Dos nuevas producciones discográficas ha dado a conocer la Egrem, las cuales compiten por el Premio Cubadisco 2018. Ambas están dedicas a la música tradicional cubana, en especial, a la«vieja» trova y al son, géneros que a pesar de tener nuevos seguidores, entre ellos, jóvenes graduados de nuestras escuelas de música, no gozan hoy del reconocimiento que deberían tener y menos, resultan favorecidos por los medios de comunicación masiva en cuanto a una verdadera y justa promoción se refiere.
La primera de ella se trata del Cd Serenatas con nombres de mujer, de los tríos Palabras, de Santa Clara y A su Tiempo, de Sancti Spiritus, que recrea importantes obras de la trova tradicional espirituana del siglo XX, poco abordadas y grabadas. La gran mayoría de las canciones que aquí aparecen, por no decir todas, eran interpretadas por diferentes bardos en las ya inexistentes «serenatas», una tradición de cientos de años a la que deberíamos volver más a menudo por su belleza y significado.
Integrado por destacadas músicos ellas cantan canciones como Conchita, Herminia, Eloa, Esther, Alelí, Elvira, Serafina, Blanca, Rosalba, Clara, Laura, Consuelo y Cachita, entre otras, de la autoría de Miguel Campanioni , Rafael Gómez «Teofilito», y Rafael Rodríguez.
Con producción musical de Rafael Guedes, producción ejecutiva de Gretel Garlobo, grabación de José Raúl Varona y mezcla y masterización de Daelsis Pena, Serenatas con nombres de mujer, aparece nominado en el apartado de Tradición variado.
De este disco y la calidad de las voces que lo conforman ha dicho el investigador musical Lino Betancourt Molina: « Las canciones que desgranan esas criaturas angélicas nos llenan de infinito placer. El más puro sentimiento invade nuestras almas, cuando las escuchamos y pensamos entonces como Sindo y Yenis Laura: Retorna trova mía, que te espero/ con irresistible sed de amor.
La segunda se titula El swing del son, de Pancho Amat y su Cabildo del Son, nominado en la categoría de Tradición sonera , con la producción del propio Amat, maestro del tres y Premio Nacional de Música.
Un nuevo Cabildo del Son es el protagonista de este Cd que se caracteriza por sus renovadas combinaciones musicales, hoy, la llamada «Fusión», pero donde las «conocidas fusiones» no demeritan el hermoso arcoíris musical que nos identifica en el mundo, como afirmó Pancho, en encuentro con la prensa, celebrado en el Delirio Habanero, del teatro Nacional, días antes del inicio de la esperada «Fiesta del Disco Cubano»
En El swing del son, Amat «sonea la trova y trova el son». Recurre el «viejo conocedor de su trabajo» a páginas poco interpretadas de autores como Sindo Garay (Sabes lo que es un beso) y de Miguel Matamoros (La cocainómana); de la nueva trova como Noel Nicola( Esa mujer es un dolor) y populares como Juan Formell (Que no, que no), el puertorriqueño Rafael Hernández ( Quisqueya) y a su propio peculio: El swing del son, Te quedaste en eso o En mi casa mando yo. También a otros autores : Reinaldo Hierrezuelo, Miguel Campanioni, Julio Brito, Remberto Becker y Tommy Emmanuel, este último, autor del instrumental Papa Geoge, Con todas ellas arma«un sabroso ajiaco cubano».
Al decir de Pancho, «Los textos que usamos en esta propuesta siguen el curso de la tradición y nos hablan del amor, del apego al terruño y de lo cotidiano casi siempre con una carga de humor (…) ser grabó con alegría, donde nunca faltó el chiste venido al caso, y sobre todo, la entrega amorosa de cada uno de los participantes».
Y cuanto aprende uno de Pancho, quien lleva el magisterio en la sangre, cuando insiste en lo importante que resulta conocer a profundidad todo el legado que nos han dejado tantos y tantos compositores y músicos en el de cursar de nuestra historia musical para poder enfrentar hoy la avalancha de información que de todas partes del mundo nos traen los medios, y tener tino a la hora de hacer«fusiones».
Y cuanto nos duele entonces oírle decir que Pancho Amat y su Cabildo del son no tienen dónde presentarse en La Habana o que sus canciones no son difundidas con todas la de la ley por nuestros medios de comunicación.
«El son cubano nunca pasa de moda», dijo con toda certeza este gran maestro del tres y de la música cubana, lo cual demuestra con esta nueva producción discográfica, «aderezada», sí, con nuevos ingredientes pero enraizada como la raíz a la tierra. Y con mucho swing.











COMENTAR
Responder comentario