ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Desde el sector de los servicios, una rara alianza entre lo normal y lo injusto acecha al consumidor. Esperar horas por un cambio de turno, no ser atendido por la recepcionista hasta que termine su conversación telefónica, que el vendedor no tenga cambio para el vuelto o que la tienda cierre antes de hora…, todo ello es “normal”, aceptado; pero sin lugar a duda, injusto.

Cuando en el primer semestre del año se realizó el I Control Integral Estatal al Ministerio de Comercio Interior, organismo que reúne la mayor cantidad de establecimientos relacionados con la prestación de servicios, 7 901 fueron las deficiencias detectadas y de las 27 auditorías que se realizaron, 17 obtuvieron calificación de Mal o Deficiente.

La falta de equipos y piezas de repuesto en talleres y unidades comercializadoras, el depauperado estado constructivo de las bodegas, el incumplimiento de las obligaciones tributarias y la insuficiente capacitación a cuadros y trabajadores son solo algunas de las dificultades, que por su parte, hallaron los diputados de la Comisión de Atención a los Servicios en unidades de la gastronomía, el comercio y los servicios técnicos y personales, a inicios del año.

El ejemplo da cuenta de cómo el mal trabajo puede disgregarse desde el nivel “macro” hasta la base, que es, a fin de cuentas, donde se padecen todas las irregularidades. Sin em­bargo, resulta imprescindible analizar ambos lados del mostrador, pues si bien es cierto que las carencias materiales y el mal trato a los consumidores son hechos cotidianos, también lo es la tolerancia “legitimada” hacia esas conductas que dañan el disfrute y el bolsillo.
Abundan los cuellos torcidos en ángulos de 45 grados, de cara a la otra esquina cuando llega el momento de debatirse entre reclamar sus derechos o emplear el tiempo en otra causa que tenga asegurado un saldo positivo.

Y es que en un contexto donde el respeto a los intereses del consumidor es cada vez más exiguo, puede ser difícil escapar a la norma y decir que no se está conforme. Pero la cuestión no es qué hacer cuando los derechos son violados, sino qué se resuelve cuando ese hecho se denuncia.

Muchas son las cartas que recibe —y publica— este diario sobre las insatisfacciones en el sector de los servicios. Las respuestas, por otro lado, no corren igual suerte, siendo ínfimas frente a la avalancha de misivas sobre el tema.

Además de este recurso, ¿con qué instrumento cuenta el consumidor para “defenderse”? En una ponencia realizada en el último congreso Abogacía, de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos, la licenciada Marisel Jiménez Cervera reflexionaba sobre la existencia de un sistema totalmente administrativo para la protección al consumidor en Cuba, con una dispersión jurídica importante.

En aquel entonces comentó que la promulgación de una nueva Ley de Protección al Consumidor continúa siendo una materia pendiente, pues la vigente data de 1960 y es prácticamente inaplicable en su contenido. Es así, que la “protección” se convierte casi en un asunto de defensa personal, en lugar de un acto de justicia social.

La otra cara de la moneda sería el sector por cuenta propia, sobre el que algunas personas opinan que está exento de tales problemáticas. Sin embargo, en esa esfera tampoco se cuenta con una legislación para proteger a los consumidores, ni siquiera en el orden administrativo.

Aunque existe una diferencia —marcada— entre la calidad de los productos y servicios que ofrecen esos negocios en relación con la mayor parte de los establecimientos estatales, la carencia de una cultura global sobre el reclamo y el respeto de los derechos de los consumidores impacta igualmente su desempeño.

Que el cliente tenga la razón ha llegado a convertirse en una frase en desuso, susceptible de ser empleada con signo negativo. Pero tampoco debemos pecar de ingenuos, que el cliente tenga la razón no es una verdad impuesta, sino que viene con un precio: el de asegurar los recursos que se necesitan para un buen servicio, y claro, contar con un personal capacitado, profesional y satisfecho con su propio trabajo.

Proteger al consumidor es proteger a la población en general. Ya sea egresado de nivel técnico o superior, obrero o director de empresa…, llegará el momento en que actúe co­mo un simple consumidor de bienes y servicios. Pero si corre la suerte de llegar en el cambio de turno o en medio de esa conversación tan importante de la recepcionista, reclame, muestre “señales de vida”, no piense “¿cómo quedo yo?” y busque una posición mejor. Sus derechos como ciudadano lo respaldan.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Kamilo dijo:

1

10 de septiembre de 2015

03:50:57


Cuando yo tengo que protestar y denunciar una violación o mal trato,estoy haciéndole el trabajo a un funcionario o inspector,que están para evitar violaciones y maltratos al consumidor y de funcionarios e inspectores no me digan que faltan,creo que sobran y ahí esta el problema,para velar por el cumplimiento de leyes,directivas, resoluciones,disposicioness,y otros aderezos administrativos hay suficientes directores,jefes de departamentos en inspectores a todos los niveles,no enfoquemos los cañones para el clienente avasallado, enfoquemoslos para las estructuras creadas y que no funcionan,ataquemos las causas y no los efectos

francisco dijo:

2

10 de septiembre de 2015

07:31:02


En todas las balanzas de palanca, que son conocidas como de pata de gallina, sea en el sector estatal o el privado, se le roba al comprador. Las libras llegan a ser de 13 onzas y a veces menos. Otro método para el robo es que el brazo de la balanza no queda nunca en la horizontal. Es robo por todas partes. El danno es principalmente moral. La ciudadanía se amolda al robo y todos van disminuyendo el sentido de lo justo y lo honrado. El estado, los órganos de poder, no hacen nada o casi nada. Al contrario, se venden los productos de forma que permita el robo. Un ejemplo elocuente es el aceite, ese de la tarjeta. El aceite en el mundo entero se vende por volumen y no pesado. Para empezar están las balanzas adulteradas, al aceite le agregan distintas sustancias y no todos los aceites tienen la misma densidad. Por qué razón vende el aceite medido por volumen? Las limitaciones materiales, un puro cuento. La verdadera razón es la cadena de robos desde la fábrica hasta la mesa de todos nosotros. Los ejemplos son todos. "Mermas, faltantes, inyección de agua para congelar en pollos, pescados y otros alimentos". Traspaso de materias primas y productos del mercado por un precio para el otro precio. Ejemplo es la harina de trigo y la grasa del modesto pancito de la tarjerta para las panaderías de alto precio, con el resultado inmediato del enriquecimiento ilícito de muchos implicados y la mala calidad ambos tipos de panes. Y la lista es interminable. He planteado, en todos lugares donde me han dado oportunidad que en Cuba estamos necesitando dos instituciones, fuera del control centralizado del aparato estatal: 1.- Defensoría del pueblo. 2.- Red nacional de Tribunales de pequennas causas y Tribunales de cuentas. La Contraloría y la Fiscalía no han demostrado eficacia en su gestión en este y otros asuntos de primera importancia. En nuestro país la burocracia y los funcionarios corruptos han impuesto el absurdo en derecho de la entidad que hace el perjuicio para el pueblo, ella misma se arroga el derecho de declarar con o sin lugar la denuncia de un ciudadano. En derecho no se puede ser juez y parte a la vez. Tienen que ser resueltas esas quejas y denuncias por un aparato distinto. Y de forma que los dineros que deban ser dados a los perjudicados como compensación justa deba salir de los bolsillos de los funcionarios culpables y no de las empresas. Si no la supuesta defensa del consumidor es puro cuento.

Tenesmo dijo:

3

10 de septiembre de 2015

07:38:28


"7 901 fueron las deficiencias detectadas y de las 27 auditorías que se realizaron, 17 obtuvieron calificación de Mal o Deficiente." NADA MAS????? APRETARON!!!!

nery dijo:

4

10 de septiembre de 2015

08:27:08


El sábado 05 del mes en curso después de terminar de trabajar, fui a la tienda Brismart y que alegría encontré tubos de luz fría de 20wat, vi que estaban un poco caros 1.25 cuc, pero compre dos por la necesidad que tenía en casa, escribo aquí porque es un espacio que nos permite liberar presión a la caldera como la canción de Buena fe 1ro no lo pudieron probar. 2do en la Tienda de Mantilla los mismos tubos a 0.85 cuc. Me pregunto eso es un mal que no tiene cura, no tenemos quien nos defienda, los que vivimos o mal vivimos de un salario no podemos pagar los gustos y caprichos de esas personas que sin ningún escrúpulo roban, además con consentimiento de las administraciones. ? ¿O es que tenemos que traer inspectores de Australia en cajas cerradas para que nadie sepa cuando vienen ¿? Se acaba el 2015 cada día se avanza en tecnología pero en el tema de las multas a los productos estamos en el medioevo. Nosotros los de a pie necesitamos que alguien nos defienda de verdad con dolor y dignidad. Muchas gracias por esta oportunidad.

Elizabeth Gonzalez dijo:

5

10 de septiembre de 2015

08:37:39


Estimado Gener: Esto es mas de lo mismo, se dice, se recontradice, se vuelve a decir y HASTA CUANDO? Al final, cuando se van a solucionar estos problemas? A cuantos ministros les ha costado el puesto las insatisfacciones diaria que sufrimos los cubanos? porque apenas hay un servicio que sirva. Por qué programas como Cuba Dice despues que entreviste por las calles y recoja opiniones de la poblacion no va a la casa del ministro o de un dirigente relacionado con la queja y se le hacen cuestionamientos y asi de paso vemos como viven? Lo he dicho en varias oportubidades, y no me cansare de decirlo, los periodistas deben ser mas agrecivos, no se pueden conformar con plasmar en un papel los problemas que ya todos conocemos y recordarnoslos dia a dia porque al menos a mi me da impotencia. Por qué si todos los problemas ya se dicen y se saben por qué no se arreglan? PORQUE NO VA MAS ALLA DE ESO, se han convertido en perfectos escritores pero eso no es suficiente para ser un buen periodista. TODO Queda en palabras y las palabras se las lleva el viento. No planteen mas los problemas, busquen a los responsables y no es convertirse en policias es pedir explicaciones porque supuestamente cada representante de la asamblea nacional es elegido por el pueblo, y estos a su ves eligen el gobierno y USTEDES SON LA VOZ DEL PUEBLO. Dejen de ser de una vez y por todas una prensa oficialista y conviertanse en verdaderos periodistas buscadores de la verdad. Saludos Elizabeth