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Mesa redonda
informativa sobre las comprometedoras revelaciones .... (VII parte)
Otra publicación dice: "Polémica
sobre atentado vuelve vulnerable a Bush", y más menos todos los medios en América
Latina sostienen los mismos argumentos.
Hay algo que antes de finalizar yo quería
alertar a mis colegas, sé que van a comentar sobre eso, porque en estos instantes, ¿qué
está hablando la prensa norteamericana, qué está diciendo?
Por ejemplo, hoy está saliendo, en estos
instantes, en la CNN en español, en su página digital: "The New York Times
dice que más mensajes de Al Qaeda sugieren otro ataque." Y, al mismo tiempo,
también aparece la figura de Cheney hablando sobre este tema de próximos ataques y se
vuelve a retomar la figura de Bin Laden en relación con posibles ataques en este momento
a Estados Unidos; pero sobre ese tema quiero que sean los panelistas los que hablen,
Randy, porque tiene mucho que ver con todos los entretelones que tiene este suceso.
Hasta aquí estos comentarios de lo que
está pasando ahora en la prensa y cómo se ha evidenciado este hecho.
Randy Alonso.- Gracias, Aixa por
ponernos al tanto de cómo está siguiendo la prensa norteamericana en especial, y
también la latinoamericana, este importante tema sobre el que tanto debate hay en Estados
Unidos. Dimas me decía que había otro elemento interesante sobre las aerolíneas.
Eduardo Dimas.- Es que las
aerolíneas ante estas informaciones y, sobre todo, cuando la señora Condolezza Rice dio
la información, dijeron lo siguiente:
"Por su parte, la industria aérea dijo
que no recibió ninguna alerta específica sobre los secuestros. No tengo constancia
de advertencias previas al 11 de septiembre sobre amenazas específicas a la seguridad a
ninguna de nuestras aerolíneas, dijo Michael Wascom, un vocero del grupo de
presión Asociación del Transporte Aéreo.
"United Airlines y American Airlines,
que perdieron dos aviones cada una en los atentados del 11 de septiembre y enfrentan
demandas por parte de familiares de algunas de las víctimas, reiteraron ese punto de
vista.
"Durante el año 2001 no hubo alertas o
advertencias que indicaran que algo como lo sucedido el 11 de septiembre fuera creíble o
posible, dijo el vocero de la United, Joe Hopkins, en un comunicado.
"En otro comunicado, American Airlines
indicó que no había información sólida sobre un posible secuestro en Estados Unidos.
American recibe periódicamente boletines de información sobre la seguridad de la
FAA", es decir, la dirección de control aéreo; "pero los boletines eran
extremadamente genéricos y no anunciaban una amenaza específica ni recomendaban ninguna
mejora específica en la seguridad."
Randy Alonso.- Lo cierto es que se
cuestiona mucho hoy si realmente el detener lo que iba a pasar beneficiaba a las
aerolíneas o no, y si, además, el Presidente, por supuesto, y los grupos de poder
estaban interesados en que se tomaran medidas de seguridad en las aerolíneas
norteamericanas. Es otra de las cuestiones que se está preguntando mucho la prensa
norteamericana.
Lo cierto es que todo esto, toda esta
avalancha informativa sobre los informes que han ido apareciendo, informes que se negaron
rotundamente después del 11 de septiembre, que han aparecido ocho meses después, y toda
la información que ha ido saliendo de momento en momento en la prensa norteamericana,
pues ha llevado nuevamente al plano de las especulaciones lo que muchas personas piensan
sobre los hechos del 11 de septiembre.
En las mesas redondas posteriores al 11 de
septiembre, durante todo el tiempo que estuvimos analizando este tema vinculado también a
la guerra norteamericana contra Afganistán, les dijimos que había muchísimas
especulaciones. Taladrid en algunos momentos trabajo algunas, otros compañeros trajeron
otras a nuestras mesas redondas; pero lo cierto es que las nuevas informaciones han vuelto
a desatar especulaciones y más especulaciones acerca de qué pudo haber pasado realmente
el 11 de septiembre y si se pudo haber evitado o no esa tragedia.
Renato Recio ha podido recopilar algunas de
las que han salido en las últimas horas. Son muchas más, pero demuestra cuánta
especulación y cuántas dudas y cuestionamientos se han desatado en el mundo entero sobre
esos acontecimientos.
Renato Recio.- Bueno, el problema es
que hasta ahora lo que se estaba planteando la prensa norteamericana y me parece
normal que así sea gira en torno a la primera versión oficial, es decir, se trata
de una conspiración terrorista internacional esa es la versión oficial que
organizó dentro del territorio de Estados Unidos esa organización terrorista
internacional Al Qaeda, la comanda Bin Laden, y entonces se organizó un grupo en el
interior de Estados Unidos que provocó el acto terrorista, el gran crimen del 11 de
septiembre.
Hasta ahora lo que se puede entender que se
está discutiendo si el gobierno tuvo una actitud negligente; es decir, si tenía un
número de informaciones que no procesó debidamente, que no dio a conocer en su momento,
que no hizo la coordinación aquella que estaban hablando algunos compañeros entre las
agencias para lograr una efectividad en la evitación del hecho; pero, como decía Randy,
esta situación ha realimentado las especulaciones, las tesis, las hipótesis, que casi
todas son negadoras de la versión oficial en su sentido más profundo. No se trata de si
se sabía o no se sabía, sino que lo que ocurrió fue otra cosa y que no ocurrió como se
dice que ocurrió.
Es decir, lo primero que se han
preguntado siempre estos autores de hipótesis y de especulaciones es a quién le convino,
a quién le conviene, a quién le ha convenido los sucesos del 11 de septiembre.
Se
dice, bueno, le convino al gobierno republicano, le convino a Bush, les convino a la
industria armamentista, le convino a la industria petrolera, le convino a los israelíes,
le convino a la política exterior norteamericana, caracterizada en los últimos tiempos
por el avance del hegemonismo, del unilateralismo, de la dominación hegemónica del
mundo. Estoy hablando en nombre de estas tesis, las cuales, aclaro a los televidentes y a
los radioyentes no son mis tesis ni mis hipótesis, simplemente estoy siendo un relator,
alguien que está diciendo qué se pensaba, qué se ha venido pensando y qué se piensa,
incluso, en algunos sectores sobre todo fuera de Estados Unidos, pero también dentro de
Estados Unidos.
La teoría oficial, repito: se trata de una
conspiración terrorista internacional, organizada y ejecutada por la organización
Al-Qaeda, comandada por Osama bin Laden. A esta se le opuso, desde los primeros días, una
tesis que, entre otros sostenedores, tenía James Petras, uno de los más lúcidos
periodistas y ensayistas norteamericanos, que sostiene que el grupo de terroristas era
autónomo, es decir que no operó bajo la dirección de una organización terrorista
internacional, sino que se organizó en el propio seno de Estados Unidos, y esa es ya una
negación bastante rotunda, porque evidentemente la política norteamericana de respuesta
es decir, la guerra contra el terrorismo, etcétera, se ha basado en la idea
de que hay una organización internacional y un movimiento internacional, mezclado con el
islamismo y otras corrientes llamadas fundamentalistas o religiosas, y el hecho de que
fuera una conspiración autónoma o por un grupo de gente, ya negaba bastante aquella.
Después hay una tesis negadora también de
la oficial, que la sostuvo desde los primeros días el periodista y escritor argentino
Víctor Ego Ducrot, que hace notar en su tesis que él no piensa que se trata de una
conspiración del gobierno, de las agencias, en una lucha por el poder a nivel de
gobierno, sino que se debe ponderar, dice él, que esto ha sido parte de una guerra global
entre las corporaciones financieras, los intereses petroleros, la industria de armamentos.
"Se debe ponderar la posibilidad de que esos hechos", dice, "se inscriban
en un marco mucho más complejo que el de la lucha por el poder de un gobierno. Se trata
de disputas en el dominio de áreas estratégicas y muy especialmente se trata de un nuevo
tipo de guerra entre las distintas facciones del corporativismo financiero global, todos
fenómenos de compleja comprensión."
Entonces, en el ensayo de este argentino,
él dice: "Si se recuerda que en la década del 30, del siglo XX, en su afán de
dominar a lo que consideraban entonces como principal reserva petrolera de América
Latina, las empresas norteamericanas más representativas del sector no dudaron en atizar
y financiar la llamada guerra de El Chaco entre Paraguay y Bolivia, ¿por qué hoy los
intereses de cualquier corporación multinacional no podrían contemplar aquello que desde
la modernidad suena imposible?" Es decir, ¿por qué no podían recurrir a un
atentado como el del 11 de septiembre, sobre todo si está en juego el dominio de buena
parte de la economía del siglo XXI?
Este es un razonamiento, y hay todavía otra
tesis que niega la tesis oficial. Creo que hay otro elemento importante. Ahora se afirma
que el gobierno sabía que había un movimiento y la posibilidad de un atentado como el
que se hizo. Pero este mismo ensayista recuerda y esto se dijo aquí en la mesa
redonda en su momento que las grandes compañías, las grandes operadoras de bolsa
de las compañías aseguradoras, es decir, de seguros y de reaseguros, una semana antes de
que ocurriera el atentado, comenzaron a desprenderse de sus acciones y se produjo una
caída hasta un 15% del valor de las acciones de estas compañías. Como quiera que una
gran catástrofe supone el derrumbe, la quiebra prácticamente de las principales
compañías aseguradoras, como pasó, esto hace pensar que se sabía y que había grandes
compañías que conocían lo que iba a pasar y ya, incluso, con una especie de cuándo,
dentro de poco tiempo, en estos días, etcétera.
A esto se le agrega, por supuesto, una tesis
que recordaba Polanco, es decir, la tesis que recuerda a...
Eduardo Dimas.- Perdóname un
segundito, porque es que también sucedió con las líneas aéreas. En las líneas aéreas
una gran cantidad de acciones fueron vendidas antes del 11 de septiembre: coincide con lo
de las empresas aseguradoras, había gente que lo sabía.
Renato Recio.- Es decir, alimenta la
tesis de que las grandes compañías y los grandes poderes económicos mundiales y, sobre
todo, norteamericanos, estaban al tanto de que iba a pasar lo que pasó.
Está la tesis de Pearl Harbor, es decir, el
gobierno norteamericano sabía, pero no hizo todo lo que podía o debía por impedir que
ocurrieran los hechos, lo dejó pasar.
Lázaro Barredo.- El Clarín
hoy recuerda estábamos hablando aquí la tragedia del Maine, lo
recuerda junto con Pearl Harbor, que sirvió para legitimar una respuesta bélica de
presunta autodefensa, que no toma decisiones.
Renato Recio.- Es decir, ahí hay dos
variantes, dos maneras de ver: O fue cómplice, o dejó que las cosas ocurrieran.
Randy Alonso.- Para poder implementar
política.
Renato Recio.- Lo que pasa es que es
una cosa tan tremendamente fuera de la lógica humana, que esta tesis nadie la sostiene,
nadie la puede proponer, por lo menos era muy objetada, rápidamente se desechaba. Desde
luego, la nueva situación hace que se vuelva a especular sobre ella.
También, además de eso, hay la discusión,
el cuestionamiento de cómo fue que pasó. Porque discrepan de la interpretación, pero
otros dicen: Las cosas no pudieron ser así. Como el tiempo pasa, yo nada más que voy a
leer una idea de ese cuestionamiento, hay muchas variantes.
Andreas Von Bullow, un abogado alemán,
investigador del trabajo de los servicios secretos a escala internacional y autor de un
importante libro sobre el tema, a los pocos días del atentado se hizo unas cuantas
preguntas. El decía: "¿Cómo los autores de estos atentados, cuya ejecución
demandó una increíble habilidad, dejaron rastros en sus preparativos, como si fueran una
manada de elefantes?" Dice: "Pagaron con tarjetas de créditos a su nombre"
el nombre real de ellos, "se dieron a conocer al profesor de vuelo con
sus documentos verdaderos, abandonaron en coches de alquiler instrucciones de vuelo en
árabe para Jumbos, llevaron de camino al suicidio testamentos y cartas de despedida que
caen en manos del FBI, por haber sido mal guardadas o tener mala la dirección. Estos
terroristas árabes se comportan, según las versiones de las autoridades norteamericanas,
de una manera tan llamativa que, aun siendo musulmanes creyentes, se fueron incluso a un
lugar de strip-tease y, escandalosamente borrachos, metían dólares en las bragas de las
bailarinas."
Es decir, las versiones iniciales desmienten
totalmente la posibilidad de que un grupo así fuera capaz de una acción tan sofisticada,
por lo cual hay otra tesis aún más tremendista, que es que en realidad nunca se montaron
árabes terroristas en ningún avión, sino que esos aviones que se lanzaron como misiles
sobre los edificios fueron conducidos desde el exterior, por radio, y nadie se montó
allí.
Está una tesis muy fuerte ahora, Randy, de
un escritor francés, autor de un best-seller, se llama La impostura, se está
vendiendo en un solo mes más de 250 000 ejemplares en Francia, y esa versión cuestiona
el atentado al Pentágono. Según la versión de este autor es imposible, por el ancho de
las alas del Boeing-757, que es de 38 metros, que ese avión provocara una abertura tan
pequeña relativamente, dentro del edificio, y lo demuestra con fotografías, etcétera.
También se pregunta cómo un Boeing de un peso aproximado de 100 toneladas y una
velocidad mínima de 400 kilómetros por hora, no dañó mayormente la fachada del
Pentágono, se pregunta ese autor.
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