ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Ricardo López Hevia

Comienzo por ponderar las luces del estadio Latinoamericano, hacía tiempo no teníamos una iluminación de esa calidad. Y seguimos con Cie­go de Ávila, Industriales y Gran­ma, la manera en que esos elencos le han entrado a la Serie, ya no solo la apuntalan como favoritos, sino que con su desempeño están haciendo que la afición regrese al estadio, pese a la juventud de la campaña.

Siete equipos juegan para más de 500 de average y entre ellos ya está Ma­tanzas, un inquilino habitual de la sa­la del cuarteto vanguardista en las últimas cuatro series.

Mientras eso ocurre, la Dirección Nacional de Béisbol (DNB) ha analizado más de 70 propuestas de calendario para la siguiente temporada. Di­go calendario, porque las variaciones no deben ceñirse al vocablo es­tructura, pues al béisbol y a sus cer­támenes hay que verlos como un sistema, en el cual habiten diferentes competiciones. Por supuesto, la más mediática, la de la categoría élite co­pa la atención. Sin embargo, si en los niveles inferiores no se juega sería im­posible aspirar a la calidad en el es­calón superior.

¿Por qué formato nuevo? La campaña nacional está urgida de mayor nivel, más rivalidad y en consecuencia de un mejor espectáculo. Pero el propósito enfrenta un poderoso in­con­veniente: en este minuto nadie sa­be cuál será el futuro de los procesos de contrataciones de los pelo­teros cubanos en ligas foráneas, ni cuántas de ellas, además de la in­de­pendien­te de Canadá y la japonesa, acogerían a los hombres de la Mayor de las Antillas.

Esa causa dejó a tres variantes de modelos competitivos para la próxima contienda en calidad de finalistas, por decirlo de alguna manera. El primero: provinciales de abril a junio (30 desafíos); la Sub-23, de junio a agosto (36 choques); Serie Nacional, de octubre a diciembre con 16 escuadras y el mismo esquema de 45 partidos en una vuelta de todos contra todos y ocho clasificados a la segunda fase con semifinales y finales en enero, y el campeón acudiría a la Serie del Caribe. Torneo élite en abril y mayo, con seis planteles a dos vueltas todos contra todos (40 duelos en subseries de cuatro) y final en junio.

El segundo: provinciales de abril a junio (30 juegos); Serie Nacional de 16 conjuntos, integrados por 15 jugadores Sub-23 y 17 por encima de esa edad y un round robin, con subseries de cuatro porfías, para 60 desafíos; esa etapa clasificatoria sería de junio a agosto, con semifinal y final en ese mismo mes y parte de septiembre. Una segunda lid, de élite, de octubre a diciembre a dos vueltas todos contra todos, 40 choques y entre di­ciembre y enero semifinal y final. El campeón iría a la Serie del Caribe.

El tercero: provinciales de abril a junio (30 encuentros); Sub-23, en ju­nio y julio (36 cotejos con 16 equipos) y Serie Nacional de 16 planti­llas, del 14 de agosto al 14 de octubre para su primera vuelta, igual a la que tiene lugar hoy, pero en lugar de clasificar ocho solo lo harían seis, que también se reforzarían y entrarían del 29 de octubre al 28 de diciembre en una segunda etapa de tres vueltas todos contra todos en subseries de tres encuentros, que sumarían 45 de­­safíos. Antes habría juegos de las es­trellas (22 y 23 de octubre). Con­clui­­ría con semifinal y final en enero y el campeón iría a la Serie del Caribe.

Quienes siguen a Tirándole, sa­ben que somos partidarios de la se­gunda variante, pues con un solo certamen de 16 podrían ahorrarse re­­cursos en pos de destinarlos a dos lides de mayor envergadura. Mas, no dejamos de reconocer el hándicap que representa el actual estado de indefiniciones en cuanto a la in­serción de los beisbolistas en torneos extrafronteras.

La tercera proposición, que la DNB comenzará a analizar con las provincias para su implementación, logra en un espacio de tiempo similar al de ahora que asistamos a la Se­rie del Caribe con un equipo recién titulado y en caso de Clásico Mun­dial aportaría a la preparación, pues terminaría muy pegado al inicio de este. La exigencia se incrementaría aún más, porque si en 45 juegos para ocho clasificados ya era alta, buscando seis es trepidante: equipo que arranque mal no se recupera y eso demanda calidad y entrega total des­de el mis­mo primer desafío. A ella se adicionaría que los clasificados estrenen nuevos uniformes. Ejemplos: si Industriales entra en el sexteto, en sus franelas se leería Leones, si se in­cluye Villa Clara, pues Azuca­re­ros… también la DNB buscaría incentivos de mayor remuneración para ese seg­mento.

Un sexteto con buena selección de refuerzos, enfrentando nueve ve­ces a cada adversario, presupone ma­yor concentración del talento. Al ser una modificación dentro de una mis­ma competencia posibilitaría, pa­ra cuando se alcance las definiciones mencionadas, incluir otra lid a la tem­­­porada, como reza la segunda propuesta. En mi opinión se avanza, no todo lo que necesitamos, pero sí rum­bo a una elevación del nivel del sistema competitivo de la pelota cubana.

Nota: El segundo juego LTU-MAY fue suspendido a causa de la lluvia y se jugará este jueves, como parte de un doble programa desde las 10:00 a.m., en el estadio Nelson Fer­nández. Al cierre se enfrentaban IND-SCU, en un juego demorado a causa de fallas en el alumbrado del estadio Guillermón Moncada.

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victor ramos dijo:

1

17 de septiembre de 2015

00:17:08


eso está mal compay, empiezan contentos con las luces del Latino y terminan con que no sirven las luces del guillermón.

Lazaro Michel dijo:

2

17 de septiembre de 2015

01:26:28


Creo que la tercera opcion es la mejor porque concentraria mas la calidad y la fision se sentiria más motivada ,además de que se obtendria mayor calidad de peloteros ya que jugarian los más fuertes con los más fuertes, para que no pase como el caso de Yuliesky, Despaigne y los grandes jonrroneros de nuestra pelota cubana que se enfretan a pitcher muy débiles y se aprovechan, pero se vé que cuando están en juegos de play off se les enfrian los bates, por lo que concidero que por esto y por los ultimos problemas de abandono que ha tenido el beisbol cubano(que han sido muchos)se deba tomar la tercera opción

fracisco dijo:

3

17 de septiembre de 2015

04:20:35


Es increíble que los que opuestamente dirigen la pelota en Cuba no sepan cómo van a funcionar las contrataciones de los peloteros. No hay tal cambio de estructura, solo hay cambio de cronograma. Y todo sigue igual? Ver un juego del campeonato provincial y si se da un jorrón hay que parar el juego a ver si aparece la pelota en medio de un matorral y si no aparece se acabó el juego, sencillamente porque no hay pelotas y ver al receptor con los arreos atados con sogas peludas, sencillamente da grima. Y uno se pregunta? Ahora el cambio de uniformes va mejorar la calidad de la pelota cubana? Ya había un equipo que tenía esa facultad: IND. Los dineritos, pueden ayudar, pero no creo que sean una catapulta de la calidad. No se puede disminuir la cantidad de equipos, por qué se quedan fuera del pastel, quiénes?

Arturo dijo:

4

17 de septiembre de 2015

06:37:08


Bien por la Isla felicidades. Bien por Roger dandole juego a los menor experiencia .Tigres campeones. De la estructura bien la primera pero pienso que al campeon se estimula dejarlo con siete refuerzos y hacer tres equipos con una seleccion con los mejores jugadores el nombre de cada uno seria Occiidentales. Orientales.Centrales. Quedaria Ciego o Industriales o Matanzas etc.

enrique15 dijo:

5

17 de septiembre de 2015

07:25:48


Pues me voy con la segunda variante también, pues la tercera es lo mismo que ahora y eso de los refuerzos al azar no me gusta. Es mejor que se formen seis equipos bien pensados, con iguales posibilidades para los seis de tener todas sus huecos tapados. Lo peor del actual sistema de refuerzos es que los que mejor jugaron en la primera etapa no se refuerzan, cogen lo que pueden, lo demuestra que nunca han ganado la serie los que han terminado en los tres primeros lugares en la primera etapa. Es mejor, repito, borrón y cuenta nueva para esa etapa élite, con seis equipos conformados de forma balanceada con buen picheo, defensa y bateo. Y por cierto, opino que tampoco es la solución definitiva pus con esto de los contratos nos quedaremos sin peloteros, lo que hace falta es que los que jueguen en Cuba puedan ganar salarios que les permitan vivir cómodamente de la pelota y no irse para México, Puerto rico, etc. Yo digo que en la MLB no puede jugar todo el mundo, por razones obvias: calidad, talento, etc. Entonces la opción para esa gente tiene que ser Cuba y tenemos que trabajar para eso, lo que hay que cambiar es precisamente la forma en que está concebida la pelota hoy en nuestros país sin renunciar a principios. Al final, estamos prácticamente vendiendo a los peloteros (ya se dice por ahí que se exonerarán de la SNB a los que consigan contratos en el exterior) así que pienso que es mejor que hagamos que la pelota en Cuba sea capáz de autfinanciarse y covnertirse en un espectáculo capáz de generar dinero suficiente para que sea una opción para los que no pueden hacer el grado en el llamado mejor beisbol del mundo. Hay formas de hacerlo y se saben, pues entonces hagámoslo.