
Wichy de Vedado (Yoel Antonio Diéguez) no se lo pensó dos veces. Habituado a brillar en la oscuridad de las noches que se convierten en una vitrina potente para mostrar lo que más vale de la música electrónica, aprovechó la oportunidad de llevar su cuartel general más allá de las fronteras insulares y colocarse el traje de maestro de la electrónica cubana en los ambientes de vértigo de la escena europea. Durante su gira, se ha presentado junto a los djs Pushin Woods y Planet Monkey en las ciudades holandesas de Groningen, Harlem y Ámsterdam, donde echó mano a su nuevo álbum con el que ha ingresado en una nueva etapa como dj y productor.
Sus servicios fueron requeridos en los países bajos por los encargados del sello Bambeats Records, una disquera de música electrónica, funk y jazz con la que publicó un disco con temas “muy nuevos y otros que tenía engavetados desde hace tiempo”, comenta a Granma por correo electrónico desde Alemania.
Nacido en La Habana en 1981, este dj y productor salió de su cabina para continuar con este álbum la línea creativa que desde el inicio ha marcado a fuego su trabajo. O para decirlo de otro modo, Wichy sigue imponiéndose como destino encontrar en la electrónica un camino hacia la libertad. “Este disco lo que hace es cerrar una temporada larga de mi trabajo. Ahora el sonido jazz que tengo va a transformarse en algo más funk, rock y electrónico siempre con el toque de jazz pero más agresivo que todo lo que he estado haciendo”.
En los últimos tiempos se le ha visto ascender a los escenarios habaneros junto al trompetista Yasek Manzano, uno de los astros del jazz insular. Este binomio ha conjugado de manera muy atendible los sonidos de la electrónica y el espíritu del jazz para darle cuerpo a un original repertorio que se ubica a la vanguardia de la música contemporánea cubana. “Este trabajo con Yasek y con mi proyecto Djazz con el pianista Tony Rodríguez me ha permitido producir a otro nivel, aunque todavía falta camino, pero he aprendido mucho acerca de producción y sonido”.
“Con Yasek —agrega— tengo pendiente terminar otro disco, aunque en este nuevo las primeras tres canciones son producidas con él. Yasek es una persona que no para de trabajar, él y yo aprendemos mutuamente del trabajo de cada uno y nos entendemos muy bien.
Wichy, que asegura “estar en un momento bueno, con muchas ganas de producir con más rapidez y de desarrollar ideas para el género en La Habana”, ya hizo las maletas y se trasladó hacia el corazón de la música electrónica en Europa, o sea, hacia los escenarios alemanes, que han parido a íconos como los legendarios Kraftwerk. “Ahora voy a producir canciones con Gabriel Ananda, un dj importante aquí en Alemania y tengo dos presentaciones el Berlín con Vilas Pomp un dj de Colonia, con Dj Lawton, un dj cubano residente en Bochum y otra presentación en el Festival de Cine Berlinale”.
Wichy ha construido durante más de 15 años una obra muy respetada en el panorama alternativo cubano, pero sin embargo su música no ha encontrado asidero en las disqueras nacionales.
“Ya hice una vez una compilación llamada Cubatronic que fue un primer intento de ver qué pasaba con la electrónica cubana; busqué financiamiento, se produjo y fue nominada a Cubadisco pero más nunca se habló de eso y ahí están los mejores djs cubanos. Por otro lado, lo que más necesita la escena cubana es difusión por tv, radio y prensa escrita para que se pueda saber lo que están haciendo los djs productores. Durante toda la vida hemos tenido que promovernos nosotros mismos a golpe de ganas, pero la gente necesita saber quiénes son los djs cubanos, qué géneros hacen, dónde tocan, porque toda la vida ha faltado información. Por mi parte tengo el sueño de ver una disquera en Cuba que grabe y promueva la obra de los djs para que se conozca en todo el mundo. “











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Rodin dijo:
1
23 de enero de 2015
11:57:24
Katia dijo:
2
24 de enero de 2015
16:56:01
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