QUITO.
— El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aceptó la candidatura
presidencial propuesta por la Convención Nacional del Movimiento
Alianza PAÍS, este sábado, y presentó a Jorge Glass como compañero
de fórmula para las elecciones del próximo año.
Correa argumentó su propuesta del actual ministro coordinador de
Sectores Estratégicos en la necesidad de lograr un cambio en la
matriz productiva de la nación y otros proyectos de capital
importancia para la transformación del país en el camino al
desarrollo socioeconómico.
Al dirigirse a los miles de seguidores de PAÍS, Glass señaló que
trabajará junto a Correa para erradicar la pobreza en el país a
través de la redistribución de las riquezas de la nación.
Trabajaremos, dijo, en radicalizar este proceso para que los
poderes fácticos no piensen en desarmar la Revolución Ciudadana, ni
cambiar las leyes emanadas de un proceso constituyente, de
refundación de la República.
Alertó que estos grupos de oposición buscan cambiar las
legislaciones para quitarle el petróleo al pueblo y devolvérselo a
los mismos de siempre.
Aclamado por los seguidores en el estadio de la sociedad
deportiva Aucas, en el sur de esta capital, Correa expuso que
propondrá al país un eje programático de 10 puntos, contentivos de
los derroteros para elevar la calidad de vida de los ecuatorianos a
niveles superiores.
Entre estos citó la necesidad de una revolución económica,
productiva y del trabajo, una en el campo social que comprende la
educación y la vivienda, otra en el campo ético en la lucha contra
la corrupción y la ecológica para establecer el compromiso con el
planeta tierra.
Explicó que entre las propuestas de PAÍS estarán la revolución
cultural, la urbana, en la justicia, la del conocimiento y la
latinoamericana, esta última en la búsqueda de la Patria Grande
Latinoamericana con la cual soñaron próceres como el ecuatoriano
Eloy Alfaro y el cubano José Martí.
El candidato presidencial por PAÍS aseveró que los desafíos son
inmensos en el propósito de cambiar las estructuras socioeconómicas
para acabar con la pobreza estructural, fruto de las injusticias y
falta de acceso a servicios elementales que padecen grandes
segmentos de la población de Ecuador.
Manifestó que se ha avanzado en los últimos cinco años, pero
queda mucho por hacer y sólo con el poder político en función de las
grandes mayorías es posible cambiar esa realidad y convertir al
Estado burgués al servicio de unos cuantos en un Estado popular al
servicio de los más pobres.
Por eso aceptamos continuar con el poder político, precisó ante
la multitud vibrante por la definición de los candidatos a la
carrera por la presidencia en 2013.
Advirtió, sin embargo, que será necesario alcanzar mayoría en la
Asamblea Nacional para gobernar sin mayores obstáculos en ese
órgano, como ha sido hasta ahora, con la imposibilidad de fueran
aprobadas varias leyes imprescindibles para el desarrollo.