ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

En las estadísticas que cada año dan conocer en el país las causas relacionadas con los accidentes del tránsito no aparece ninguna ba­jo el acápite de “baches”.

Cierto que hay causas más importantes que engrosan la fa­tídica lista, como el no debido control del vehículo, la in­gestión de bebidas alcohólicas, el deficiente estado técnico de los ca­rros, y así una larga relación que incluye el deterioro de la vía pública y su eterno acompañante no computado, el bache.

El bache se ha convertido en una suerte de maldición gitana, no solo para el conductor que trata de esquivarlo en me­dio del tránsito, sino también para el peatón que de bue­nas a primera ve cómo se le viene encima una mole de hierro que le obliga a contraer músculos e irse atrás y, si todavía le queda algo de alien­to al reponerse del susto, aprovecharlo para soltarle al agresor el último improperio de moda.

Ofensas al viento, porque el chofer ni se in­mutará, ocupado como está en rumiar sus pro­pias injurias contra el campo minado que ha venido transitando entre bamboleos y re­chi­nar de amortiguadores.

Lo de “campo minado” no es metáfora de fácil agarre, y lo sabe todo aquel que en estos días haya transitado la distancia que va desde La Palma hasta Dolores, por la Calzada de 10 de Octubre (lo cual no quiere decir que de ahí has­ta Agua Dulce el trayecto mejore dema­­sia­do).

Solo viéndolo, y más en estos días de lluvia, se puede creer el deterioro de la mencionada vía, y ello se debe a que los simples ba­ches de ayer se han convertido en un archipiélago de profundas hendiduras (para no hablar de los peligrosos levantamientos del pavimento) sin que la mano del hombre viniera a remediar lo que a gritos se preveía.

Pavimentarlo todo, y bien, sería lo ideal, pe­ro como económicamente no se puede; la me­moria remite a años idos, cuando era usual ver cuadrillas de trabajadores a la caza de los ba­ches que pudieran irse formando en las vías re­paradas.

Un bache cogido por aquí, un bache cogido por allá, y al fi­nal sin baches, o casi, porque, contrario a aquellos tiempos de afanosos reparadores, en este mismo momento en que escribo un nuevo bache debe estar brotando amparado por un largo seguro de vida.

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David dijo:

31

27 de enero de 2016

20:40:24


Si se empesara por hacer un trabajo de calidad igual que lo hacen en otros paises cuando nuestros especialistas son los que asesoran, me parece que nuestras vias estan malas en toda Cuba ahora yo le pregunto y se que los aportes de los transportistas se utilizan en muchas cosas pero no podian tomar un pequeña suma para mejorar las Calles.

Alberto dijo:

32

27 de enero de 2016

20:43:41


Muy buen articulo, lo que no se si reir o llorar

Halbert dijo:

33

28 de enero de 2016

08:38:14


el problema de los baches es nacional. la autopista de Santiago de Cuba parece importada de Kabul o parte de un campo de pruebas de misiles. muchas veces los accidentes de tránsito lo achacan a los choferes, pero nadie habla del estado de las vías o de la imposibilidad de encontrar repuestos para reparar los vehículos. también eso influye...

JNMM56 dijo:

34

28 de enero de 2016

11:08:46


Comentario que por recurrente no deja de ser interesante, los baches de nuetras carreteras, avenidas y autopistas se han converido en algo tan cotidiano que da la impresión que a nadie le importa el mantenimiento de nuestras redes viales y amén de los daños que provocan a nuetra economía por el deterioro de neumáticos y accesorios como amortiguadores, esféricas y otros componentes del tren de rodamiento de los ómnibus, autos y camiones son un peligro inminente para la ocurreencia de lamentables accidentes del tránsito. Como bien dice el periodista lo ideal es pavimentarlo todo, pero eso no es posible por la situación económica que atravesamos y de la que no vemos una pronta salida, pero si considero que los limitados recursos con que cuenta el país para esta esfera deben ser dirigidos a garantizar el mantenimiento de nuestras vías, Rolando habla de la calzada de 10 de Octubre, pero se pueden mencionar muchos ejemplos más lo mismo en la ciudad de La Habana que en Pinar del Río o Santiago de Cuba, en la Autopista Este Oeste o en la Autopista Nacional. Considero que es hora que el Centro Nacional de Vialidad máximo responsable de las inversiones y el mantenimiento de nuestra red vial, junto con los demás órganos de la Administración Central del Estado y los Organos locales del Poder Popular deben tomar cartas en este asunto y emprender de una vez y por todas una lucha sin cuartel por la erradicación de los baches y el mantenimiento de nuestras vías.

Moraima dijo:

35

28 de enero de 2016

13:50:23


Rolando, cierto es que este mal nos afecta a todos, yo he visto personas perder tantas cosas a causa de un bache (golpes, cestas de huevo, tanquetas de pintura....), cuestión de risa para el que lo ve y dolor para el que lo sufre, sobre todo cuando el bolsillo quedo temblando. Seguir, con las fuerzas que nos quedan, no es la solución, pero sí la única opción, al menos por el momento.