ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Respecto a la carta publicada el pasado 4 de julio, enviada a esta sección por Jesús Ca­brera Acosta, a quien no solo reconocemos por alertarnos de esta situación que daña nuestros valores culturales y el esfuerzo que nuestros artistas hacen para el sano disfrute de la población, sino también por su indispensable entrega a los valores de la sociedad, que le va­lió el Premio Nacional de Televisión, queremos patentizar lo siguiente.

Primero, compartimos con el maestro Ca­brera Acosta, el repudio a la reventa de las en­tradas para los espectáculos, no solo en el teatro Mella, sino en cualquier otro sitio. Se­gun­do, nos entrevistamos con él para esclarecer los hechos que narra en su misiva y que le ocurrieron el pasado día 3, cuando trataba de comprar las entradas para una función del Ballet de Litz Alfonso.

Tercero, que al presentarles los trabajadores que esa tarde laboraban en el teatro y no reconocerlos, Cabrera Alfonso nos comunicó que su objetivo no es que se sancione a nadie, sino que la dirección de la institución tome las medidas correspondientes para que no ocurran situaciones de este tipo.

Cuarto, en tal sentido y de acuerdo con Cabrera Acosta, hacemos saber a todo nuestro pueblo que cualquier acto de reventa que identifique a la hora de intentar la compra de la boleta para cualquier función en nuestro teatro, puede dirigirse en ese mismo instante a cualquier miembro del consejo de dirección de la institución (siempre hay uno de guardia) y plantear su queja para actuar de inmediato.

Quinto, es bueno aprovechar esta oportunidad para comunicarles que el teatro Mella tiene establecido limitación de ventas para eventos de gran demanda, la cual fija cuatro entradas por persona.

Sexto, los trabajadores del teatro Mella, ve­larán y reforzarán sus medidas hasta que cierre la taquilla, para que hechos tan repugnantes co­mo el que cuenta Jesús Cabrera Acosta, no ocurran. En nombre de la dirección y de los tra­bajadores del teatro agradecemos a Ca­bre­ra Acosta por llamarnos la atención ante tan desagradable situación y reafirmamos nuestro compromiso con el llamado que nos hizo a reforzar las medidas para evitarlas.

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Alfonso Teijelo dijo:

6

25 de julio de 2014

03:44:56


A ver: Por ocurrencias como esa de someter a un intento de careo al reclamante con los empleados, es que mucha gente renuncia a denunciar lo mal hecho. Jesús Cabrera (ni nadie) tiene porqué carearse con ningún "presunto implicado". ¿Es que los directivos no razonan que exponen al cliente a posibles represalias por parte de los delincuentes?

Dagoberto Alvarez Márquez dijo:

7

31 de julio de 2014

11:59:16


Leyendo hoy esta respuesta, me recordó algo parecido que me sucedió el pasado domingo 13 de Julio en el Coopelia de La Habana. Llegamos un grupo de jóvenes y marcamos en la extensa cola para La Torre, y para nuestra sorpresa, a cada rato llegaba un compañero diferente (pienso que no era trabajador de la entidad) ofreciéndonos que si le pagamos $ 40 MN nos pasaba a todos sin hacer la cola, de lo cual no accedimos; pero sin embargo, otras personas que habían marcado detrás de nosotros si accedieron a la propuesta, protestamos pero nos hicieron el caso del perro. Al final nos tuvimos que ir sin comer helado porque comenzó a tronar y tuvimos miedo de que fuera a llover. Yo me pregunto: ¿cómo es que esos compañeros podían colar a personas sin que las primeras que estaban en la cola se dieran cuenta? Si las personas siguen accediendo a ofertas como esas ¿A dónde vamos a parar?

Chairman dijo:

8

31 de julio de 2014

13:40:35


Aquí está claro que la persona protesta, pero no está dispuesta a acusar para que el o los culpables lleven su merecido. Así no se acbaan los problemas porque hay dar escarmientos. Raúl dijo que hay que buscarse problema. todos protestamos, pero nadie acusa a nadie por miedo a represalias o por un concepto de hombría un poco distorcionado.