ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
En Cuba tienen una alta prevalencia la cardiopatía isquémica y las enfermedades cerebrovasculares. Foto: Juvenal Balán

“La cardiopatía isquémica y las enfermedades cerebrovasculares representan la primera causa de muerte en la mayoría de las naciones de la región, y en Cuba tienen una alta prevalencia. Por tanto, el control y disminución de los factores de riesgo cardiovasculares han de representar el mayor reto de la Cardiología latinoamericana en la época actual, en lo cual han de participar también otras instituciones sociales y gubernamentales”, dijo a Granma el profesor Eduardo Rivas Estany, Presidente de la Sociedad Cubana de Cardiología y del Comité Organizador del VIII Congreso cubano sobre esta rama de la medicina.

Este evento, que sesiona desde este martes y hasta el próximo día 6, acogerá como parte de su programa dos relevantes simposios con destacada presencia internacional; Arritmias y Estimulación Cardíaca, y Cirugía Car­dio­vascular en niños y adultos.

Para el doctor Rivas Estany, la celebración de esta cita tendrá una influencia muy positiva en el desarrollo cardiológico cubano. “Te­ner la posibilidad de encontrarnos en una reunión la casi totalidad de los cardiólogos y cirujanos cardiovasculares del país para actualizar e intercambiar nuestros conocimientos y experiencias, así como conocer los resultados de las más recientes investigaciones médicas relacionadas con nuestro trabajo en el país, y en el mundo, sin duda nos proporcionará actualizados conocimientos que pondremos a disposición de nuestros pacientes. Además, poder escuchar e intercambiar con valiosos especialistas de todo el mundo nos concede el inigualable privilegio de adquirir conoci­mien­tos de una manera directa e inolvidable. Va­riados trabajos de colaboración internacional, o multicéntricos nacionales, probablemente han de originarse o desarrollarse en el marco de este Congreso”.

El Profesor insistió en la necesidad de la elevación del nivel educacional y socio-cultural de la población en los países de Latinoamérica si se quiere mejorar su cuadro de salud cardiovascular. “También debe impulsarse la labor investigativa en el área de las Ciencias Mé­dicas, en particular de la Cardiología, que con el decursar de los años se convertiría en el motor impulsor del mejoramiento del cuadro de salud de la población. Congresos cardiológicos como el que celebramos en La Habana constituyen un lugar propicio para la presentación de los resultados de tales investigaciones, así como para coordinar y proyectar nuevos estudios”, concluyó.

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Luis Prieto dijo:

1

3 de junio de 2014

01:00:16


Esperaba encontrar algunas opciones terapéuticas para los que hemos sufrido alguna cardiopatía isquémica e incluso el uso de plantas, vino , granadas como elementos naturales en la disminución de la ateroesclerosis. Ojala eso sea posible.Gracias

Gonzalo Hernández dijo:

2

3 de junio de 2014

05:11:04


Medicina Preventiva, Medicina Preventiva y Medicina Preventiva. Mientras se desarrollan los métodos de investigación y terapeúticos, es ESENCIAL para las nuevas generaciones un intenso trabajo preventivo desde la escuela elemental, abarcador y eficaz sobre la CONDUCTA cotidiana de toda la sociedad ante este flagelo y que los análisis periódicos de la población, pase por un detallado estudio individual cuyo resultado IMPLIQUE un programa específico para la restauración de las primeras manifestaciones por ligeras que se manifiesten.

pocholo dijo:

3

3 de junio de 2014

21:11:03


AQUÍ CUALQUIERA SE MUERE” En la fase más apacible de mi vida, casi llegando a la tercera edad, luego de mil y una angustias vividas, con el aval de buenos amigos y después de muchos oficios y todo tipo de experiencias, el empleo de trabajador doméstico y cuidando a mi padre de 80 años con isquemias continuadas camino al más allá desde hace un año. Amanece el 26 de sept. Y comienza mi rutina, hacer el desayuno al viejito; en mi plan también la limpieza de un pequeño local donde vivió mi hija con su niño por dos años a cambio del agradecimiento eterno a mi amigo Millán, que es el dueño y no me cobro un centavo, ese día sería visitado por él y una arquitecta y para que no encontraran allí los cadáveres de insectos que siempre está donde menos uno desea. A mitad del camino suspendo la tarea por el olvido de las llaves, pero continúo la marcha en la búsqueda del preciado pan y el yogurt de soya, que aún no se si vino ese día. Regreso a casa después del ascenso de 43 peldaños. Todo en orden, como algo ligero mientras el viejito dormita en su cama como siempre. Barro y limpio la pequeña casa y queda como para andar descalzo, me afeito y me baño ¡me siento sabroso! Quito la ropa de cama para lavarla y poner ropa limpia y allí reposar el almuerzo como muchas veces (ese día no pude ni almorzar). Solo con el pantalón puesto, conecto la computadora a la red y me siento a leer los correos. Abro el primero y casi no veo las letras, me zafo el cinto y el pantalón porque me duele el abdomen, me paro y voy hasta el patio para expulsar algunos gases, no distingo las cosas, a tientas llego al baño ya desnudo e intento forzar el vómito dos veces pero nada, defeco mucho y sin limpiarme ya con fuertes temblores y mucho sudores fríos, las manos acalambradas y fuerte dolor en la parte posterior de brazos y antebrazos, a duras penas caigo en la cama que todavía no estaba tendida, ( lo demás es olor). Me acuesto en posición fetal del lado derecho, que supuestamente debe ser la menos fatal, respiro muy suave y profundo mientras veo el celular de mi esposa, que me acompaña como un bello adorno en la mesa del cuarto; ya me duele el pecho y siento ligera falta de aire, estos síntomas nunca se me agravaron. Nada más claro, un infarto de mi cardio, no sentí miedo, ni susto y con sangre fría ya represada en la arteria coronaria derecha por el ateroma selectivo que solo allí fue descubierto y del que aún seguimos investigando las causas, siento que se me va la vida. Levanto el teléfono a mi lado, ya todo embarrado de lo que traje del baño, más todos los otros fluidos mezclados con dolores, temblores, calambres y disminución de la visión ¿qué más faltaba para la esquela mortuoria? Descubro que no tenía señal telefónica, cosa que a veces pasa por falso contacto del cable. Le pido permiso a la muerte y paso unos minutos en espera de la prórroga, siento que regreso poco a poco y a ese ritmo salgo de la cama dejando allí los espejuelos que de poco me servían. Al pasar por frente al refrigerador recordé un comentario de hace treinta años, el Dr. Horacio Pérez López y varios cirujanos amigos de la juventud, decían: _“a un infartado dos Aspirinas grandes e inmovilizarlo en posición horizontal y luego trasladarlo sin esfuerzos”, de inmediato me tomé dos de las grandotas con un vaso de agua al tiempo. Seguí sin ropas y sucio aún, hasta el sofá buscando la otra extensión, al levantarla sentí el sonido de la conexión al correo, no sé si ETECSA me va a descontar el cobro por el período de muerte que se sabrá por el tiempo de la facturación entre la conexión y la desconexión, que logré a tientas de pie frente a la máquina, mientras en cueros y sucio evadí a mi padre despierto a mi lado, por poco jodo la lograda discreción que me permitió que el no viera ni sintiera nada del mal rato que estaba pasando; habría sido fatal para él. Regreso al embadurnado colchón con una leve recaída en plena crisis. Llamo a los vecinos más próximos y no están, llamo a la enfermera que trabaja con mi esposa y le pido que le avise que tengo un infarto, ella cree que estoy como siempre jodiendo y no le avisa, sin duda ella me dice que mi esposa está en un curso en 15 y 2 en el Vedado, información que me fue muy válida, porque yo pensaba que estaba en el Hosp Glez Coro, le insisto que le avise y ella asiente, yo gato al fin, llamo a mi suegro que vive a tres cuadras del lugar y el sale a buscarla. Llamo a mi amigo Millán y por el teléfono que rara vez logro encontrarlo me responde al primer timbrazo. _m ¡sí! _yo Oye, _ m ¿cómo anda la cosa? _yo Estoy en mi cama con un infarto (y le describo todos los síntomas) _m No tengo aquí las ambulancias, pero voy para allá, ¡espérame! No había que llamar a nadie más, me sentía seguro aunque muriéndome. Luego de unos minutos me sentí mejor, tendido en la cama y respirando suave y profundo, creo haberme recuperado del peor momento, voy al baño y me lavo, me pongo un short y voy al sofá, sentado sobre la huella que había dejado la primera vez intentando usar el teléfono, por el olor descubro el short sucio y me lo cambio por un pantalón, sintiéndome un poco mejor y aprovechando el chance que la muerte me daba, con una esponja limpié el colchón y el sofá, estando allí me llama mi esposa y le digo que se apure que tengo un infarto. Ya con el pantalón puesto, me doy cuenta que con la verja cerrada los que lleguen no podrán pasar y el viejito no conoce ni sabe manejar las llaves. Salgo, abro la reja y llamo a los vecinos del frente, me sale la anciana enferma y me dice que su esposo Esteban, subía la escalera en ese momento, lo espero recostado a la baranda, le pido que me acompañe y por el pasillo le digo que estoy infartado, ya no estoy en el peor momento, el trae su esfigmo y mi presión es 143 con 113, solo sentía dolor en los brazos. En ese momento entró Millán y mi esposa que venía corriendo. Ya no parecía que yo tenía un infarto. Me entra una llamada de mi hija mayor con quién hablo frecuentemente y le digo que luego la llamo que estoy viendo unas cosas con mi amigo Millán, ella pensó que era su abuelo quién tenía algún problema que yo estaba resolviendo. Siguiendo la dialéctica de la innovación y como siempre asumiendo los consejos a medias, no me trasladé en camilla ni inmovilizado, sino por mis propios pies bajé los 43 escalones y esperé sentado en un muro a que el carro me recogiera; posible diagnóstico, hernia hiatal, angina de pecho, o un ataque de guanajería, el electro inmediato en el policlínico confirmó mi empírico diagnóstico de infarto. _¡¡A correr!! Sigo por mis pies en busca del carro, el chofer como todos, se había ido a recorrer las tiendas a dos cuadras de distancias, él no sabía que por poco el carro se le convertía en un carro fúnebre. Millán en pleno susto salió a buscarlo con la tira del electro en la mano, al no hallarlo no se sabía de quién era el electro si de él o mío. Apareció el chofer y salimos a rescatarlo a él. A toda marcha proa al ICCCV. Al cuerpo de guardia llegué con mis pies ya fríos, iba como cualquier muerto, yo casi seguro que por el camino que lleva al infierno, eso ni dudarlo, y al final que me importa. Millán avisa al especialista que estaba de guardia, y este al ver el electro y las referencias que le dio, no perdió un segundo en proceder, desde ese momento todo fue sobre ruedas, en una cama del cuerpo de guardia comenzó mi resurrección, me desnudan entre varios, la enfermera me rasura y me cubre con una sábana vieja, el Dr. Frank, con mucho respeto y profesionalidad excelente, me empieza a curar cuando me explica con lujo de detalles lo que me harían para arrancarme de las manos de la pelona, que venía a mi lado desde hacía dos horas, comienza la marcha hacia el salón de Hemodinamia. Era mi primer viaje en camilla a pesar de haber andado retozando toda la vida, aunque a decir verdad mucho que las he empujado durante mi vida de serviciador público, realmente sentía mucha seguridad porque sabía que estaba en buenas manos y no sería el último viaje. De la camilla me pasé yo mismo a la mesa del salón que estaba fría como el hielo, y un consejo a todos, bajen de peso si piensan ir a esa mesa porque es bien estrecha y no hay donde poner las manos, que por demás en ese viaje siempre te las llenan de agujas, allí los gordos dejan un pedazo fuera, rápido fui canalizado por los dos brazos y conectado al sistema de control de los signos vitales y monitoreo de RX computarizado, lo anteúltimo en tecnología, que se complementa con destreza y maestría humana que sobra allí y sí es de última generación. El Dr. Llerena, con sus colaboradores de ocasión que podrían ser todos los que están allí para arrancarle a cualquiera de las garras a la salá y mandarlo pronto a la calle con los suyos y sus líos, que siempre son menores que la muerte aunque causa de estas andanzas. Al dar la vuelta a la vista como de costumbre viendo cada detalle, llegué a contar ocho de los diez que mi esposa me dijo que estaban allí salvándome, ¿quién me dice que hacer para agradecer a tantos que en aquella ruta me actualizaron el pasaporte?, pa? mantenerme jodiendo un tiempo más. Me sentía tan seguro, como cuando cruzo a pie el semáforo en rojo por frente a los carros, que están parados en una esquina. Sin tiempo que perder comienza el pasaje a lo desconocido, cuando a la pregunta de si soy alérgico al yodo, yo digo_ ¡¡no!!,fuma,_¡¡no!!,bebedor_¡¡no!!, me dicen lo que van a hacer y arrancan a localizar el trombo, sospechan que está en la coronaria derecha pero aún sin muchos detalles, allá va la baqueta que con manos hábiles Llerena lleva hasta el punto en la coronaria donde se aloja descaradamente el coágulo, que formando un trombo obstruye totalmente un tramo de más de 4 cm de longitud a plena sección transversal, después de una curva que caprichosamente mi genética me puso sin contar con nadie pa? hacer más difícil aún mi circulación normal, y la maniobra del maestro. Así las cosas yo trataba de sentir lo que parece no se siente, porque durante aquellas dos horas no sentí nada de dolor, ni sensaciones de penetración en las arterias ocupadas por el catéter, ni en las maniobras que veía pero sin efecto sensible. Nadie puede imaginar a donde llegará el hombre si con buenas intenciones abandona las acciones imbéciles que lo distraen y concentra todo el intelecto en ayudar y salvar al prójimo, allí pueden ir a aprender cómo hacerlo. Mi amigo que observa desde afuera y tiene puesta todas sus esperanzas en no haber perdido el viaje, ni el tiempo al llevarme hasta allí y entregarme a su colega de profesión, recibe un mensaje entre líneas cuando el manager de la novena le dice, ¡tú eres un exagerao?, que exagerao? tú eres Millán! y como yo estaba oyendo, inferí que la caña estaba a tres trozos y al co'oyo en la guardarraya, se confirmaba el auto diagnóstico que hice desde el primer momento en la casa, pero seguí la rima porque a esa hora no estaba pa' preocuparme por cosas sin importancia, y como lo vi reír pa' mi era como decirme, estas jodío pero yo te salvo, seguí entreteniéndome en la bobería de tratar de sentir el trasteo por dentro, mientras que medio veía por el pequeño paraban que me separaba diez centímetros de Llerena, que es de un nylon que lo hacía traslucido y con un poco de imaginación, sabía que era como si baquetearan el cañón de un fusil. Según la teoría de la relatividad, allí el tiempo era más infinito que si fuera en otra situación más agradable y yo seguía cada movimiento, cada orden cada comentario y en eso mis criticadas orejas de las que no me voy a deshacer, mucho me ayudaron para estar en sintonía, era como el despegue de una nave espacial, con la coincidencia de que el viaje podía ser al más allá, pero con un buen piloto y en una buena nave cualquiera sale al espacio, el lío es volver. Hay allí un enorme reloj digital, que me miraba con sus números rojos pero yo no pude seguirlo, dijéronme que pasaron dos horas de viaje y yo como sabía que no era un frega?o y engrase me desconecte del tiempo porque aunque apura?o, no podía hacer nada para apurar al mecánico y por eso era mejor ni hablar, pa? no distraer la atención de los diez que se ocupaban de todo con eficacia total. Cuando creía que se terminaba aquel trance, llegan los estertores, que entre temblores, sudoración copiosa, sacudidas y sensación vagar, comienzo a sentir que la vida se me va y sin alarma ni drama le digo:_ ¡¡Llerena me voy!!, porque era de quien me debía despedir, él que sabía lo que hacía y lo que me pasaba, me mira no muy sonriente, ordena adrenalina, heparina y qué sé yo que más, comienzo a sentir que regreso, ya tenía sobre mi pecho las dos planchas del desfibrilador en manos de un ágil anestesista que sí me asustó, porque él sí sabía que podía intentar el despegue de la nave, y no estaba dispuesto a dejarme partir, estuvo casi un minuto allí esperando, pero no me fui y él se retiró a discreción suaaabe. ¡Ahora sí!, el trombo se había roto y disuelto durante aquel evento de taquicardia inducida, combinado con la percusión forzada en posición difícil después de la caprichosa curva genética de mi coronaria derecha, empieza la ocupación del terreno de combate, un balón, un stent, otro balón, otro stent, otro balón, algo así como el recape de una goma, o un salvavidas, increíble la secuencia mecánica de esa maniobra, ya todos los parámetros en orden. Se respira un ambiente más relajado en la rutina de la prueba que los hace sentir a todos satisfechos por el éxito, que se convierte en hábito de los campeones, me imagino como salen cuando pierden un juego, porque hay chivos que no los salva ni el médico chino. Ya sabían hasta la cama que ocuparía en la sala de cuidados intensivos coronarios, y allá me llevaron sobre ruedas en mi segundo viaje en camilla, con venoclisis por 24 h y canalización de rutina para cualquier urgencia. Allí comienza otro capítulo más largo en esta aventura, en manos de otro equipo estelar de médicos y enfermeras, son tantos que es difícil mencionarlos. Su líder Quiroz al frente, de forma ejemplar conduce ese equipo que da continuidad exquisita a lo que había comenzado dos horas antes, y se prolonga por nueve días, hora a hora me sentí tan bien como si estuviera en mi casa con mi familia, son muy buenas personas que cubren todos los espacios y necesidades de cada paciente. Me ablandaron el corazón que sin dudas es duro, solo podré estar agradecido, y como dice un poema que se me ocurrió una vez: Podrás contar con los dedos, de la mano que escojas Con quien contar por siempre, y con quien no contar. ESTARE ENTRE LOS CINCO CON QUIEN PODRAN CONTAR Mi vecino esteban por subir las escaleras a tiempo y darme los primeros auxilios. Pérez López por el consejo de las dos aspirinas. Mi hermano Millán, por aparecer tan rápido esa vez. El Dr. Llerena, por romper su plan, pa? que yo no me rompiera. Los nueve que auxiliaron al maestro en el rescate y salvamento. Los otros veintipico, que con Quiroz al frente se ocuparon de todo como mi familia. A mi hermano, DIP que con afecto se ocupó de estar pendiente de mi estado y me ahorro los dos fulas del taxi de regreso a mi morada. A los que en el número que dice el poema, se ocuparon de llamar o venir a verme cuando se pudo. Y mi gordita que sufrió conmigo todo el tiempo y con su cercanía y besos me hizo sentir un niño. A Niurka la enfermera que labora con mi esposa por enseñarme que un guanajo te deja morir y no te paga, y por decirme el secreto de donde estaba Tatiana. Y las casualidades que no son lo mismo que la suerte: Millán me respondió al primer timbrazo. Recordé el consejo de Horacio y tenia las dos Aspirinas de las grandes a mano. El MAESTRO estaba disponible, para entrar al salón en ese preciso momento. Las 5 cuadras de distancia entre la casa y el ICCCV.

federico dijo:

4

3 de junio de 2014

21:49:54


debo decir que admiro mucho a cuba por que es un pais que no posee muchos recursos naturales pero los administra muy bien privilegiando la inversion en salud y educación. yo pienso que este esfuerzo les dará muchos frutos en el futuro inmediato. en contrapartida en argentina, pais con recursos naturales impresionantes, la gente vive mal con estres, obesa y enferma. claro que algunos pocos poseen dinero para pagarse salud del primer mundo. saludos

Dr. José Luis Aparicio Suárez. dijo:

5

4 de junio de 2014

07:35:17


La Medicina Regenerativa se abre paso, con insospechadas posibilidades, como complemento de las terapias convencionales en enfermedades del corazón. Algunas consideraciones al respecto son las siguientes: Los resultados de ensayos muestran seguridad, factibilidad y eficacia de la terapia sustentada en células progenitoras adultas. El principal desafío es mejorar la traslación de conceptos, celulares y moleculares, hacia la práctica clínicamente relevante. Para mejorar la capacidad de diferenciación es preciso optimizar tipo de célula, dosis, tiempo para la aplicación terapéutica, método de administración, entre otras variables. La terapia celular, de conjunto con las modalidades de tratamiento corrientes, puede contribuir a reducir la morbilidad y la mortalidad , así como mejorar la calidad de vida. Solo los ensayos clínicos pueden conducir a la optimización de la terapia regenerativa, celular y/o basada en proteínas. Podrían ser determinantes en el futuro los nuevos conocimientos sobre las moléculas bioactivas secretadas por las Stem Cells, y su tropismo potencial en el sitio de injuria. “ Ya no es un mito la terapia celular; es desafiante realidad y esperanza promisoria ”.

Gesler Escalona dijo:

6

5 de junio de 2014

12:18:26


Creo somos un país privilegiado en esta rama de la medicina, la Cardiología en nuestro país exhibe resultados meritorios y se distingue. Se brindan servicios del primer mundo que son altamente costosos y de difícil accesos en la mayor parte de los países del mundo para aquellos que no tienen recursos económicos. Por lo que es un reto dar valor a las cuantiosas sumas de dinero que se invierten por este concepto, y administrar de forma eficiente los limitados recursos en esta esfera.

Canario. dijo:

7

16 de junio de 2014

06:51:55


Un linaje marcado por el infarto. En las últimas décadas murieron, de forma repentina, una treintena de jóvenes aparentemente sanos en el sur de la isla de Gran Canaria (Canarias/ESPAÑA), sin que nadie pudiera dar una explicación. Una investigación, que se extendió hasta el siglo XVIII, llevó a descubrir la razón: todos pertenecían al mismo linaje familiar y eran herederos de una mutación genética que les provocaba la muerte súbita. http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=341007

Adrian dijo:

8

29 de junio de 2014

18:58:44


En nuestro pais el enemigo principal y responsable de la alta taxa de morbimortalidad cardiovascular es EL HABITO DE FUMARRRR!!!, Si queremos reducir costos en hospitalizaciones, discapacidades, asi como el dolor q implica a las familias perder un familiar o verlo vegetando tenemos que trabajar en ese sentido, UNA INTENSA CAMPANA DE LUCHA CONTRA EL TABACO, soy medico cubano y estoy ahora de mision en Brasil y lo que me ha llamado la atencion es el escaso numero de fumadores, casi nulo, al menos en mi município, y a pesar de tener ellos otros factores de riesgo cardiovascular, he asistido poco a cardiopatia isquêmica, de hecho comence a indagar porque no fuman, y todo fue un excelente resultado de campanas contra el habito mas nocivo, EL TABACO. MAS QUE CANCER EL CIGARRO AFECTA NUESTROS VASOS CORONARIOS Y SU ENDOTELIO.MENOS TABACO MENOS PODRA LA HIPERTENSION, LA DISLIPIDEMIA, EL ESTRES, LA OBESIDAD Y EL SEDENTARISMO CONTRA NUESTRO SISTEMA VASCULAR.