
Luego de leer las memorias escritas por el teniente Martín Cerezo, con prólogo de Azorín, se llega a la conclusión de que Los últimos de Filipinas (Salvador Calvo, 2016) es un filme cuya reconstrucción histórica resulta absoluta, tanto en hechos como en personajes.
La película se estrena en el Yara y repasa una página que en su tiempo llenó de admiración al despedazado imperio español: la dura resistencia de un destacamento de 50 hombres atrincherados en una iglesia frente a fuerzas superiores integradas por revolucionarios filipinos. Sucedió en 1898, en el pueblo de Baler (isla de Luzón), duró 337 días y la nota singular es que desinformados, diezmados, muriendo más de enfermedades que por la acción del combate, los soldados no sabían que luego del Tratado de París, firmado entre España y los Estados Unidos, el naciente imperio se tragaba a Filipinas a cambio de 20 millones de dólares.
El teniente Martín Cerezo (Luis Tosar) sería el último en dirigir la resistencia después de la muerte de otros oficiales y la historia fílmica remarca su obstinación de no rendirse hasta tener pruebas de que España había declinado su bandera.
Si bien el filme no ha escapado en su país de críticas que lo sitúan entre otras recientes producciones cinematográficas y televisivas empeñadas en rescatar personajes de la época franquista, o de darle bombo al espíritu patriótico más reaccionario, Los últimos de Filipinas permite tomarle el pulso a una época y a los hombres que, formados bajo una ideología colonial, la conformaron.
El realizador Salvador Calvo proviene de la televisión y aunque entrega un producto cinematográfico con garra, deja ver también –principalmente en el uso del tiempo– atributos concernientes a los seriales televisuales.
Una superproducción que transcurre entre excelentes interpretaciones, situaciones bien logradas y otras que no escapan de la impronta del cliché, y cuyo mayor mérito quizá sea la intención de ofrecer, en un solo tiro de dados, cuánto tuvo aquella resistencia de heroísmo y cuánto de caricatura absurda delineada por un tiempo histórico que cerraba sus puertas para abrirse a nuevas formas de conquistas imperiales.











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Diego (Canarias) dijo:
1
17 de octubre de 2017
07:18:50
gretter dijo:
2
17 de octubre de 2017
08:28:08
Mulliner dijo:
3
17 de octubre de 2017
09:24:23
Maria Elena bayón dijo:
4
17 de octubre de 2017
12:48:57
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