ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Archivo

Aquella mañana los repartidores de periódico voceaban la noticia a pleno pulmón: «Che, ciudadano cubano». Se referían a la nota informativa que encabezaba la columna uno de la primera plana del periódico Revolución, en su edición del martes 10 de febrero de 1959, y que divulgaba la Ley Fundamental promulgada por el Gobierno Revolucionario en una sesión iniciada el 7 de febrero y finalizada en la madrugada del siguiente día.

Esta Ley de leyes se basaba esencialmente en el texto progresista de la Constitución de 1940, aunque incorporaba artículos netamente revolucionarios acordes con el momento en que vivía entonces Cuba. Y en su acápite 12 especificaba que «son cubanos por nacimiento […]  los extranjeros que hubiesen servido a la lucha contra la tiranía derrocada el día 31 de diciembre de 1958 en las filas del Ejército Rebelde durante dos años o más, y hubiesen ostentado el grado de comandante durante un año por lo menos».

Según testimonio de Luis Buch, secretario del Consejo de Ministros del Gobierno Revolucionario desde enero de 1959 hasta marzo de 1962, uno de los artículos más discutidos de la Ley Fundamental fue precisamente el número 12, el de la ciudadanía, «pues cuando propuse que fuera reconocido el Che como ciudadano cubano por nacimiento, el Presidente Urrutia reclamó esa condición para todos los extranjeros que habían pertenecido al Ejército Rebelde».

Urrutia era el clásico abogado de la clase media alta, con todos sus prejuicios clasistas, y el Guerrillero Heroico le resultaba demasiado radical. Proseguía Buch: «Los ministros no estuvieron de acuerdo con su posición. Sin apoyo alguno, a duras penas aceptó que el Che era una excepción y que a los otros extranjeros se les reconociera la ciudadanía cubana por naturalización. No cabe la menor duda de que su actitud en el caso de obstaculizar el reconocimiento al Che, respondía a su formación ideológica».

Aprobado ese artículo y los demás que conformaban la ley Fundamental, ya en horas de la madrugada del 8 de febrero, Buch dio instrucciones para que localizaran al Che y lo citaran con urgencia a su despacho. Al informársele de lo acordado por el Consejo de Ministros, el Che estimó inmerecido el reconocimiento. Relataría años después Buch: «Según él, solo había luchado en Cuba como hubiera hecho en cualquier otra parte del mundo, por la libertad de un pueblo».

«Un honor de tal magnitud no puede rehusarse, pues sería un desaire al pueblo de Cuba y al Gobierno Revolucionario», entonces le argumentó Buch. El Che, emocionado, lo abrazó. Juntos entraron al salón donde todavía estaba el Consejo de Ministros en pleno y recibió la congratulación de los presentes. Hubo quien le pidió que dijera unas palabras, pero el Guerrillero Heroico rehusó. «Así era de modesto y sencillo», diría Buch a un periodista décadas después.

El acuerdo del Consejo de Ministros fue publicado en una edición extraordinaria de la Gaceta Oficial, fechada el 7 de febrero, pero la información no llegó a la prensa hasta el lunes 9, fecha que se ha tomado como referencia.

Desde 1959 el pueblo cubano consideró al Che como uno de los suyos. Y el Guerrillero Heroico correspondió totalmente a ese afecto. En su carta de despedida, en octubre de 1965, confesaba a Fidel: «Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo, que ya es mío. Hago formal renuncia de mis cargos en la dirección del partido, de mi puesto de ministro, de mi grado de comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos […] Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento, será para este pueblo y especialmente para ti».

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Luis Eloy Suarez Escobar dijo:

1

9 de febrero de 2017

02:48:57


Ciudadano Cubano por nacimiento, desde el 7 de febrero de 1959, nació el Hombre Nuevo del siglo XXI, Ernesto Guevara de La Serna y nació en Cuba. Ahora son millones de jóvenes cubanos los que ostentan esa condición de mujeres y hombres nuevos. No es de extrañar que los que sobresalgan a nivel mundial en este siglo sean cubanos por nacimiento. Increíble como el Che se adelanto al tiempo. P. D. ¿Que habrá tenido que ver FIDEL con todo esto?

Gaucho dijo:

2

9 de febrero de 2017

06:36:43


Merecido reconocimiento dle Pueblo de Cuba al Che. El comandante supo llevar con amor ese merecimiento por todo el mundo.Entregando su vida por la liberacion de los pueblos oprimidos.Gloria eterna al Che.

Zuleyka dijo:

3

9 de febrero de 2017

10:28:55


Simplemente un hombre excepcional. Orgullosos nos sentimos todos los cubanos de haber tenido en nuestros corazones un hombre como él. Disimiles son las muestras de respeto a su personalidad y una muestra de ello es escuchar a nuestros niños decir ..."seremos como el Che".... Gracias por haber existido, gracias por su ejemplo de amigo e internacionalista y gracias a Fidel por haber sido fiel al legado que dejó para todos nosotros...

Maria Josefa Rivera Calvo dijo:

4

9 de febrero de 2017

12:28:58


Realmente el Che sigue en el camino con la adarga al brazo, porque la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida

Ángel Parra dijo:

5

9 de febrero de 2017

14:07:55


Ernesto -Che- Guevara,es sin lugar a duda una de los más insigne revolucionario del del mundo el ejemplo de mayor simpatía entre la juventud y los revolucionarios auténtico que han luchado y luchan por un mundo mejor para todos. Tuve el honor y el orgullo de haber conocido su hija Aleida, la cual nos decía lo único que no me gusta es cuando mistifican mi papa, pero él era un hombre especial. Les agradesco el amor que tienen por mi padre. Por el ejemplo que es el Che para el mundo revolucionario, en honor a el uno de mis hijos lleva el nombre de Ernesto,el cual lo ha enarbolado con orgullo . Viva el Che.!!!