería ser el único que resalte en la mezcla el bajista tampoco ni los coristas y demás instrumentos al final todos atacaron y culparon de lo que hacen mal al sonidista así de difícil es este trabajo no importa que le dediques la vida lo que sale mal es tu culpa y lo que sale bien es virtud de los músicos

lescor dijo:

6

28 de noviembre de 2020

18:31:08


Fui sonidista en vivo mas de 2 años en una iglesia un trabajo difisilicimo lleno de tropiezos y dificultades la máxima exigencia y todos los músicos aficionados pero el mayor problema siempre ha sido el entendimiento entre sonidista y músico pero muchas veces se trata de falta de oído musical o de conosimientos incluso de persepsion de que es dañino para la salud o molesto pero al final lo que salga mal es culpa del sonidista y para todos es algo que cualquiera puede aprender y hacer así sea sordo hay una subestimasion hacia este trabajo en todos los lugares obviando que el sonido es una ciencia y demanda de mucho estudio y análisis