En tierra cubana reposan desde la tarde de ayer los restos mortales de esa joya de nuestra cultura que fue y será por siempre Rosita Fornés. Con el sepelio, acaecido en la Necrópolis de Colón, se complace la última voluntad de quien se ganó el respeto y el cariño imperecedero de varias generaciones de sus coterráneos.
En ceremonia íntima, transcurrió la inhumación de la Vedete de Cuba, para quien el poeta y etnólogo Miguel Barnet profirió palabras de despedida, en las que se refirió a Rosita como la más versátil y carismática artista cubana de todos los tiempos.
El sentido discurso reconoció la fidelidad de esta entrañable cubana a todos los públicos y, en especial, al de Cuba, y la generosidad de su corazón, que no desdeñó a nadie, y subrayó que en cualquier latitud del mundo en que respire una cubana o un cubano hallará Rosita absoluta admiración.
«Cuba la exhibió con orgullo como el más preciado trofeo del teatro musical, la opereta, la zarzuela, el cabaré, la canción y el cine del continente. La radio y la televisión fueron predios donde ella desplegó también su gracia y su talento», resumió Barnet, sin dejar de advertirla como «reina de la Radio y la Televisión en las décadas de los 40 y los 50», aclamada como una de sus más célebres figuras, «porque ella no fue otra cosa que un pueblo vestido de luz».
El texto reconoció que, si bien la Rosa de Cuba fue merecedora entre muchos otros, de tres Premios Nacionales, el de Teatro, el de Música y el de Televisión, el que más agradecería siempre sería el de su público, sentencia que repitiera la estrella de las tablas y las pantallas en muchas ocasiones, durante toda su vida.
Rosita vivió entre aplausos, bien ganados a fuerza de ofrendar un talento que agitó el ánimo de un auditorio infinito, y fue todo a lo que aspiró como artista. Bien lo sabe Cuba y por eso no para de batirle palmas.
Con encomios y voces de ¡Bravo, Rosita!, fue despedida ayer durante sus exequias en el Teatro Martí. Aplausos ofrendados en plena calle la acompañaron a su morada final; otros más fuertes se sintieron ayer a las nueve de la noche, al solicitársele al pueblo cubano que, en el ya habitual homenaje nocturno a nuestros médicos, la recordáramos también a ella, cuya desaparición física es, al decir del poeta, «una resurrección de su incandescencia».
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Flores en nombre del General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, y del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, forman parte del sensible tributo que rinde Cuba a Rosita Fornés, una de sus grandes artistas.
Las exequias de Rosita Fornés tienen lugar este martes 16 de junio en el Teatro Martí de La Habana, emblemático sitio que la acogiera más que ningún otro. Familiares, amigos, personalidades de la cultura y de organizaciones de la sociedad civil rinden tributo a la gran artista.
El cortejo fúnebre partirá del Teatro Martí alrededor de las 3.00 pm y transitará por Prado, Malecón y 23 hasta 12.

Rosalía Palet Bonavia, conocida mundialmente como Rosa Fornés, pertenece a la lista de las grandes intérpretes cubanas que alcanzaran prolongados éxitos fuera de Cuba en la primera mitad del siglo XX, desde el arraigo con que triunfaron en los escenarios de la Isla.
Incursionando en la Opereta, la Zarzuela, la comedia ligera, el drama clásico, la revista musical, el Cabaret la radio, el Cine y la televisión, trabajó junto a los más famosos actores y actrices de su época, como los argentinos Hugo del Carril, Luis Sandrini, Libertad Lamarque y Tita Merello; o los cubanos Rita Montaner, Maruja González, Zoraida Marrero, Bola de Nieve, Benny Moré, María de los Ángeles Santana y Esther Borja; y junto a los maestros Ernesto Lecuona, Rodrigo Prats, Adolfo Guzmán, González Mantici, o Armando Romeu.

Fundadora de la televisión cubana, donde realizó programas humorísticos, dramáticos y líricos, fue una artista muy carismática que supo consolidar su popularidad y mantenerse en la preferencia del público.
Su arte ha llegado a numerosos escenarios de Europa, Estados Unidos y América Latina.Ha sido una artista dedicada por entero a su público, muchos pueblos como el mexicano, el español, pero muy especialmente el cubano, le han reconocido su talento y le ha dado fama y popularidad, la que ella ha sabido corresponder.
Ostenta reconocimientos y distinciones por sus 65 años de actividad artística. Le fue otorgado el Premio Nacional de Teatro del año 2001, junto a María de los Ángeles Santana.

Considerada una leyenda dentro del arte y la cultura cubana, una gran parte de la vida y obra de la vedette Rosita Fornés han sido recogida en el libro autobiográfico Rosita Fornés (2000) escrito por Evelio Mora y en el documental biográfico Rosita Fornés, mis tres vidas (1996) una producción cinematográfica de José Antonio Jiménez, dirigida por Luis Orlando Deulofeu.











COMENTAR
Julio Manuel Pantoja Hernández dijo:
1
16 de junio de 2020
20:42:43
Fermín dijo:
2
18 de junio de 2020
19:09:11
Responder comentario