ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Los mercados agropecuarios están entre los sitios que los lectores reportan como más deficientes en el pesaje de los productos. Foto: Ricardo López Hevia

La certeza de que el producto estaba bien pesado lo hacía sentir feliz. Marchaba a su casa como un héroe porque le había reclamado al vendedor del agro los tres cuartos de libra que olvidó “en un descuido”. Pero él lo tenía todo bien pensado. Sabía que lo que nunca podía dejar en casa eran la jaba y la pesita de 12 libras, así que no lo cogió desprevenido.

La experiencia no es ficticia. La contó a este equipo de reporteros el habanero Daniel Morales, quien alegó, incluso, comprobar el peso de los productos empaquetados y expendidos en las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD).

El pre-empaque de los productos se ha asumido como una alternativa ante la falta de instrumentos de medición, pero en no pocas ocasiones también se ha convertido en un modo de timar al cliente. Foto: Ricardo López Hevia

Sergio Castillo, sin embargo, no corrió con la misma suerte. De las 30 libras de papa que pensó haber comprado, siete quedaron en el saco del vendedor. Según cuenta, lo supo cuando ya estaba en casa, “demasiado lejos para regresar con 23 libras de vianda al hombro”.

Cada vez se hace más común el uso de pesas “particulares” para la comprobación del pesaje de los productos, aunque existen instrumentos en los mercados con ese fin. ¿Exageración o percepción de riesgo? Lo cierto es que el número de clientes de la red de tiendas de comercio interior —ya sea en una u otra moneda— y de los expendedores de productos agropecuarios, cada vez se manifiestan más incrédulos ante el resultado que da la pesa.

EL DAÑO AL CLIENTE, ¿CUÁNTO PESA?

En un recorrido por varios mercados agropecuarios del país, Granma pudo comprobar el uso frecuente de pesas digitales. El mercado Milagros, por ejemplo, ubicado en Diez de Octubre y Santa Catalina, La Habana, trabaja con este tipo de instrumentos en todas sus tarimas y en el servicio de comprobación del peso para el cliente.

Estos reporteros fueron testigos de la exactitud del pesaje al actuar como compradores en el agro. Sin embargo, llamó la atención el empleo de cajas de plástico encima de las balanzas cuyo peso no era tenido en cuenta.

En otro mercado, en la  Virgen del Camino, del municipio habanero de San Miguel del Padrón, este equipo no corrió la misma suerte. Le fue timada media libra de limones, lo cual notamos al comprobar el gramaje del producto en la pesa digital destinada a los clientes.

La pesa para la comprobación es un servicio imprescindible y demandado por la población, que no está disponible en todos los establecimientos y donde no siempre está en sitios visibles. Foto: Ricardo López Hevia

Acompañados del administrador de la entidad, Lázaro Pita Fernández, el equipo visitó al vendedor. —Pésame eso ahí, le dijo. —Cinco libras y media. —Pero se lo diste por seis, ¿qué te pasó? —Es que no me di cuenta. —Ya sabes lo que te toca, ¿no? Esta es la tercera vez que lo haces. Ahora es definitivo.

En diálogo con otros “tarimeros”, Granma conoció sobre el sistema de medidas disciplinarias instauradas en algunos establecimientos: por un “error” en el pesaje, 15 días sin trabajar; por dos, un mes; y por tres, separación definitiva de la entidad.

Pero, ¿son suficientes estas sanciones? ¿En cuántos sitios se tiene un procedimiento similar? A pesar de que en los recorridos realizados por este equipo se afirmó aplicar medidas disciplinarias a quienes no respetaran los derechos del cliente, las quejas de la población al respecto continúan en ascenso; una muestra de que junto a estas acciones habría que buscar otras alternativas para evitar al máximo que quienes entren nuevos al sistema caigan en los viejos “hábitos” de los que les antecedieron.

Por otra parte, aunque todos los mercados recorridos en la ca­pital tenían una pesa (generalmente digital) para que los clientes comprobaran el pesaje de sus productos, esto no garantizaba que reclamaran sus derechos en caso de haber sido embaucados. ¿Falta de información, visibilidad o desconfianza?

La existencia de instrumentos para la protección del comprador no es igual en el resto de la Isla. El 29 de noviembre del año pasado, Granma se hizo eco de las preocupaciones de sus lectores por el pesaje de los productos en los establecimientos del comercio minorista.

En su misiva a la Dirección, L. Pantoja comentaba: “Observo una contradicción al ver que se están vendiendo pesas electrónicas, con capacidad de entre 12 y 15 kg en MN en un precio en el entorno de los 800.00 pesos, según indagué con un funcionario de PEXAC, fabricadas en Cuba.

“Me pregunto: ¿por qué esas pesas no están disponibles para las bodegas? Quizás la producción sea limitada y no cubra la demanda del país (…). ¿Qué cuesta establecer en determinados lugares sistemas de pesaje en los que se preste el servicio, no gratuito, en el que se pueda comprobar imparcialmente cualquier peso o medida?”.

Siete meses después, en Pinar del Río, obtenemos una panorámica similar. El especialista de calidad de PEXAC, José Antonio Álvarez, indicó que en la mayor parte de los establecimientos de comercio no existe un sitio donde los clientes puedan comprobar el peso de los productos que compran.

Para el especialista, el problema va más allá de la persona que está detrás del mostrador y toca a directivos y administradores. “No están verdaderamente interesados en resolver la situación. ¿Por qué no exigen que exista una pesa electrónica, calibrada y certificada en una esquina de los mercados, para que la gente verifique lo que le despachan?”.

Pero los problemas en el pesaje de los productos no comienzan con la balanza de comprobación. Al contrario, este es el último recurso al que apelan los clientes a favor de sus derechos. Antes de llegar ahí la compra ya pudo haber “bajado de peso”.

Guillermo Martínez, director de supervisión integral en el municipio de Pinar del Río, sostuvo que en las inspecciones realizadas hasta el momento han detectado pesas sin certificar o que no son las establecidas, y tejos (ponderales) a los que les incrustan aceros de bicicleta o pedacitos de plomo para que pesen más”.

Con estos “cuidados” disminuye la vida útil de los instrumentos de medición. Foto: Ricardo López Hevia

Durante el 2013, en el municipio fueron impuestas 512 multas por irregularidades en el pesaje en unidades estatales. Aun así, el directivo señala que se trata de una medida prácticamente insignificante, en comparación con el impacto que tiene este tipo de violaciones. “Para la alteración en el pesaje, se aplica una multa de apenas cinco pesos, de acuerdo con el Decreto 155, apuntó.

¿Es este el “peso” del daño al cliente? Sin lugar a dudas se necesita actualizar las sanciones para este tipo de comportamiento, de lo contrario en lugar de ser un mecanismo para inhibir las acciones incorrectas que afectan a la población, se convierten en una manera de estimular la impunidad.

¿LA CAUSA DE LOS PROBLEMAS?

Hace algunos meses, en un contacto con especialistas de la Empresa de Fabricación y Reparación de Medios de Pesar, PEXAC, el director de metrología, José Hernández Rodríguez, nos comentó sobre el empleo en el país de dos valores distintos para una libra: el correspondiente a la libra española y a la americana.

A la primera —nos dijo— correspondían 460 gramos; mientras que a la segunda, 453. ¿Cómo es posible?, le preguntamos, ¿no están nuestras medidas equiparadas con las del Sistema Internacional de Unidades?

La “dualidad”, nos contestó, resulta del envejecimiento y variedad de modelos que poseen los instrumentos de medición de peso que se utilizan en el comercio. Unos trabajan con la libra americana y otros con la española, argumentó.

Aunque sorprendente, la explicación no es desacertada. En Cuba, al ser primero colonia de España y luego estar bajo el dominio de los Estados Unidos, se introdujeron instrumentos de medición que empleaban una u otra magnitud. Gran parte de esos equipos aún se emplean, por lo que la coexistencia de ambas “libras” es inevitable.

Según refirió a Granma el director del Instituto Nacional de Investigaciones en Metrología (INIMET), Antonio López Maidique, solo existe un equivalente para la libra: 460 gramos.

Añadió que para eliminar ambigüedades en el cálculo de kilogramos a libras —y perfeccionar otras cuestiones relacionadas con la metrología—, Cuba emitió en 1982 el Decreto Ley No. 62 “De la implantación del Sistema Internacional de Unidades (SI)”, que contempla siete unidades de medida básicas (metro, kilogramo, segundo, ampere, kelvin, mole, candela) y dos suplementarias (radián y estereorradián).

De acuerdo con esos criterios, el equivalente a un kilogramo son 1000 gramos. A pesar de ello, la conversión para vendedores y clientes continúa siendo un problema al contarse en el país con una gran cantidad de pesas mecánicas cuyo sistema de unidades de medida está expresado en libras y no en kilogramos.

Foto: Ricardo López Hevia

En los establecimientos del comercio minorista que expenden productos en moneda nacional —explicó a este diario Wilian Raynel Gómez Reyes, jefe del Grupo de Apoyo Científico-Técnico del MINCIN— se están utilizando actualmente 39 mil 586 instrumentos de pesaje, el 83 % de ellos son de tipo mecánico.

Pero la obsolescencia y variedad de modelos no es la única causa de las insatisfacciones de la población en el pesaje de los productos.

A las problemáticas anteriores deben añadirse los “errores” en estas operaciones —casi siempre a favor del vendedor—, y el hecho de que en el país solo existen tres fábricas para el ensamblaje de estos instrumentos de medición: la Empresa de Fabricación y Reparación de Medios de Pesar, PEXAC (con una cadena de talleres en todas las provincias), la Che Guevara, y la ETA de Villa Clara, según aclaró el director de Metrología de la Oficina Nacional de Normalización (ONN), Fernando Arruza.

Por otra parte, la cantidad de inspectores para la calibración de los instrumentos tampoco es suficiente. En ese sentido, las experiencias de Pinar del Río y Cienfuegos son ilustrativas.

En la primera de estas provincias, comentó a Granma el jefe del departamento de Metrología de la Oficina Territorial de Normalización, Ulises Núñez, existen registrados más de          16 500 instrumentos generales de medición, que según lo establecido deben certificarse al menos una vez al año; pero en la práctica, no siempre se cumple.

Criterio similar se obtuvo de los especialistas de la división PEXAC de la provincia, quienes alegaron que en el 2013 quedaron lugares a los que no pudieron asistir, sobre todo por dificultades con el transporte.

Ana Varela, directora de la Unidad Territorial de Nor­ma­liza­ción en Cienfuegos, aportó otros elementos concomitantes en el fenómeno: la falta de capacitación del personal que pesa, el poco mantenimiento de los instrumentos y la carencia de ponderales (macitas o patrón de contrapeso) para las medidas de cinco y diez libras. Esto último entraña que si algún consumidor pide grandes cantidades, las posibilidades de adulteración son mayores.

Varela nos comentó algunos datos sobre el año en curso: “Durante enero efectuamos verificaciones a 443 instrumentos de pesar, de ellos quedaron No Apto Inicial 374; y luego de que PEXAC (entidad encargada de ajustarlos o repararlos) los atendiese, quedaron No Apto Final 17. En febrero acometimos 318 verificaciones: No Apto Inicial fueron 300, y No Apto Final 12”.

En conferencia de prensa ofrecida semanas atrás, el director de Metrología de la ONN, Fernando Arruza, comentó que aunque la actividad metrológica en el país experimenta cierto ascenso en esferas como la biofarmacéutica, la farmacéutica y la aviación, restan muchas inconformidades por superar.

En un contacto más reciente apuntó que las principales dificultades para mejorar la actividad metrológica estriban en la falta de financiamiento, la capacitación de quienes lo administran y las débiles infraestructuras creadas en las diferentes ramas de la economía para atender las mediciones.

Agregó que en el 2013 se realizó un diagnóstico en aras de perfeccionar la política metrológica del país, cuyos principios serán presentados próximamente al gobierno para su apro­bación.

PESAS MECÁNICAS VS. DIGITALES

De acuerdo con Gómez Reyes, desde el 2012 se está trabajando en un programa de aseguramiento metrológico que prioriza la introducción de pesas digitales en el comercio minorista, por ser la medición de la magnitud masa el elemento que más incidencia negativa tiene para el consumidor.

Especial atención han merecido, dijo, las tiendas de materiales de la construcción y los mercados Ideales. A las primeras se destinaron, en el 2012, instrumentos de medición para productos de pequeño pesaje (con capacidad de hasta 30 kilogramos); y en el 2013, básculas de hasta 60 o 150 kilogramos, de acuerdo con el nivel de actividad que tuviesen los establecimientos.

También en el 2012 —refirió el especialista— se entregó a cada uno de los 310 mercados Ideales del país una pesa de 15 kilogramos y otra de 150; y a las bodegas (13 mil 209 en total), cerca de tres mil.

Según indicó, luego de un diagnóstico realizado por el MINCIN en el 2012, se determinó que el 82 % de los instrumentos de medición que se emplean en el comercio interior (mayorista y minorista) son de tipo mecánico, la mayoría con un alto nivel de obsolescencia y grado de heterogeneidad (existen 51 marcas de más de 20 países, con 47 tipos de rangos de indicación diferentes); además, el 42, 8 % de estos instrumentos no utilizan el Sistema Internacional de Unidades.

El estudio, explicó, se presentará en forma de programa al Ministerio de Economía y Planificación, con medidas estratégicas para el aseguramiento de la actividad metrológica.

UN PESAJE  “CRIOLLO”

Con la ampliación del trabajo por cuenta propia han proli­ferado un grupo de actividades en las que también se utilizan instrumentos de pesaje. José Antonio Álvarez, especialista de calidad de la división PEXAC en Pinar, explica que por más contradictorio que parezca, “no podemos brindarles ese servicio a los particulares.

Ante esa realidad, reconoce que no hay manera de verificar que el pesaje en las miles de tarimas o carretillas que hoy se encuentran a lo largo de la provincia sea correcto.

Wilfredo Mauri, quien se dedica a la venta de productos agropecuarios en una de las llamadas carretillas en la ciudad de Pinar del Río, reconoce que la pesa que utiliza para esa labor nunca ha sido certificada por entidad alguna. Y Lázaro Arencibia, quien se dedica a la misma actividad, expresó: “Esta pesa que utilizo se la compré a una persona que la tenía en su casa”.

Pero, ¿puede asegurar la verificación de los instrumentos que emplean los vendedores ambulantes para el pesaje, su exactitud? ¿Qué garantías tiene el cliente de que con el movimiento de la carretilla no se haya desnivelado la balanza? ¿Dónde puede adquirir un trabajador por cuenta propia instrumentos de medición? Para muchos, la respuesta son las llamadas “pesas criollas”.

En la provincia de Guantánamo —por ejemplo—, la metróloga de la División PEXAC, Noralis Pérez, y el especialista principal de Metrología en la Unidad Territorial de Normalización, Jorge Luis Naún Simón, comentaron tener conocimiento de que tales equipos han sido construidos, esencialmente, por un productor individual en la comunidad de Vilorio, municipio de Niceto Pérez.

Explicaron que se trata, en específico, de las llamadas balanzas mecánicas de hasta 10 kilogramos y de las balanzas colgantes de hasta 100 kilogramos, las cuales son ilegales al no cumplir los requisitos técnico-metrológicos, como el tipo de material con que se fabrican (aluminio y plomo, fundamentalmente) y los exámenes de aptitud: fidelidad y sensibilidad, entre otros.

Al no vencer tales parámetros, esos medios dan errores de medición los cuales generan, habitualmente, engaño al consumidor, con perjuicio económico para este.

Coincidieron en señalar que la aprobación del carácter legal de los instrumentos de medición (incluye pesaje) solo lo certifica la Oficina Territorial de Normalización, y los fabricados artesanalmente por productores privados no cuentan con esa certificación, por lo que no son legales.

Pável Pun, mecánico calibrador en la División PEXAC de Guantánamo, dijo haber corroborado el empleo en Baracoa de balanzas ilegales construidas en el municipio holguinero de Moa, y argumentó que otro caso de ilegalidad se presenta con la conversión de kilogramos a libras en los machetes (brazos) de las balanzas.

Hasta el momento, tanto los especialistas de la División PEXAC como de Metrología en la Unidad Territorial de Normalización, se han limitado a detectar las mencionadas ilegalidades y alertar a los poseedores de las balanzas de que no deben emplearlas en la comercialización, indicación que no todos han cumplido. De ahí que un paso inmediato pudiera ser el decomiso de los equipos por los órganos supervisores.

En fecha tan temprana como el 21 de octubre del 2011, el lector F. Luego Domínguez preguntaba “¿por qué no se pueden certificar las romanas ‘criollas’?”.

Estas —decía— “no son más que pesas realizadas con piezas fundidas, y cuyo objetivo, que es pesar, lo cumplen con la calidad requerida, sin embargo, se llevan a certificar para darle veracidad legal y estas no pueden ser certificadas por ser criollas.

“En dos ocasiones se ha multado a mi vecino por no tener la romana certificada, y pregunto, ¿dónde se comercializan romanas certificadas o de las originales?, ¿por qué no se puede certificar una herramienta artesanal que cumple con los requisitos?”.

De acuerdo con el director de Metrología de la ONN, Fer­nando Arruza, los modelos de pesas que se usan en el comercio deben cumplir requisitos de aprobación, evaluación, entre otros, regulados en las normas cubanas. Las pesas hechas en casa, dijo, nunca se han presentado a ensayo para aprobarse.

Por su parte, el jefe del Grupo de Apoyo Científico del MINCIN, Gómez Reyes, indicó que la venta de pesas se realiza en los Mercados Artesanales Industriales (MAI), destinadas al Pro­grama Campesino.

Añadió que estas balanzas son de hasta 15 kilogramos y su precio ronda los 1600 pesos. Sin embargo, según nos comentó, la oferta este año no superará las mil unidades.

LO QUE TENEMOS, LO QUE NECESITAMOS

Gran parte de las cartas enviadas a este diario sobre el pesaje de los productos en la red comercial, así como opiniones recabadas por los reporteros, denuncian cómo los vendedores manipulan los instrumentos de medición.

Esas personas, literalmente, pueden inclinar la balanza a su favor. Pero, ¿no es válido preguntarse qué permite que se mantenga inclinada?

Si bien es cierto que el mejoramiento de la actividad metrológica en el país requiere —entre otros aspectos— de mayor rigor, preparación del personal que manipula los instrumentos de medición, y claro, de una honorable voluntad de servir por parte de quienes declaran el peso final de los productos; también lo es que esta ciencia requiere de un presupuesto más ajustado a sus necesidades.

Ello no desconoce que la sustitución de equipos obsoletos y que no responden al Sistema Internacional de Unidades será un proceso gradual; sin embargo, debe pensarse en cuánto pierden la economía y el pueblo con cada medición desacertada, ya sea a pequeña o gran escala.

Cerrar las puertas por las cuales se cuelan a diario las violaciones en el pesaje implica además una labor más eficiente de control por parte de las administraciones de los lugares donde se expenden los productos, y medidas más severas que verdaderamente puedan significar un cambio en las actitudes. Es decisiva, además, la posición de los vendedores, técnicos, inspectores… de todo el personal relacionado con el uso de los instrumentos, pues ni el más exacto de estos podría controlar, o evitar, su manipulación (adulteración) por el ser humano. El instrumento es eso, una herramienta del hombre hecha para su beneficio… no para su lucro.

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villar dijo:

61

1 de julio de 2014

14:37:39


Más que el trabajo de los periodistas de Granma, pienso que los comentarios de la gente de a pie merecen la atención de las autoridades. Ya va siendo hora que se tomen medidas de verdad para revertir una situación que es insostenible porque lo cierto es que el pueblo está siendo expoliado hasta lo insoportable por el cuentapropismo salvaje, tanto en el agro, como en el transporte, como en las cafeterías y quienes estamos pagando el boato de estos protocapitalistas somos los trabajadores. ¿Para qué se ha entregado 1.5 millones de hectáreas en usufructo? cada vez hay menos productos, de menor calidad y se venden más caros. ¿Esto es socialismo? invito a reflexionar, hay valores como la solidaridad y la respondabilidad que debemos enarbolar en tiempos como estos.

montalvo dijo:

62

1 de julio de 2014

15:04:28


Es vergonzoso todo lo que cuentan en sus comentarios,pero la mayor verguenza la deben de tener las autoridades competentes que no hacen nada y estoy por creer que les hace gracia todo esto.

Rigo Perera dijo:

63

2 de julio de 2014

02:15:36


Espero cumplir con las reglas de uso. Cuando el bodeguero o dependiente tenga suplidas sus necesidades basicas no tendra motivo alguno para "robar" dos onzas en un producto a su cliente.

Rosa dijo:

64

2 de julio de 2014

07:52:15


El trabajo de los periodista está muy bueno pero solamente quisiera plantear que ya sabemos lo que CUBA DICE y cuando vamos a ver LAS MEDIDAS ADOPTADAS AL REPECTO.

Amaury Fernández dijo:

65

2 de julio de 2014

11:24:14


Muy bueno el articulo, felicidades para los periodistas sigan reflejando las realidades, el tema del robo en las pesas casi siempre lo reflejan en los mercados agropecuarios, pero ojo que alli solo no hay pesas en las bodegas tambien hay,y me pregunto ?donde compruebo yo un pesaje en las mismas?, porque al contrario de los mercados agropecuarios (donde existe casi siempre una pesa de comprobacion) en las bodegas no las hay, es solo una alerta, porque si en los mercados hay estafadores en las bodegas tambien los hay, pero con la diferencia que no tienen la presion de tener una contrapartida. gracias

jorge dijo:

66

2 de julio de 2014

12:11:11


Existen las herramientas para sancionar las ilegalidades ?,donde estan?,Quien le pone multa a la pesa?"si ella roba,ella paga."

yuneyci Martines dijo:

67

2 de julio de 2014

12:59:03


Pienso que se debe llevar a cabo una accion definitiva en el pais ,para llevar a cabo un cambio en lo que refiere a los instrumentos de pesar conociendo sus años de explotacion la mayoria de ellos datan del capitalismo ,entonces que mas se le puede pedir

Yuneyci Martinez dijo:

68

2 de julio de 2014

13:42:48


Diganme donde me puedo quejar y tener la certeza de que se van a tomar medidas ? Entonces por mas que nos desgastemos todo va a hacer en vano ,ayer casualmente vi el caso de la tienda Carlos III y que bueno , perfecto . Ahora Se va a garantizar que eso no vuelva a suceder ? Que tiempo llevaban esos dependientes haciendo eso ? Realmente no hay garantia de nada .Pero si se necesita cambiar la mentalidad de los cubanos no todo es dinero , y mucho menos robado a otro trabajador piensen y despues me dicen

aom, dijo:

69

2 de julio de 2014

15:30:56


Michael ¿Los impectores? tu no conoces su función, ellos ponen dos o tres multas a algunas personas que le caen mal y los demás ni los ven sino como resuelven su situación alimenticia. ellos hasta se confavulan para preparar las pesas que contribuyen al robo.

robespierre dijo:

70

3 de julio de 2014

09:51:08


Sobre lo que La Pesa se llevo(en el bolsillo del dueno cayo)Muy interesanter articulo de 5 periodistas pero sumamente extenso y que para hacerlo mas potable podria resumirse diciendo"SI LOS TRABAJADORES ESTATALES LE ROBAN AL ESTADO QUE NO HARAN LOS PARTICULARES CON EL CONSUMIDOR"EL ASUNTO NO SE TRATA DE SISTEMAS DE PESAJE MECANICOS O DIGITALES,SISTEMA METRICO DECIMAL O INGLES,EL PROBLEMA ES DE OTRA INDOLE Y USTEDES LO SABEN

Miguel MM dijo:

71

3 de julio de 2014

10:28:11


Muy buen artículo, gracias a los periodistas que lo hicieron. Es muy serio este asunto compañeros, la verdad huele mal y debería avergonzarnos a los cubanos. Las pesas son viejas muchas de ellas, artesanales, no certificadas y debe hacerse algo al respecto desde luego, pero la culpa principal no está en las pesas, sino en el uso que se hace de ellas y sinceramente estoy seguro de que hasta con las más modernas como las que usan en las TRD y otras tiendas en CUC se puede robar también y de hecho nos roban. Lo más nocivo y desde mi punto de vista peligroso para nuestra sociedad es la mentalidad que reflejan tener quienes están detrás de los mostradores. No me atrevería a indicar la solución, aunque si puedo decir que es compleja e incluye muchas entidades y hasta a los propios consumidores que debemos ser más exigentes y reclamar nuestros derechos, incluye resolver el problema de las pesas, aplicar medidas severas a los que corresponda,... etc. Pero aun todo esto pudiera no ser suficiente. Se precisa que cada uno entienda que los beneficios personales solo pueden provenir del trabajo honrado y por desgracia llevamos muchos años haciendo cosas que conspiran contra esto. Permitimos que unos ganen en divisa puede ser 10 veces más que otros que hacen lo mismo y hasta más pero tienen su salario en MN, le damos ventajas salariales y de otro tipo a ciertos sectores en detrimento de otros causando posiblemente desproporciones en la economía y la aspiración en los jovenes a obtener demasiado en poco tiempo, no logramos crear un clima de confianza y estabilidad en los que trabajan por cuenta propia que los estimule a trabajar como en todo el mundo por un nivel de ganancia razonable, por el contrario todos quieren ganar el máximo posible el mismo primer día pues temen algún cambio de política que les haga perder la inversión ya realizada ... Seguro que faltan montones de aristas del problema y desde luego un análisis mucho más profundo, aquí solo quiero llamar la atención hacia algo que creo que apunta a una pérdida grande de valores del que este asunto del robo en la pesa es sólo un aspecto.

milano dijo:

72

3 de julio de 2014

11:20:32


Es insoportable, es denigrante, es vergonsoso, es humillante, es desesperante que te roben a cara limpia donde quiera que intentes comprar algo, que te quiten el insuficiente dinero que te pagan y que gananas con sacrificio. Que frustrante es concurrir a un mercado sabiendo que seras la proxima victima, pero la frustacion se multiplica sabiendo que estas desprotegido, por que no existe los mecanismo eficases para protejerte porque el ministerio X , el diputado X, o el fulano X le intereza poco que el comercio cubano se convierta en un antro de ladrones, porque eso sera si no se actua con energia y rapides. Los de a pie no podemos permitir mas maltrato, el pais tiene que poner coto a esta situacion, porque no actuar con energias sera permitirlo y eso sera lamentable.

Rafael dijo:

73

3 de julio de 2014

11:41:55


Tremendo trabajo periodistico, felicitaciones a estos compañeros, pero: ¿Quien tiene que accionar con estos robos descarados a la poblacion? ¿Existe o no por el estado alguna dependencia que inspeccione y envie a juicio a los que tan descaradamente esten robando al puieblo?. Quisiera ver en un trabajo periodistico cuantas y cuales personas han sido sancionadas y que sancion se ha impuesto. Ya sabemos que nos roban, creo que no hace falta mas trabajo de este tipo, lo que hace falta es una seccion donde se muestre las medidas cautelares o de multas impuestas y veran que la cosa comienza a disminuir.

Gorgas dijo:

74

3 de julio de 2014

11:52:06


Excelente articulo, opino igual que M. Ascanio, lamentable y encomiable que sean los periodistas los que publiquen sus pesquisas, y no los resultados del trabajo de las instituciones responsables con acciones constantes y ejemplarizantes. Yo ya me hice de una digital de bolsillo y a veces puedo llevarla, ya me han robado tanto, tanto que pocas veces confio, sobre todo en los productos alimenticios caros, como carnicos, en los cuales nunca dan ni un gramo de mas, siempre por cada libra puedes asumir minimo 1/4 . Me indigna ver cuanta gente indefensa como nuestras madres y abuelitos son objeto del abuso de los rascacueros dia a dia. Yo he hablado hasta con sadministradores, Ej. Agro 250 y 35B, San Agustin, bastante bien surtido ahora, precios dentro de la media, pero con una cola que no baja de 15 personas al sol, solo porque ponen una sola dependienta con pesa de palangana del siglo 19, y tiene una calculadora mental mas rapida que CASIO, puedes tirar en la pesa 5 productos y te dice el precio en 1 segundos, y la suma en total en 2 seg. El Adm. y ellas no quieren que haya mas pesas! Por que?? Por que se perdio el vale manual que dejaba constancia de lo que te despacharon y cobraron, es una via sencilla y accesible para comenzar un minimo de control. No exagero, no miento! Esos personajes se van a su casa a diario con cientos de pesos obtenidos de la estafa!

aribet dijo:

75

3 de julio de 2014

12:02:36


Muchos de los inspectores son abusivos, a las personas de bajo recursos se la aplican y a los que pueden pagarle con algo le pasan la mano, son unos corruptos todos, sabemos que todos tenemos necesidades y que tenemos que alimentar nuestras familias pero no a costa de perjudicar a los infelices, cumplan con su trabajo bien y las medidas que se tomen que sean parejas para todos o que dejen de ejercer como inspectores estatales así para que queremos personas en esa profesión si en definitiva cuando vas a comprar algo a un mercado, una tienda, un ideal te roban y todo se queda así una mano lava la otra ese es el concepto que siempre se a escuchado en la calle.

El Mesias dijo:

76

3 de julio de 2014

12:25:04


No deseamos mas trabajos periodisticos si a ello no va aparejado las medidas mas radicales y ejemplarizantes. Basta ya de robo y descaro con el tabajaodr, el jubilado y el mas humilde de los cubanos queremos se publiquen los resultados del trabajo de las instituciones responsables con acciones constantes y ejemplarizantes. Eso pedimos a gritooooo.

FASV dijo:

77

3 de julio de 2014

13:46:03


PARA ALEX: POR FAVOR, APRENDE CASTELLANO ANTES DE ESCRIBIR....QUE HORROR DE ORTOGRAFIA!!

gomez reyes dijo:

78

3 de julio de 2014

16:31:22


estuve en el inimet y se aclararon todas mis dudas .luego les cuentos

CARLOS dijo:

79

5 de julio de 2014

11:10:25


A quien le echamos la culpa de todas estas infracciones, al estado?, al bloqueo? al imperio? o a unos malechores, ladrones y estafadores que sirven al pueblo al que pertencen y tienen los mismo privilegios de una educción y una salud graturitas y al que el estado trata de hacer su vida mas placentera. Miren ya es hora de hacer mas y hablar menos, como dijo el maestro¨la mejor forma de decir es hacer¨pero me pregunto hasta donde se puede aplicar este pensamiento, cuando lo mismos directivos que tiene que ver con todas estas cosas se pasan de reuniones en reuniones planteando lo mismo, tomando acuerdo que despues se quedan en el aire y los problemas siguen. Me pregunto aquien le conviene que existan todas este abuso, porque el estado lo sigue permitiendo, porque no se acaba de tomar las medidas de justicias a todo lo que afecte a las personas que dia a dia va para su trabajo y se tiene que fajar con un guagua. Y me sigo preguntando porque no se estableces medidas severas a administradores y dirigentes que tengan que ver con esto y digo muy bien severas, porque mientras que estos jefes esten en su puesto de trabajo dando sanciones de separación, lo problemas seguiran, como decia mi abuelo, las malas hiervas se arrancan de raiz. hasta cuando y hasta donde se permitira por el estado que estas cosas sucendan y que nadie diga que ¨no lo sabia¨en este pais todo se sabe. Es vergonzoso que un administrativo no sepa lo que esta pasando en su area de responsabilidad. Tenemos que hacer que una quejas de un ciudadano no solo se quede en una oficina que a veces ni está abierta o el que trabaja allí, es amigo del dependiente del mercado, hay que hacer leyes que defiendan los derechos del pueblo trabajador y que el responsable sea demandado y que le pague a la victima una idegnización grande, porque este es el punto principal el dinero, nos hace falta a todos, pero cuando ellos vean que tienen que pagar por su estafa grandes sumas veran que no lo hace mas. Disculpen los que tratan de no hacer trampa, no lo pongo en este banco de acusdo. Pongamos las manos para un futuro mejor, no para destruirnos sin que el enemigo nos ataque. gracias

Santiago dijo:

80

5 de julio de 2014

12:05:58


Y la policia que hace, ¡es que ya no actua en los casos de robo? Cuando empiecen a meter presos a los ladrones, ensegida entran en caja.