de olimpia a tokio
Barcelona no fue una profecía
Al recibir a los atletas, en el más elevado espíritu olímpico, ante los siguientes Juegos en 1996, Fidel dijo: «Nuestro espíritu es cooperar con el éxito de las olimpiadas de Atlanta, considero que es nuestro deber moral y nuestro deber deportivo»









