Cualquier intento por descifrar la fórmula común, de entender qué fuerza, espiritualidad, impulso… les ha llevado a permanecer 90, 100, más años; me lleva a la palabra vida.
Pero a su esencia primera, a esa de aferrarse a estar y no renunciar a, digámoslo aunque parezca redundante, vivir.

Dicen las estadísticas que cuando terminó el 2016, en Cuba vivían más de 2 500 personas centenarias y de ellas más de la mitad eran mujeres. Sigue en este 2018 siendo así. Una elevada proporción de estas personas manifiestan tener proyectos y estar satisfechos con la vida, de acuerdo con estudios del Centro de Investigaciones sobre Longevidad, Envejecimiento y Salud.
Y es algo que quedó claro este martes, cuando en el Palacio de Convenciones de La Habana, el XIII Encuentro de Centenarios –organizado por la Asociación Médica del Caribe y el Club de los 120 años–, agrupó a personas de todas las edades, y mostró que llegar a un siglo de vida es una carrera posible, y además gratificante.
A sus 105 años Álgedo Aguilera declamó con maestría «La bailarina española», mientras una pionera taconeaba al ritmo de los versos del Apóstol. No olvidó ni una sola de sus frases.
Guitarra en mano, arrancándole notas, hilvanando melodías, cantó el clásico bolero Bésame mucho, Ángela Buzón, «la maestra» que está «feliz de sus 99 años y medio».
Luego de siete hijos y más de 70 años de matrimonio, Reina Ricardo Hidalgo (95) y Juan Ricardo Hernández Nápoles (101) sostienen sus manos con orgullo, se besan…
Uno a uno se paran de sus asientos, Mirta García Gort, la coordinadora del Club de los 120 años, la amiga de muchos, los presenta, habla de sus vidas, les da la palabra.


Antes, los había sorprendido la presencia de cuatro glorias del deporte cubano: Félix Savón, Javier Sotomayor, Anier García y Dayron Robles.
Intercambiaron sobre la importancia del ejercicio físico, el deporte saludable, sobre cómo tener una vida lo más activa y longeva posible.
Hubo risas, fotos, experiencias. Hubo, sobre todo, la certeza de que los límites comienzan en aquellos que nos impongamos nosotros mismos.
Ya en 1749 el naturalista y biólogo francés conocido como Conde de Buffon, había propuesto la idea de que existe un límite biológico de 100 años para los seres humanos.
No imaginaba que dos siglos y medio después, la francesa Jeanne Calment cumpliría 120 años y este dogma quedaría refutado rotundamente.
Y, además, para siempre.










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paulo luiz coutinho dijo:
1
18 de abril de 2018
18:52:52
Odaikys Sanchez dijo:
2
24 de abril de 2018
09:58:59
Mirta García Gort Respondió:
27 de abril de 2018
07:18:38
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