ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Erislandy Álvarez estuvo cerca de propinarle un conteo de protección a su rival en el segundo asalto. Foto: Ricardo López Hevia

París. –Fue el boxeo, cuál si no; fue Erislandy Álvarez y todo Cienfuegos. Cuba tiene ya su primera medalla en París-2024, tras la mejor demostración del pugilismo de la Mayor de las Antillas en lo que va de Juegos Olímpicos.

Un colega de Radio Francia se nos adelantó y le preguntó al cienfueguero qué significaba la bandera que llevaba en su camiseta. La tocó, la miró, y le dijo: «una bella isla en medio del mar, de gente muy bonita, a la que he venido a defender. Es lo más grande para un cubano».

Desde el primer asalto, Álvarez salió impetuoso y certero, para no dejar dudas en los jueces. Atacó con sus rectos de izquierda y derecha, y contragolpeó con precisión. Pero, aun así, el oficial irlandés, al parecer, estaba viendo otra pelea, pues lo vio perder, a diferencia de sus otros cuatro colegas.

«Para nada me afectó. En la esquina me indicaron que combinara con los golpes de fuerza y de velocidad, sin dejar de tirar. Fue lo que hice en el segundo, y ya no hubo más problemas en las tarjetas de los árbitros», expresó.

El tercero fue una copia fiel del segundo, con el cubano todavía más crecido, y la decisión unánime de los imparciales lo premió.

–¿Por qué te dicen vikingo?

–Me gustan mucho las películas que tratan sobre ellos, las busco cuando tengo tiempo libre.

–Cuando los cubanos comenzaron a llamarte así, la grada se unió en una sola voz. ¿Te gusta ese sobrenombre?

–Claro que me gusta, lo tomo como el grito o la voz del guerrero.

–Hiciste una pelea de boxeo total frente al tailandés Bunjong Sinsiri. ¿Sientes que ha sido la mejor?

–No, todavía debo boxear por encima de esta noche, hay que poner al vikingo con todas sus armas. Además, he batallado mucho desde las distintas fases clasificatorias como para conformarme con este combate. Si queremos la medalla de oro, hay que exigirse más.

Ya con la de bronce en su poder, esta es la presea 79 de la escuela cubana de boxeo en la historia de los Juegos Olímpicos.

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Mikel dijo:

1

2 de agosto de 2024

03:19:09


Me enorgullece ver a nuestros compatriotas representando a nuestra Patria en la máxima cita mundial. La emigración es un fenómeno histórico, no exclusivo de Cuba y ni siquiera del sur global. Otra cosa es la deserción y la traición a la bandera que se representa, por dinero, jugando con el nombre de otro país. Creo en la legítima búsqueda de una mejor vida, como eterna aspiración de los seres humanos, pero ello no puede anteponerse a la dignidad, la ética y la fidelidad. Cuba debe establecer mecanismos para protegerse del robo de cerebros, músculos y talentos. No es normal que un país pequeño invierta sus limitados recursos en formar médicos y deportistas, de manera gratuita, para que luego sean comprados por potencias como EE. UU. o España. El robo de personal cualificado también es un fenómeno que afecta las naciones más pobres, las cuales tienen derecho a defenderse contra ello. Una medalla de un cubano que juega para su país natal siempre será más auténtica que la de alguien que se ha vendido, jugando con otra bandera.