ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El Adonia entró en la bahía habanera cerca de las nueve de la mañana. Foto: Peraza Forte, Iramsy

Sin un solo turista a bordo llegó este lunes a La Habana el primer crucero estadounidense en cerca de cuatro décadas. Las 700 capacidades del Adonia, buque insignia en la línea Fathom de Carnival, fueron totalmente ocupadas por viajeros norteamericanos en programas de intercambio “pueblo a pueblo”, varias decenas de periodistas y altos directivos de la compañía con sede en Doral, Florida.

Aunque las leyes vigentes del bloqueo aún prohíben los viajes turísticos de estadounidenses a la Isla, las recientes medidas ejecutivas de la administración de Barack Obama abrieron nuevas puertas para la transportación marítima entre ambos países.

Carnival, uno de los operadores de cruceros más importantes del mundo, decidió aprovechar la ocasión. Junto a sus contrapartes cubanas, diseñaron un itinerario de una semana centrado en actividades culturales que dio inicio el pasado domingo en Miami e incluye paradas en La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba.

El recorrido está amparado en la licencia de viajes educativos “pueblo a pueblo”, una de las 12 categorías autorizadas por Washing­ton, y busca familiarizar a los norteamericanos con la “Cuba real, cercana y profunda”, según su sitio web.

Instantes después de desembarcar del Ado­­nia, el director ejecutivo de Carnival, Ar­nold Donald, dijo a la prensa que su compañía se sentía “orgullosa” de participar en un mo­mento histórico. Añadió que existe un creciente interés en su país por conocer la Isla.

Arnie Pérez, abogado de origen cubano que trabaja como asesor legal de Carnival, afirmó que los viajes tendrán una frecuencia quin­cenal y avizoró mayores conexiones en­tre ambos lados del Estrecho de la Florida en un futuro próximo.

Durante la administración del demócrata James Carter, a finales de los años 70 del siglo pasado, algunos cruceros estadounidenses arri­baron a Cuba. Si bien en aquella oportunidad los viajes fueron liberados totalmente por Washington, aún no existían las capacidades turísticas que se aprecian hoy en distintos pun­tos del país. El gobierno de Ronald Reagan cerró esa puerta en 1982.

Des­de los anuncios del 17 de diciembre del 2014 y el fin de una parte de las restricciones impuestas en las últimas décadas, los arribos de estadounidenses han ido en aumento. Sin embargo, algunos analistas cifran en varios millones el potencial turístico del mercado nor­­teamericano en la mayor isla del Caribe.

En ambas cámaras del Congreso en Wa­shing­ton están en marcha proyectos de ley pa­ra permitir los viajes turísticos a Cuba. Ade­más, las empresas hoteleras norteamericanas muestran interés por las oportunidades de ne­gocios que se abren. Recientemente, Star­wood firmó un contrato para administrar el icónico Hotel Inglaterra de La Habana.

PUEBLO A PUEBLO

“Cuba y Estados Unidos están demasiado cerca para ser enemigos”, dijo a Granma Jene Trall, residente en Boston y quien viaja a La Habana por primera vez.

“Era ridículo lo que estábamos haciendo”, añadió tras reconocer los pasos dados en los últimos años por el gobierno de Barack Obama respecto a la política hacia Cuba.

Jill Brown, de Texas, sostuvo que siempre quiso venir a Cuba. Se decidió por el crucero de Carnival, en lugar de un pasaje en avión, porque “es más fácil y ya todo está arreglado”. “Uno siempre corre el riesgo de hacer las cosas mal por su cuenta”.

Brown no está de acuerdo con aquellos que creen que la propia presencia de los norteamericanos terminará por destruir la esencia del lugar. “Viajo mucho y soy respetuosa de cada país que visito”.

“Quiero verlo y conocerlo todo, la historia, los edificios y los autos antiguos”, agregó.

No es la única interesada en adentrarse en las peculiaridades de un país que, a solo 90 millas del suyo, ha tomado un camino totalmente distinto en cuanto al modelo económico y social.

Desde california viajó Jack Collisham, un amante de los carros viejos que aspira a dar un salto en el tiempo y ver transitando por las calles los Cadillac, Ford y Pontiac de su infancia.

“Quiero aprender de la vida de los cubanos”, aseguró a este diario la neoyorquina Cinthia Brown, mientras probaba por primera vez en La Habana el famoso Cuba Libre.

El programa de una semana, sin embargo, tiene el reto de trascender los estereotipos que se agotan en la propia terminal de cruceros Sierra Maestra, donde fueron recibidos por un torcedor de tabaco, una pareja profesional de baile que dejó patitieso a más de uno y los estentóreos tambores de la comparsa de Cayo Hueso.

“Yo vivo muy cerca de aquí y desde que me enteré que este crucero venía hoy me dije tengo que ir a verlo”, afirmó Idalis Méndez. Vive desde hace décadas en La Habana Vieja y se unió ayer a cientos de curiosos que esperaron en el Malecón la llegada del Adonia.

“Yo no sé lo que vienen a ver sobre Cuba las personas que vienen a bordo, pero estoy segura de que significa un paso más en este proceso de acercamiento. Además del calor de La Habana, encontrarán el calor del pueblo cubano que vino a recibirlos”, refirió.

Jorge Manuel Nuviola, cuentapropista, siem­pre está cerca cuando llegan los barcos y recuerda el Ópera que arribó hace algunos me­ses y era mucho más grande que el de Car­nival. “Pero escucho a las personas por aquí cer­ca que este es especial porque en él vienen no solo estadounidenses, también cubanoamericanos y eso es un paso adelante para las relaciones entre Cuba y Estados Unidos”.

“Yo sí quisiera que las relaciones progresaran, somos vecinos y una buena amistad con ellos debe traer mejoría para nosotros”, concluyó.

Entre los visitantes hay personas de distintas partes de Estados Unidos, que aspiran a conocer de cerca la cultura cubana. Foto: Yander Zamora

UNA NUEVA OPORTUNIDAD

La visita de los cruceros de Carnival es una nueva oportunidad para mostrar “la Cuba que tenemos”, dijo Víctor Juan Veloso Pimienta, director de Havanatur, una de las contrapartes cubanas que ayudó a organizar los recorridos.

Respecto a las perspectivas de crecimiento, Veloso enfatizó que es un nuevo producto en el mercado y necesita tiempo, pero se mostró confiado de que las visitas de este tipo irán en aumento.

Reconoció que la planificación del itinerario de Carnival no fue fácil, a pesar de la experiencia de su empresa en este tipo de actividades, producto de las restricciones que siguen en vigor por la parte estadounidense.

Veloso llamó a ocupar el espacio que se abre, algo en lo que concuerda Rosa María Caballero, la encargada del destino Cuba dentro de Fathom, la filial de Carnival que maneja el Adonia.

Caballero asegura que los cambios registrados en los últimos meses son significativos, tras más de medio siglo de distanciamiento. “También es lindo hacer este tipo de viajes que van más allá del simple turismo”, dijo respecto a los programas “pueblo a pueblo”.

De hecho, la línea Fathom está dedicada por entero a los viajes con “impacto social”, que unen el esparcimiento con conocer otras culturas y experiencias de vida.

En La Habana, donde estarán hasta este martes, está concebido un recorrido por La Ha­­bana Vieja, visitar sitios históricos como la Plaza de la Revolución e intercambios con proyectos comunitarios como el Callejón de Ham­let y Muraleando, refirió Caballero.

Añadió que en Cienfuegos, en el quinto día de viaje, visitarán el teatro Terry entre otros espacios culturales de la ciudad. Mientras en Santiago de Cuba, durante el día 6, el plato fuerte será un recorrido por la trocha y lugares icónicos de la ciudad.

Los pasajeros del Adonia no podrán bañarse en las playas cubanas porque las actividades netamente turísticas están censuradas por Washington. Aunque sí tendrán la oportunidad de “sumergirse” en las aguas del Caribe durante el viaje de La Habana a Cienfuegos.

El crucerismo es también objeto de críticas por algunos expertos que apuntan los bajos niveles de compra de los viajeros con todos los gastos incluidos en el barco, así como el daño ambiental que causan en sus rápidas incursiones por las ciudades.

Sin embargo, el director de Havanatur considera que “cada negocio lleva su derrame económico” y que después de hacer los análisis pertinentes su empresa “los ve con buenos ojos”.

Más de un centenar de cruceros operan se­manalmente en el área del Caribe, procedentes de distintos países, en un negocio valorado en varios miles de millones de dólares al año.

Pero la Isla se ve imposibilitada de formar parte de la mayoría de los recorridos de empresas de terceros países por las restricciones ex­traterritoriales de la legislación de Estados Uni­dos, el principal mercado y destino.

Se calcula que, de abolirse esas leyes, Cuba podría recibir más de un millón de visitantes en cruceros, más allá de si están interesados en sumergirse en su cultura o simplemente en sus playas.

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jorge dijo:

1

3 de mayo de 2016

00:18:52


Oiga periodista,pueblo a pueblo,país a país,estado a estado ó cómo le quiera llamar, eso es turismo y se les permitió viajar a Cuba y no es gratis. Ellos tienen que pagar por todo lo que consuman en Cuba y todos son americanos. O es que acaso estámos esperando turistas de otros países en cruceros americanos? Por favor,somos un pueblo culto.

Humberto Respondió:


3 de mayo de 2016

10:30:23

De acuerdo con sus palabras, sobre todo el hecho de que somos un pueblo culto.

vox(ppCARLITOS) Respondió:


3 de mayo de 2016

13:28:29

Estoy muy de acuerdo con usted, pero además cuando nos insertamos por primera vez en lo del turismo internacional en la década del ´80 precisamente era eso lo que queríamos. Mezcla de culturas, enseñanza de sitios históricos y culturales y no precisamente el turismo que bien se sabe es el que aporta. En que palo nos ahorcamos.

Julio Cesar Respondió:


3 de mayo de 2016

15:03:03

Amigo, ellos pueden pagar todo su viaje y lo que quieran pero tienen que darle una excusa al gobierno norteamericano de por qué vienen a la Isla. El que no entre en las doce categorías aprobadas no puede viajar, lo cierto es que son muy abiertas pero estos visitantes por ejemplo no se pueden bañar en las playas cubanas porque las leyes norteamericanas, sus propias leyes se lo impiden. No se trata de que cuba sea un pueblo culto o no.

Carrillo Respondió:


3 de mayo de 2016

16:03:00

Por el titulo del articulo, bien uno podria imagirse, "El Buque Fantasma"

Osvaldo Respondió:


3 de mayo de 2016

18:43:01

Sabemos que los cubanos somos muy cultos. Pero en Miami que es donde sale este crucero es una ciudad muy cosmopolitan, hay una mexcla increible de todos los paises. Pues te puedes encontrar en ese barco desde un Argentino, Brasilero, hasta un africano. Gracias

Rubén Respondió:


3 de mayo de 2016

19:59:43

Me alegra mucho esta noticia sea con turistas o no. Ya dejemos de buscar el grano negro) en el arroz. Y en el crucero estoy seguro vienen además de norteamericanos de muchos países más desde Miami salen los cruceros al Caribe y viajan de todo el continente y desde Europa a tomarlos y algún día viajarán los norteamericanos también. Vivan las relaciones Cuba- USA.

esmeralda Respondió:


4 de mayo de 2016

14:37:43

es siempre una buena noticia, aunque estoy de acuerdo con que el titular esta muy mal, pareciera un crucero que viene vacio. espero llegue el dia, y que no este muy lejos, en que nosotros, los cubanos que vivimos, trabajamos y sostenemos esta bella isla, tambien ppodamos abordar un crucero como el adonia y algunos dias de nuestras merecidas y bien ganadas vacaciones haciendo turismo o intercambio pueblo a pueblo, como quieran llamarlo los entendidos. creo que el cubano trabajador ya merece sentirse con el derecho disfrutar de su tiempo libre de acuerdo con las oportunidades que existen hoy a nivel mundial y no coaccionado o restringido por las necesidades y escaseses del bolsillo del pueblo trabajador. cuando salimos de vacaciones o son las vacaciones de nuestros hijos: ¿que hacemos? ¿a donde vamos? ¿hasta cuando lo mismo?

GELSYCARABALLO dijo:

2

3 de mayo de 2016

01:00:50


miren este es elprimer crucero en muchos anos a Cuba y etaran tambien en Cienfueos y Santiago de Cuba varias veces al ano.

ALBERTO dijo:

3

3 de mayo de 2016

07:32:27


desde mi punto de vista mejorara la captación de divisas y el desarrollo socio-cultura de ambos paise

dario dijo:

4

3 de mayo de 2016

07:57:47


Sergio Alejandro: un título exacto para el artículo. Lo esencial: levantar el bloqueo y las restricciones de viajes de norteamericanos a Cuba. Saludos a todos, D

Pepito dijo:

5

3 de mayo de 2016

08:12:30


Yo creo que con este titular de granma lo que se hace es destacar la mancha del sol y no el sol, vaya, que suena a guerra fría, y creo que eso no es lo que destacaría Martí. Todos saben que el bloqueo se va, que esa es la intención del presidente Obama, que no se ha ido porque el Congreso dominado por los republicanos en un año electoral no lo han querido quitar, pero se va, y entonces qué dirán en granma?

Sergio Alejandro Gómez Respondió:


3 de mayo de 2016

18:32:05

Espero con ansias el día que quiten el bloqueo. No para poner un titular, sino por lo que significaría para todos los cubanos.

Miguel Angel Respondió:


5 de mayo de 2016

11:22:32

Sr Pepito, no sea ingenuo pensando q a Obama le interesa mucho quitar el bloqueo , aprenda definitivamente la lección, es una manipulación, no se percata q todo es condicionado, manipulado. Obama pretende utilizar y manipular el tema del bloqueo. Saludos