Refiero lo sucedido el martes 3 de junio, en una cola para la compra de las entradas para los días: viernes 6, sábado 7 y domingo 8, en el teatro Mella, en calle Línea, esquina a B, en el que Litz Alfonso presentaría su famoso ballet.
El día 3 llegamos al referido lugar, mi esposa y yo. Había una cola de más de 100 metros, solicitamos el último y yo me dirigí hacia la ventanilla. Solo había un custodio que en mala forma trataba de poner orden. Rápidamente me di cuenta de que la mayoría de las personas habían marcado hacía dos días, cosa esta que un trabajador no puede hacer por motivos obvios.
Finalmente arrancó la venta y vi con mis ojos que el custodio y el taquillero estaban de acuerdo con lo que después sucedió. Los primeros en comprar se llevaban al descaro más de 6 ticket y acto seguido y allí mismo lo revendía a 3 CUC. Llegó un auto, se bajó una señora y fue a la taquilla, con la anuencia del famoso custodio y salió con más de 8 entradas, a pesar de las protestas de la cola. Transcurrieron las horas en este desorden, lo cual nos obligó a nosotros, las personas adultas mayores, a retirarnos sin la esperanza de ver al Ballet de nuestra Litz Alfonso.



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Chino G dijo:
1
4 de julio de 2014
08:09:15
patricia gerkowski dijo:
2
4 de julio de 2014
08:58:30
may dijo:
3
4 de julio de 2014
09:36:59
Rafael dijo:
4
4 de julio de 2014
11:10:20
jpuentes dijo:
5
4 de julio de 2014
14:08:43
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