ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
BioCubaFarma logró, en 2025, 14 nuevos registros sanitarios internacionales. Foto: José Manuel Correa

La rápida transformación del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación (SCTI), enfocada en favorecer su creciente protagonismo en la búsqueda de soluciones a los complejos problemas de la economía y la sociedad, distinguieron el quehacer del sector en 2025. 

En entrevista con Granma, el doctor Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), destacó la implementación de nuevos instrumentos organizativos creados por la política científica y de gobierno, que acentúa las necesarias interconexiones destinadas a lograr el objetivo enunciado, así como la actualización y completamiento de la base normativa y jurídica del SCTI y la aprobación de la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación.

«Una de las particularidades para destacar fue el crecimiento y la diversificación de las entidades de ciencia, tecnología e innovación, al totalizar 282 las registradas hasta el presente, a las cuales se suman 50 universidades.

«La relación incluye 17 empresas de alta tecnología pertenecientes a las áreas de la biotecnología, las tecnologías de la información y las comunicaciones, y la defensa, cuatro parques científicos y tecnológicos, diez empresas de interfase y una Fundación de Ciencia e Innovación».

Según precisó el titular del Citma, en las empresas de alta tecnología el 28,8 % de las ventas netas, se generaron a partir de las exportaciones de bienes o servicios de alto valor agregado, e ingresos por intangibles.

«Por cada peso de importación, se exportaron 2,50 pesos y el 14,8 % de los recursos financieros, estuvieron dedicados a la investigación, desarrollo, innovación.

«Sobresale la obtención de cuatro nuevos registros de propiedad intelectual y la introducción de 13 productos innovadores de bienes y servicios, junto a mejoras tecnológicas que disminuyen costos y aumentan la productividad y los estándares de calidad.

«Visto de manera general, en estas entidades dinamizadoras de la innovación se ejecutaron 113 proyectos de investigación desarrollo, de ellos 16 en el exterior. También fueron obtenidos siete productos y 12 servicios científicos tecnológicos con alto valor agregado».

Igualmente, se trabaja en la identificación y gestión de las mipymes estatales de base tecnológica con capacidades para la exportación, indicó el doctor Armando Rodríguez.

«En todo el país terminamos el año con una cartera de 5 978 proyectos de ciencia, tecnología e innovación, distribuidos en 503 asociados a 17 programas nacionales, 1 173 a programas sectoriales y 3 937 no vinculados a programas.

«De la cifra enunciada, 4 390 son de investigación desarrollo (73,4 %) y 1 588 de innovación, es decir el 26,6 %. Resulta inaplazable incrementar la proporción de proyectos innovadores en los dos últimos acápites, pues son los que más contribuyen de manera directa a la solución de problemas de la realidad nacional.

Como enfatizó el ministro del Citma, en 2025 creció la cooperación con varias naciones en temáticas relacionadas con la producción de alimentos, la transición energética, la nanociencia y las nanotecnologías, la transformación digital, el cambio climático, economía circular, las ciencias médicas y la biotecnología.

«Aparecen en la relación con China, Rusia, Belarús y Vietnam. Con China en particular, se lanzó la iii Convocatoria Conjunta para la realización de nuevos proyectos de ciencia, tecnología e innovación, que, además de marcar el comienzo de una nueva etapa de cooperación intergubernamental, fortaleció los vínculos entre las universidades, centros de investigación y empresas de ambos países. Ya hemos recibido decenas de propuestas.

«No puedo pasar por alto la realización, en enero pasado, de la Feria Nacional de Innovación, que reunió en La Habana a más de 2 200 participantes de todo el país que expusieron más de 600 innovaciones. Se suscribieron unos 80 acuerdos de colaboración, cartas de intención y convenios, enfocados en favorecer el encadenamiento productivo de diferentes actores para acelerar la aplicación, generalización y comercialización de los resultados, con énfasis en el desarrollo territorial y local.

Sobre el tema de patentes, Rodríguez Batista detalló que fueron concedidas 16, mientras hubo otras nueve solicitudes presentadas, cuatro de ellas por instituciones del Grupo Empresarial BioCubaFarma, entidad que logró 14 nuevos registros sanitarios internacionales.

De acuerdo con los análisis hechos en las bases de datos SciELO, Web of Science, Scopus y OpenAlex, en el primer semestre de 2025 hubo una tendencia a la disminución en la publicación de artículos científicos, con respecto al año precedente.

«Solo en Scopus se experimentó un crecimiento de un 12,2 %, que responde al aumento de las revistas cubanas indexadas en esa plataforma, cuya cantidad con esa condición asciende a 28.

«El aporte del conocimiento a las ventas netas totales del país al cierre del año 2024 y el primer semestre del 2025, representó el 35 %. En cuanto a las exportaciones de bienes y servicios, alcanzó el 55 %. Las principales contribuciones fueron aportadas por los servicios de salud humana, educación, propiedad industrial, servicios científicos técnicos, software, telecomunicaciones y biotecnología, fundamentalmente.

Para el ministro del Citma, la ciencia cubana enfrenta hoy un grupo de desafíos que obstaculizan su capacidad de tributar más al desarrollo del país y dar respuestas eficientes y sostenibles a las urgencias existentes en las distintas esferas de la vida nacional.

«A pesar de los pasos emprendidos en la reorganización del SCTI y las nuevas instancias creadas, todavía la conexión de la ciencia con la economía es insuficiente, lo que limita el necesario tránsito hacia una economía del conocimiento.

«Existe en no pocas entidades un deterioro de la infraestructura material y el equipamiento tecnológico, además de la carencia de insumos básicos.

«Se une a lo expresado, el escaso financiamiento en divisas y la aún baja contribución del financiamiento empresarial, a la vez que persiste poca comprensión del rol de la tecnología en la solución de los problemas del país y la inadecuada integración de las ciencias sociales y humanidades, con las ciencias naturales.

«Otros aspectos por mejorar son el aumento del uso del conocimiento científico y de los expertos en la toma de decisiones, la adecuada preparación de cuadros y funcionarios encargados de la gestión y dirección de las actividades de CTI y el impulso, por medio de incentivos, a la internacionalización de la ciencia cubana».

En el caso particular de la remuneración por la introducción y comercialización de los resultados de los proyectos, significó, sus autores y las entidades a las que pertenecen pueden distribuirse, por concepto de regalías, hasta el 30 % de los beneficios económicos anuales.

«Sin embargo, aún no se aplica en todos los casos en que procede. Ello requiere disponer de un registro de los resultados y de sus autores, crear capacidades para su negociación y transferencia, y perfeccionar los mecanismos de contratación con los usuarios, así como contar con la documentación de los beneficios económicos obtenidos».

Para el 2026 urge avanzar en la evaluación del impacto de la ciencia, la tecnología y la innovación en la economía cubana, y de forma particular, en el Producto Interno Bruto. La preparación colectiva de la Ley general de CTI nos permitió aquilatar los desafíos y oportunidades de hacer ciencia e innovación en la Cuba de hoy. El reto es construir de conjunto, la sociedad socialista del conocimiento a la que aspiramos, enfatizó el doctor Rodríguez Batista.

El Ministro del Citma reconoció el esfuerzo desplegado por la comunidad científica cubana, sus profesores y trabajadores en general en medio de un escenario tan adverso, y los felicitó por el nuevo año.

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