ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
En todos los casos, los vehículos de tracción animal deben circular lo más próximos al borde derecho de la vía, en el sentido por el que circulan. Foto: Maylin Guerrero Ocaña

Coches, carretones, calesas, pachangas, ara­ñas… Su denominación varía de región en re­gión, y según su configuración y estructura.

Los usos, múltiples en sí, responden a las necesidades de sus propietarios o poseedores legales. Unos clasifican como taxis, otros facilitan el traslado al campo de campesinos o trabajadores agrícolas, y hay quienes —sin ser lo uno ni lo otro— en el menor de los casos los em­plean por pura distracción. En lo que sí co­in­ci­den todos, fuera y dentro de las urbes cubanas, es en que su concurrencia ha devenido parte del paisaje y del entorno cotidiano como me­dio público o personal de transporte.

Ante esa afluencia frecuente, urge acatar —al pie de la Ley 109— las regulaciones prescritas. Y en su rigurosa implementación, le puede ir la vida a muchos. Los índices de accidentalidad en los últimos años, así lo confirman.

Del 2010 al cierre del 2014 se registraron 2 093 incidentes de esa naturaleza, en los cuales participaron vehículos tirados por animales. En ellos perdieron la vida 84 personas y otras 1 805 resultaron lesionadas.

Por años, los números fueron más alarmantes en el último calendario del quinquenio referido (2014), al ser el de mayor cantidad de accidentes y de lesionados, así como el tercero en cuanto a las muertes. Se calcula que por cada diez hechos de esta índole, se reportan más de ocho lesionados. Los datos, ofrecidos a  Granma por la Dirección Nacional de Tránsito, re­su­men el apremio por extremar medidas, tan­to por quienes conducen esos medios de transporte, los emisores de licencias para su circulación, los inspectores de Tránsito y de los usuarios, en general.

El análisis por provincias arroja que Las Tu­nas, Camagüey, Ciego de Ávila, Guan­tána­mo y Holguín son las de mayor incidencia, al comprender entre las cinco el 46,5 % del total de esos aciagos episodios.

DE LA LEY… Y EL (DES)ORDEN
De acuerdo con la legislación vigente —Ley 109, Código de Seguridad Vial— para que un vehículo de tracción animal, cualesquiera sean sus funciones, tareas o servicios, pueda circular en la vía pública, en primera instancia el conductor debe ser mayor de edad (tener cumplidos los 16 años), disposición no pocas veces violentada por los adultos responsables del vehículo, quienes dan las riendas a un niño o adolescente… para ponerlo a prueba o demostrar su aptitud y destreza para el oficio. Crasa negligencia.

Para circular por vías pavimentadas, sea cual fuese su uso, el vehículo tiene que estar provisto de ruedas de goma o tenerlas revestidas de este material. Aquellos que no cuenten con revestimiento en sus bandas metálicas, úni­camente podrán atravesar la vía pública cuando resulte indispensable para enlazar su trayecto con otro camino no pavimentado.

De igual manera, el medio de transporte en cuestión deberá presentar un mecanismo efectivo de frenado e inmovilidad total del mismo, que posibilite asegurar una de sus ruedas para evitar que el animal, o los animales de tiro, pue­dan ponerse en marcha y provocar un accidente. Otro requisito, esta vez para el animal, radica en estar dotado este de anteojeras, he­rraduras y el aditamento correspondiente para recoger las excretas. Así lo recalcó a nuestro diario la teniente coronel Teresa Albentosa Rodríguez, jefa del departamento de Edu­ca­ción Vial de la mencionada dirección.

“En todos los casos, los vehículos de tracción animal deben circular lo más próximos al borde derecho de la vía, en el sentido por el que circulan, en aquellas arterias autorizadas por la autoridad administrativa del territorio, de conjunto con el órgano de seguridad del tránsito, y cumplir con las exigencias antes comentadas”, significó Albentosa Rodríguez.

Sin embargo, aclara, se prohíbe la circulación de tales medios de transporte durante las horas comprendidas entre el anochecer y el amanecer, excepto en los casos debidamente autorizados por la Policía Nacional Re­vo­lu­cio­naria, como autoridad competente en este tema.

Todo ello, siempre y cuando los coches o carretones (en sus disímiles denominaciones) posean una luz blanca o amarilla en el extremo superior delantero de la parte izquierda, así como una luz roja en el extremo inferior trasero del lateral izquierdo, además de dos dispositivos reflectantes en cada extremo posterior, insistió la teniente coronel.

Otro cuerpo legal vigente lo constituye la Re­solución No.151 del ministro del Transporte “Nor­­­mas complementarias para la seguridad vial”, del 15 de marzo del 2011. Esta hace particular énfasis en los medios dedicados a la transportación de pasajeros y —además de exigir algunas especificaciones que, a sus efectos, son primordiales para desarrollar esa actividad—, se refiere a la salud de los animales empleados.

Sobre ese último particular, la Resolución dispone —entre otros elementos— la obligación por parte del conductor de garantizar la salud y el buen estado físico del animal, dándole un trato adecuado y portar el certificado de salud veterinaria. Asimismo, fija en ocho el máximo de personas a transportar, sin contar al conductor.

Importante resulta la exigencia de colocar en un lugar visible del vehículo el distintivo de “TAXI”, para los titulares de la consabida Li­cencia de Operación del Transporte.

Además, existen requerimientos al conductor para el ejercicio de la transportación de pa­sajeros en medios de tracción animal, como modalidad de trabajo por cuenta propia. Esas regulaciones van desde haber aprobado el cur­so de preparación en las escuelas de Edu­cación Vial y Conducción, el examen mé­dico y psicofisiológico en instituciones autorizadas por el Ministerio de Salud Pública, el examen comprobatorio de conocimientos de las habilidades aprehendidas y lo que sucedería si el conductor no vence satisfactoriamente los cursos de reevaluación teórica.

DE LETRA… Y PUÑO
Roberto León Acosta, director general del Centro Nacional de Control Pecuario, del Mi­nisterio de la Agricultura, conversó con nuestro diario sobre este tópico.

“Naturalmente las indisciplinas con animales tienen un impacto negativo en la seguridad vial. Lo primero a analizar es que el escenario que hoy tenemos en el país es muy complejo, porque el 77 % del ganado está en poder de propietarios individuales, dispersos por to­da la geografía de Cuba. Son más de 384 000 propietarios de ese tipo, mientras que el resto pertenece a las entidades cooperativas y estatales. Y esa alta dispersión nos complica el escenario.

“Otro concepto que hay que explicarles a los poseedores de ganado es que no hay ninguna justificación, de tipo productivo o material, para que se exponga al peligro una vida humana o la seguridad vial”.

¿Qué se está haciendo? “Recorridos conjuntos con los compañeros de Tránsito, en los municipios y provincias. También, el ministro de la Agricultura dictó 12 medidas vigentes que han sido compartidas con los ministerios del Interior y del Transporte, las cuales han sido catalogadas de prácticas.
“Se visitó a cada uno de los propietarios en cada municipio, se están revisando las condiciones que presenta cada cual y comprometiéndolo”, afirmó León Acosta.

Por otra parte, refirió,  el tema se ha analizado en asambleas y con los propietarios, no solamente de las CCS, sino también de las UBPC y CPA, en muchas reuniones de comisiones de vialidad a diferentes niveles, en comisiones agrarias y de control de la masa ganadera.

“La Dirección Nacional de Tránsito y la Co­misión Nacional de Seguridad Vial desarrollan un intenso programa relacionado con la divulgación de medidas, educación y cultura en la vía”, apuntó el directivo.

¿Qué falta? “Que en cada municipio se in­cremente la acción de coordinación para en­frentar estas indisciplinas. En el país no marcha bien el cumplimiento de las medidas de enfrentamiento y persisten aún debilidades, por lo que habrá que aplicarles medidas más severas a los infractores”.

Definitivamente, conciencia y percepción del riesgo son dos imperativos en el afán de evitar que los conductores de vehículos de tracción animal, y las distracciones en las que puedan incurrir, cobren vidas a su paso por la vía. De aterrizar en la práctica esas proyecciones y, en un lapso inmediato, será posible no hacerle la autopsia al problema, sino atacar de raíz las causas que lo propician.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Jorge tavel dijo:

1

21 de mayo de 2015

04:03:21


En primer lugar hoy se considera crueldad animal usar animales para tracción y segundo las vías asfaltadas no se hicieron para ellos,vivimos en el siglo xxi

Lissette dijo:

2

21 de mayo de 2015

05:54:03


Este transporte a sido muy útil en los momentos tan difíciles q se han vivido,pero es hora de poner determinadas normas.Se ven verdaderas carreras de caballos por las zonas urbanas,en contra del tránsito y para que hablar del trato a tan maravillosos y nobles animales.Los hacen trabajar sin descanso,sinbeber prácticamente agua y fustigandolos sin contemplaciones ,verdaderas muestra de salvajadas.Es hora de poner fin a esta barbarie.Saldremos ganandos todos.

yilian dijo:

3

21 de mayo de 2015

07:39:05


Cuando leí el título, sin conocer el autor, sabía que se trataba de tí, muy bueno el trabajo ramadán, lo mejor que tiene es tu sello y tu crédito. Espera, cuando salpique, la (Dis) tensión de los comentarios, será entonces su mejor momento...saludos

jolubaro dijo:

4

21 de mayo de 2015

07:42:22


"intenso programa relacionado con la divulgación de medidas, educación y cultura en la vía”????!!!! Vaya, vaya, ni UN spot he visto en la TV relacionado con este fenómeno de carretones en horas nocturnas transitando por la vía. "Recorridos conjuntos con los compañeros de Tránsito"????!!!!! Si eso fuera así, no ocurrirían tantos hechos lamentables. No se ve ni a un agente de tránsito a esas horas en la carretera ni mucho menos deteniendo y confiscando. Hay que coger esa carretera central por la noche para saber de qué estoy hablando. Que "¿Qué falta? ". Todo lo anterior, si no se hace nada y a cada rato se escuchan noticias de accidentes de esta naturaleza.

Alberto dijo:

5

21 de mayo de 2015

08:31:05


Buenos Días amigos blogueros del Granma, leyendo este artículo se me vienen muchas preguntas que de seguro a ustedes también le inquietan.....Porque ya entrado en pleno siglo XXI seguimos usando esos medios de transporte obsoletos y en desuso ya en el mundo de hoy, sería de vital importancia que nuetro gobierno vaya eliminando paulatinamente este ¨medio¨de transporte...como?? Pues liberando la venta de coches (Autos) nuevos y seminuevos a un precio razonable para él que los pueda adquirir de seguro que esta medida por sí sola eliminaría un gran número de estos artefactos anticuados de transportación masiva de la población, mejoraría 100 % el impacto paisajístico de nuestras ciudades a lo largo y ancho de nuestro archipiélago, el entorno del impacto ambiental ocasionado por estos animales en nuestras calles mejoraría considerablemente, en fin serían más beneficios que prejuicios en mi humilde opinión. Señores la tenencia de un coche no es un lujo, es una necesidad en Cuba, Rusia, Japón, México...de eso que a nadie le quepa la menor duda...En Diciembre cuando se reúna la Asamblea Nacional, es hora ya que se analice esta sensible situación del transporte...