ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Juvenal Balán

Cualquier Primero de Mayo Susana Lee hubiera estado, bolígrafo “en ristre”, anotando en su agenda de periodista sagaz los detalles de un desfile colorido y multitudinario, para después reportarlo en las páginas de este periódico. Cualquiera, menos este Primero de Mayo, cuando tuvo que conformarse con verlo desde la altura donde la ha colocado la muerte física; aunque la mayoría de nosotros sabe que Susana estaba allí, llevándose en su corazón cada frase, cada rostro de cubano revolucionario y trabajador, cada bandera. No podía ser de otra forma para quien siempre tuvo como desvelo y pasión, el periodismo.

Bajo la sombra de los árboles del cementerio de Colón fueron juntándose, este lunes, familiares, amigos y colegas de profesión que quisieron recordarla, horas después de confirmada la triste realidad de su partida. Allí estaban, también, las ofrendas florales enviadas por el líder de la Revolución, Fidel Castro, y el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

“Susana Lee López es de esa legión de periodistas que se nos está yendo sin acabar de darnos sus lecciones. Obrera de la palabra, podríamos llamarla. Llegó al periodismo casi adolescente y sin ningún entrenamiento en el oficio… Y se hizo como se hacen los mejores: a golpe de coberturas…”, dijo Arleen Rodríguez Derivet “entreteniendo” el llanto que quería salir sin su permiso, en lo que fueran unas palabras de despedida.

“Peleadora por la justicia”, “adicta al trabajo y al servicio público”, “amiga sin declaraciones altisonantes ni llamadas frecuentes y, sin embargo, capaz de dar hasta la vida por sus amigos, y qué decir de sus seres queridos”, comentó, al tiempo que recorrió desde sus inicios en el periódico Hoy, luego en Granma y Juventud Rebelde, hasta su regreso al Órgano del Comité Central del Partido, donde en sus últimos años se dedicó por entero a la labor anónima de atender la sección Cartas a la Dirección, y de donde salió “con el diploma con que la despedimos hoy, el premio José Martí por la Obra de la Vida”.

Y entre los recuerdos se escuchó la voz de otra amiga, la diva del Buena Vista Social Club, OmaraPortuondo, quien rindió honores a la reportera de horas interminables, en otro momento eternizado con el silencio solemne primero, y después los aplausos. “Era una Mariana que lleva en sí todos los valores, la honestidad, el amor a su patria y su familia, de la que me sentí parte. Su labor ha sido extraordinaria”, dijo momentos después al ser convidada por estas reporteras de Granma.

Allí también estaba Elson Concepción Pérez, colega y amigo que remontó sus recuerdos 52 años atrás, cuando trabajaba en Juventud Rebelde: “Buscando corresponsales me captó, me metió en el periodismo como corresponsal de la antigua provincia de Oriente. Hacía un periodismo difícil. Se dedicó al trabajo del Poder Popular, del funcionamiento de esta sociedad”.

Todos los caminos del recuerdo coinciden en la periodista infatigable, trabajadora, sencilla, “porque lo que fue lo ganó con sus méritos”, la entrega al trabajo, a la Revolución, el sentido puro de una fidelista, una patriota, una revolucionaria. El periodista Pedro de la Hoz lo resume en una frase: “ejemplo de abnegación”.

A los recuerdos de edades tempranas, adolescentes, se transporta Rolando Pérez Betancourt. “Cuando entré en el periódico ella tenía 14 años y yo 16. Fue como una especie de huracán que llegó. Muchos vieron crecer a una periodista empírica, siempre abierta a todos los consejos, extraordinariamente revolucionaria sin dejar de ser crítica, que es lo importante, porque no se trata solamente de defender las cosas a capa y espada, sino se trata de una convicción que le hacía ver las cosas que no estaban bien”, describió Rolando.

Antonio Moltó, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, habló de su fe en los jóvenes. “Asociarla con Granma es algo grandioso, porque esa es la nave que marca el rumbo, y ahora qué contenta estaba ella cuando las veía a ustedes haciendo el periodismo con su nueva mirada, haciendo el Granma de estos tiempos”.

Para él, Susana confirmó, con sus pasos en el periodismo, ese componente alto de laboriosidad, constancia, disciplina, de búsqueda de conocimiento, de cultura. “Además, era un buen ser humano, decente, de buenos sentimientos. Estuvo en la Asamblea Nacional al lado de Fidel, de Blas Roca, de Roa, de la escuela de la Revolución y en el alma del periodismo nacional, del cual es un baluarte”.

Sobre la labor como diputada Ricardo Alarcón de Quesada rememoró sus tres mandatos en la Asamblea Nacional, cuando coincidieron en las labores parlamentarias. “Siempre tuvo un espíritu muy juvenil, consagrada a todo lo que hacía, con una modestia realmente difícil de encontrar. Su empeño en el periodismo fue el mismo que ponía en su condición de diputada en atender los problemas, los intereses y las demandas de sus electores en Camagüey, por donde fue electa. Susana no era una persona que buscara el oropel, ni las luces”.

“Ejemplo de periodismo profundo, pero además versátil”, catalogó la periodista y escritora Marta Rojas, Premio Nacional de Periodismo José Martí, la impronta de Susana, a quien “todo el mundo le decía La China”. “Era simpática y agradable, pero a la vez muy seria en su trabajo, muy familiar. Ella estudió Derecho, y eso la ayudaba mucho para los trabajos de temas económicos y jurídicos, y la atención a los lectores. Siempre fue una gran reportera”.

Su compañero Orfilio Peláez, en tanto, rememora la época en que fuera su jefa de redacción. “Descubrí en Susana a una persona de profundo humanismo, sensibilidad, ética, honestidad, solidaridad, franqueza. Con su desaparición física el periodismo revolucionario cubano pierde a una de sus figuras emblemáticas, pero gana un símbolo”.

Y si en algo coinciden muchos de los entrevistados, es en que Susana Lee creó un método y estilo de trabajo, como lo confirma el fotorreportero Juvenal Balán, colega de “carreras periodísticas” al filo de una hora de cierre. Lograba aglutinar a la gente a su alrededor, con su ejemplo y consagración. Hemos perdido a una bella persona que fue ‘profesora de profesores’ —apuntó— sin haber entrado a un aula a dar una clase. Su propia acción era una clase magistral de periodismo.

De igual forma la recuerda Iraida Calzadilla, hoy profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana: “Nunca he tenido una jefa de redacción con más seguridad que ella. Cuando revisaba un trabajo y te señalaba un error, podías vivir convencida, que ese era el error. Su escuela fue muy importante para mí”.

Este lunes, cada quien le hizo honores a Susana, algunos desde los afectos y la profesión, otros desde la mirada de admiración o el respeto ganado por tantos años de entrega, la mayoría desde las palabras sentidas o la lágrima en el rostro, el recuerdo de la historia compartida, la canción vibrante en la garganta de OmaraPortuondo, mientras desde lo más alto de un árbol en el camposanto de Colón, el trino obstinado y hermoso de un sinsonte llamaba al recuerdo, sacudía la tristeza y anunciaba la eternidad.

Foto: Juvenal Balán
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romelia pino dijo:

1

3 de mayo de 2016

03:05:01


Susana, siempre estarás entre nosotros los que te agradecemos tanta grandeza y fidelidad a nuestra Revolución..Seguirás combatiendo como hija de Mariana, y desfilando cada primero de mayo junto a las nuevas generaciones.

rolando perera dijo:

2

3 de mayo de 2016

11:34:56


Mis respeto a una colega de las letras y el periodismo

victor ramos dijo:

3

3 de mayo de 2016

11:42:07


no solo sus colegas, hasta una gloria de la canción fue a darle su homenaje.

sally dijo:

4

3 de mayo de 2016

14:56:23


Descansa en paz Susana, te conocimos en el Centro de Atencion al Diabetico, una semana estuviste a nuestro lado y fue suficiente para reconocer tus valores y admirarte ..

Alberto García dijo:

5

3 de mayo de 2016

20:10:04


Después de todo lo que he leído sobre esta excepcional mujer, debo de escribir. No soy periodista, pero aunque por mi trabajo me he movido en el sector, no tuve el honor de conocerla, ni tratarla. Todo mi respeto a su memoria, y lleguen mis condolencias a sus familiares, amigos y compañeros de labor.

alexander Rodriguez Respondió:


4 de mayo de 2016

15:55:19

Buenas, yo la conocí y compartí muchos momentos con ella, fue una extraordinaria REVOLUCIONARIA Y PATRIOTA, predicó con su ejemplo una fuente inagotable de valores humanos como sencillez, humildad, solidaria entre otros, ha sido un duro golpe para todos los que de una forma u otra la conocimos, nuestro mejor homenaje es continuar con su ejemplo.