ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Para Alexis Reynerio Tamayo es una satisfacción poder desempeñarse en esta actividad, y hacerle llegar a las personas que viven en sitios intrincados algunos servicios básicos de correo. Foto: Mailenys Oliva Ferrales

Apenas empieza a despuntar el día y ya Marina Matos tiene montada la cafetera en el fogón; “colar” ese buchito de café se ha convertido en una rutina tan necesaria como abrir, antes de las ocho de la mañana, el estanquillo de prensa que atiende desde hace más de un año.

Según relató a Granma, había escuchado por algunas amistades cómo era el funcionamiento de la venta de publicaciones en los quioscos, y luego de haberse jubilado decidió probar suerte en el oficio. “Era eso, o quedarme en la casa sin hacer nada, pero preferí ser útil, y ya ves, todavía estoy aquí”.

“Como todo lo que recién empieza, ha te­nido sus altas y bajas, pero en el camino se van resolviendo los problemas. Tanto los di­rec­tivos, como nosotros que trabajamos directamente con el público, vamos adquiriendo ex­periencias y nuevas prácticas, y todo ello tributa a favor del cliente”, comentó.

Y sin dudas esta cubana con 61 abriles contados tiene la facilidad de comercialización y maneras de comunicar tan oportunas para una actividad que lleva a cuestas el deber de facilitarle a la población la venta de postales, periódicos y tarjetas telefónicas, en­tre otras prestaciones.

Los transeúntes que se detienen a comprar y hacen cola frente a su mostrador dan constancia de ello. Apenas eran las 10:00 a.m. y ya no quedaba ningún ejemplar de los diarios Granma o Juventud Rebelde, mientras que de todas las postales que la empresa de Correos le había surtido por el Día de las Madres solo faltaban por vender unas pocas.

Marina Matos reside en La Habana, pero como ella existen más de 2 200 agentes postales en todo el territorio nacional. No importa si se desempeñan desde un estanquillo de prensa, o subiendo y bajando las lomas en la Sierra Maestra, o recorriendo kilómetros en los descampados de Camagüey; cada uno de estos hombres y mujeres llevan consigo una encomienda por igual: asegurar los servicios postales en el país desde su posición como trabajadores no estatales asociados al Grupo Em­presarial Correos de Cuba (GECC).

HISTORIA DE UN “NUEVO” OFICIO
La principal obligación que tenemos como empresa es garantizar que el correo llegue a todos los lugares, incluso a las localidades más apartadas, aseguró a nuestro diario Raúl Cor­tina Parapar, director de desarrollo y calidad del GECC. Sin embargo, aunque Correos de Cuba cuenta con 815 oficinas, las cuales cu­bren un por ciento apreciable de las gestiones, hay lugares donde el personal de plantilla no puede dar respuesta a todo lo que se demanda; incluso antes, cuando eran 1 015, no lográbamos llegar a cada uno de los asentamientos poblacionales, agregó.

Una estrategia que nos planteamos entonces fue contratar a otras personas que por un pago mínimo garantizaban algunas prestaciones en esas zonas rurales como la entrega de suscripciones de prensa, telegramas, cartas y encomiendas, por solo mencionar algunas, refirió el directivo.

Sin embargo, tales experiencias caían en una especie de limbo legal, pues aun cuando el agente postal firmaba un contrato con la em­presa de Correos, su accionar —como trabajador por cuenta propia— no estaba dispuesto en ninguna reglamentación y, por en­de, absuelto de cualquier obligación tributaria.

La situación tomó un giro diferente a partir de noviembre del 2014, cuando a la luz de la actualización del modelo económico y social cubano, el Minis­terio de Comu­nica­ciones (Mincom) decidió aprobar dicho ejercicio dentro de las formas de gestión no estatal, mediante la Resolución 606, y vincularlos de forma exclusiva al GECC.

Dicha regulación estableció que podían solicitar autorización para el puesto aquellas personas que ya estaban desempeñándose en la actividad, las que trabajaban en los estanquillos de prensa, u otras que cumplieran los requisitos exigidos para el cuentapropismo. Asimismo, se indicaron las diferentes modalidades de gestión: servicio a domicilio, en el quiosco y el comunitario.

Al mencionar las prestaciones que un agente postal puede llegar a ofrecer, Raúl Cor­tina indicó que ahora, por ejemplo, una persona que vive a 20 kilómetros de la oficina más cercana y desea imponer una correspondencia, en lugar de tener que desplazarse, puede comisionar al agente de su localidad y se concilia de mutuo acuerdo un pago.

Nuestra empresa también puede facili-tarles a estos carteros con medios propios —como también se les llegó a conocer—, cierta cantidad de publicaciones a un precio preferencial para que las expendan como está oficialmente establecido, de modo tal que el agente obtiene un margen de ganancia sin perjudicar el bolsillo de la población, dijo Cortina.

Así sucede también, explicó, con quienes trabajan en los llamados quioscos, los cuales están ubicados principalmente en La Habana y otras cabeceras provinciales. “Estos agentes tienen la característica de que la mayoría son personas jubiladas y no tienen que pagar la contribución a la seguridad social”.

Se trata de una alternativa que Correos de Cuba ha propuesto extender a otros territorios de la geografía nacional, pues a la vez que resulta un ingreso extra para las personas de la tercera edad que todavía se sienten con la capacidad y fuerza para trabajar, motiva el buen funcionamiento del servicio.

A UN AÑO Y MEDIO DE LA RESOLUCIÓN… EXPERIENCIAS QUE CONTAR
Bastan unas pocas palabras para descubrir la sencillez y el carisma de Alexis Reynerio Tamayo Sánchez, cualidades que devienen una perfecta combinación para su ejercicio como agente postal, que realiza en la comunidad rural William Soler, perteneciente al mu­nicipio de Bayamo, Granma.

Según relató este cubano de 44 años, su relación con ese oficio tiene como antecedente la función que desempeñó como gestor de venta en una unidad de Correos de Cuba, por más de 25 almanaques, hasta que más tarde, en correspondencia con las necesidades de la provincia, decidió asumir su actual función.

“Muchos temían de este cambio hacia la forma de gestión no estatal, e incluso algunos hasta emigraron del sector, pero yo decidí probar la novedosa oferta.

“Hasta la fecha no he tenido pérdidas y me gusta lo que hago, sobre todo porque las personas agradecen que se les faciliten, en esos sitios intrincados, servicios básicos como el cobro de facturas telefónicas y de la electricidad, la entrega de bultos nacionales e internacionales, así como el pago de giros postales, asistencia y seguridad social”.

Claro que todavía hay muchas cosas perfectibles, indica, como lo es la asignación de un mayor número de periódicos, revistas o almanaques que se quedan muy por debajo de la demanda actual.

Con Alexis suman 101 los agentes inscritos en Granma, sin embargo, el territorio requiere 130 para dar cobertura a todos los sitios intrincados. Así lo explicó a este diario Guillermo Antonio León, director general de la empresa de Correos de Cuba en la referida provincia, quien precisó además que aunque hay municipios como Guisa o Campechuela donde no se ha completado toda la demanda, se buscan alternativas para llegar a esos sitios con el apoyo de los presidentes de consejos populares y delegados de circunscripción.

No obstante, agregó que en el 2015 los agentes postales aportaron a la empresa ingresos ascendentes a 153 000 pesos y más de
103 000 de ganancias, en tanto el salario medio real de ellos ascendió a 618 CUP.

Empero, no todas las prácticas resultan tan gratificantes como la de Alexis Reynerio o la de Marina Matos. En Pinar del Río, por ejemplo, la experiencia no arroja todavía el resultado esperado.

Evelyn Viamonte, especialista en gestión de la calidad de la Empresa de Correo pinareña, explica que de alrededor de 30 personas que fueron capacitadas el año pasado para desempeñarse como gestores postales, en la actualidad quedan solo 13.

Los que se han retirado, plantean que los tributos que deben pagar a la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT) son mayores que los ingresos, o dejan muy poco margen de ganancia, señala. Ante esa realidad, asegura que se ha tratado de aumentarles el número de servicios a brindar.

Por otro lado, la mayoría de quienes se mantienen desempeñando esta actividad, lo hace en áreas urbanas como la ciudad de Pinar del Río y no en las llamadas zonas de silencio.

Luis Enrique Otero, director de la oficina de correo Pinar II, admite que hay lugares en los que el agente postal sería de gran utilidad, como en el caso del territorio comprendido entre el kilómetro12 ½ y el 14 de la carretera a Viñales.

“Aunque la atendemos a través de un cartero rural, estamos conscientes de que el trabajo no se presta con la calidad que puede lograr un agente postal que permanezca allí, y que pueda encargarse de distintos servicios para que las personas no tengan que trasladarse a la ciudad”, dice.

A pesar de tales ventajas, la ubicación de un agente en este lugar, y en muchos otros puntos de la provincia todavía es una tarea pendiente. Sin dudas, las cuestiones organizativas y de control pueden llegar a pesar más que la propia disponibilidad o no de los recursos materiales y humanos.

Por su parte, el director de desarrollo y calidad del grupo empresarial Raúl Cortina Pa­rapar reconoce que el proceso en sus primeros pasos ha marchado con ciertas dificultades.

La modalidad que existía antes de la resolución no encerraba ciertas obligaciones co­mo el pago de los impuestos o la seguridad social. Ahora, con la aplicación de la ley, está estipulado que se obtenga el carné como trabajador por cuenta propia, la inscripción como contribuyente de la ONAT, pasar un curso de superación —promovido por el propio GECC—, y asumir la prestación de otras gestiones, añadió.

En La Habana y otras cabeceras provinciales, la mayoría de los agentes postales se desempeñan desde la venta en los estanquillos de prensa. Foto: Yaimí Ravelo

“Cuando se le plantearon los nuevos requisitos, muchas de las personas que se venían desempeñando en esta actividad, abandonaron sus puestos.

Creemos que hasta cierto punto existen también problemas de interpretación de las regulaciones y se desconocen las facilidades de esta nueva figura cuentapropista”, apuntó.

“A medida que el propio agente postal vaya ganando conciencia de la labor que puede realizar para captar clientes, lo que incide directamente en el aumento de sus ingresos personales, las insatisfacciones serán menos”. Aun así, expresó, los datos de principios del 2016 estimaban una necesidad total entre 1 300 y 1 500 agentes, y captados hasta el momento hay 1 120.

CUBRIR DONDE HAGA FALTA
Según la resolución 606/2014 del Mincom, la modalidad de servicio a domicilio para los agentes postales solo se puede ejercer en aquellas zonas (sobre todo rurales) que las empresas de Correos no puedan cubrir con sus carteros; una disposición que si bien pretende asegurar la gestión postal donde realmente se necesita, para algunos suscriptores de la capital es subjetiva y hasta cuestionable teniendo como paladín que las quejas por la distribución de la prensa son más que recurrentes.

“Desde hace aproximadamente cuatro me­­ses se han presentado una serie de irregularidades tales como recibir la prensa de una semana el sábado en horas bien avanzadas de la tarde, tener que ir a buscarla a las oficinas que se encuentran en Juan Delgado y Santa Catalina o recibir dos o tres periódicos pasadas las 20 horas”, así escribió a nuestro diario el lector Ricardo Ramos Cabezal, con dirección en Diez de Octubre, en La Habana.

Estamos cansados de llamar al teléfono, algunas personas que nos han atendido, no de muy buena forma, nos dicen que el problema lo conoce el Partido y el Poder Popular y ninguno de ellos ha dado solución, continuó refiriendo en su misiva. “Pero a pesar del pésimo servicio, si están muy dispuestos a cobrar por adelantado los periódicos del mes siguiente”.

Situación similar la compartió Antonio Baguer Hernández con residencia en el municipio habanero de Plaza de la Revolución, quien relató que en su edificio hay cuatro suscriptores, y que durante el mes de marzo las publicaciones no fueron entregadas por más de 15 días.

Penosamente, no son estas las únicas experiencias que han llegado a la oficina de atención al lector en Granma, y que —como síntoma de alerta— deslindan algunas de las incongruencias que afectan hoy el servicio, pues aun cuando el mayor número de quejas proviene de la capital, también desde otros territorios de la geografía nacional ha volado la cigüeña para denunciar ciertos incumplimientos.

Si bien Raúl Cortina Parapar, director de desarrollo y calidad del GECC aseguró a nuestro diario que en La Habana existe la cantidad de carteros suficiente en plantilla para cubrir las necesidades de los 15 municipios de la provincia, y es por ello que los agentes postales están ubicados principalmente en la venta de los estanquillos, por otra parte, opiniones como las de Ricardo y Antonio dicen a toda luz que algo no funciona como debería.

Un criterio que constata Yaisel Rodríguez Fernández, administradora de Habana 7 en Lawton, quien comentó que la falta de personal afecta con frecuencia las gestiones postales que se realizan en la unidad. “Algunas veces no hay suplentes y cuando se enfermen o piden la baja, entonces el cartero tiene que cubrir, además de su zona, los otros barrios”.

Y si a ello sumamos otros percances como los retrasos en la edición e impresión y, por ende, en la entrega de la prensa a su destinatario final, o la figura del revendedor que cobra de un peso cubano en adelante por cada ejemplar (aunque el precio oficial sea de 20 centavos), la lista de los porqué sigue y sigue creciendo.

Ante este escenario, entonces quizá no sería un absurdo complementar el servicio de los carteros con los agentes postales en aquellos municipios que presentan mayores dificultades, pues a fin de cuentas, el interés es el mismo: que Correos de Cuba esté al servicio de todos.

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gonzalo dijo:

6

10 de junio de 2016

09:14:33


Sobre la Habana y los que trabajan en los estanquillos se está dando algo muy curioso y allá quien no lo quiera ver. Los periódicos a 20 centavos se acaban bien rápido y luego, alrededor del mismo estanquillo ves a los revendedores ofertándolo a un peso y hasta dos pesos los domingos. Muchas veces estos nuevos contrapropistas tienen que ver con esa situación y no generalizo pues hay casos, como el de la Calzada del Cerro, en las afueras del Hospital Salvador Allende, que si usted desea adquirir la prensa a su precio oficial, se puede llegar allí que de seguro la obtiene. Muchas veces estos revendedores son personas mayores que uno mismo, por lástima, se compadece de ellos, pero en realidad un peso o dos diarios, como están los salarios en nuestro país, es una carga pesada que se hace insoportable.

CUBANA Respondió:


21 de junio de 2016

13:07:57

mE DISCULPA gONZALO PERO LO PRUDENTE SERÍA QUE EL eSTADO TOMARA MEDIDAS SI, PERO AUMENTANDO LAS PENSIONES DE LOS JUBILADOS PARA QUE ESTOS ADULTOS MAYORES EN VES DE ANADAR MENDIGANDO PARA QUE LE COMPREN UN PERIODICO O REVISTA PORQUE SUS POBRES PENSIONES NO LE ALCANZAN NI PARA MAL COMER, ESTUVIERAN PATICAS ARRIBA LEYENDO EN CASA SU PERIÓDICO, DESCANSANDO Y DISFRUTANDO DE SU JUBILACIÓN O RETIRO LABORAL. Dsgraciadamente no todos pueden cuando se jubilan hacerlo y como opción encuentran ganrse unos kilitos más revendiendo la prensa.

Luis Gutiérrez dijo:

7

10 de junio de 2016

09:51:58


Sugiero a la empresa de Correos que soliciten una misión comercial a Canadá, y que estudien toda la infraestructura, logística, incentivos, etc. de Post Canada, una empresa estatal sumamente eficiente. La eficiencia es tal, que cuando trabajaba allá, podía dar de baja con seguridad a un cliente cuando returnaba la correspondencia. Pero hay que estudiar el sistema completo, incluyendo las cajas postales que tienen los edificios y las viviendas, que se ven en las películas, para entender que muchas cosas o dependen de recursos sino de organización.

Cortina dijo:

8

10 de junio de 2016

10:58:55


Soy el director de desarrollo y calidad del Grupo Empresarial Correos de Cuba y he leido los comentarios que han emitido varios lectores. La distribución y venta de la prensa es una tarea que desde la década del 60 el Gobierno Revolucionario asignó a Correos de Cuba y tiene el objetivo político de asegurar que llegue a todos los rincones de nuestro país. Es cierto que el precio es bajo en comparación con los costos, pero gracias a las medidas que se aprobaron hace 2 años para incrementar la tasa postal que se cobra por la entrega a domicilio de las suscripciones, no representa una pérdida para Correos desde el punto de vista económico. Su venta al precio oficialmente establecido de 20 centavos CUP es una obligación que debe ser cumplida y por eso se le vende a los agentes postales a un precio preferencial, para que obtengan un cierto margen de ganancia sin tener que "multar" a la población. Cualquiera que venda el periódico o cualquier otra publicación a un precio superior está incurriendo en una violación. El fenómeno de los revendedores es "viejo" y no surgió con el agente postal; hay que combatirlo por todas las vías posibles. Por lo pronto, cuando se detecta que algún agente postal se encuentra involucrado en este tipo de violación, en ese mismo momento se le suspende su autorización a ejercer como agente. Otros problemas que se han dicho sobre mala calidad en la atención, desgraciadamente son reales y hay que lograr, por una parte, que los mecanismos de control funcionen en todos los niveles y principalmente en la oficina de correos donde se prestan los servicios y, por otra parte, lograr el compromiso moral de nuestros trabajadores con la prestación de un servicio de calidad. Puedo asegurar que se está accionando en ambas direcciones. Agradezco todos los comentarios, porque nos ayudan a identificar problemas específicos y a conocer la percepción que tiene la población de los servicios del Correo.

CUBANA Respondió:


21 de junio de 2016

13:12:07

Lo felicito Cortina por leer las opiniones de los foristas. ESto deberían hacer todos los directiovos de las Empresas, no solo para dar respuesta en este espacio sino para ver la salud que tiene su organismo y como es de efectiva la gestión empresarial que lleva a cabo y se encuentra bajo su responsabilidad. La siolución está en manos de todos , es solamente cuestión de ser receptivo y efectivo en las soluciones y nunca olvidar que a todo aú ddándole solución inmediata hay que darle seguimeinto para que al menos por lo mismo no existan quejas reiteradas y el Cliente quesatisfecho, que en definitiva es y debe ser el propósito de cada Cuadro o dirigente. Pra eso son desigandao para ser efectivos.

Ramiro dijo:

9

10 de junio de 2016

12:28:26


Estimado Miguel Angel , en mi derecho a replica le digo que conozco perfectamente la situación cubana y mucho mas la española, además sigo con interés todos los compromisos del PCC y contabilizo los incumplimientos (que por desgracia son muchos). No quiero de ninguna madera ofender a nadie ni mucho menos compararme intelectualmente con usted, porque también sigo todas sus reflexiones en los comentarios y se nota que es una persona instruida, perfectamente en linea con el partido comunista, pero creo que hoy en día se necesita mas la critica constructiva que la autocomplacencia. Permítame decirle que soy consciente de las dificultades que ocasiona el bloqueo a la población, por lo tanto nunca criticaré un problema que tenga Cuba como consecuencia directa del bloqueo. A diferencia de usted no creo que la labor del periodismo sea educar a nadie ( para eso están los padres y las escuelas) el periodista debe informar con objetividad y entre otras cosas criticar lo que perjudique a la población, independientemente que al gobierno le parezca oportuno o no, este diario particularmente es mucho más interesante desde que se pueden introducir los comentarios de los lectores porque posibilita debates como éste. Hay algo que si me gustaría dejar claro, una cosa es que en Cuba se intente repartir los recursos equitativamente entre todos y otra es que sea gratis. En Cuba nada es gratis (por lo menos para los trabajadores) lo que se hace es ceder a las administraciones la gestión de los recursos que generan los trabajadores , por lo tanto los cubanos tienen la obligación y el derecho de criticar lo que consideren que está mal. En resumen, respeto su punto de vista pero me reafirmo en mi reflexión, es mas barato un diario gratuito con publicidad, que un diario a 20 centavos de cup sin publicidad y en versión reducida que es lo que se le vende ahora a una pequeña parte de la población (porque la tirada es insuficiente). Yo además de una tirada gratuita del granma, vendería una versión mas completa del granma a 10 cup o 60 centavos cuc y por supuesto con publicidad.

Pepe Respondió:


11 de junio de 2016

12:02:07

Bien dicho...

Morales dijo:

10

10 de junio de 2016

12:47:03


La diferencia - Don Luis Gutiérres- es que los Canadienses pagan y cobran sus gastos de correos en dólares Canadienses y aquí los gastos reales el estado los paga en dólares y los consumidores en pesos cubanos a eso hay que sumarle que los canadienses pagan muchos impuestos precisamente para garantizar unos servicios públicos de calidad. Aún y todo hace unos años leí que en Canada se estaban planteando dejar el correo público porque generaba perdidas y el correo privado podría encargarse de esta labor, tenga en cuenta que la mayor parte de la correspondencia en los paises desarrollados va por internet y cada día tiene menos sentido mantener estatalmente una estructura tan grande y cara como correos. Lo que si podríamos copiar los latinoamericanos en general de los canadienses es su disciplina.